Cómo redactar el ‘post’ perfecto para tu blog de empresa

Muchos empresarios se preguntan qué es lo que aporta realmente a sus negocios tener un blog corporativo. Lo cierto es que los beneficios son muchos, […]

Muchos empresarios se preguntan qué es lo que aporta realmente a sus negocios tener un blog corporativo. Lo cierto es que los beneficios son muchos, pero no inmediatos. Entonces, ¿merece la pena realizar el esfuerzo de publicar contenido periódicamente en nuestro sitio? La respuesta es sí, y por varias razones.

En primer lugar, el marketing de contenidos se presenta hoy en día como una de las técnicas más eficaces para promocionar cualquier negocio en la red. Estamos hablando de posicionamiento en buscadores, ganar visibilidad en el ranking de Google con la creación de contenido útil e interesante para el usuario. Es realmente difícil que una página estática ocupe los primeros resultados de búsqueda.

Pero no pensemos solo en Google. Al megabuscador le gustan los contenidos de calidad, pero a quien realmente le interesan es al usuario, al cliente potencial. Proporcionar una buena información a tu público objetivo generará confianza y humanizará tu empresa. Si un artículo gusta, el visitante se quedará a leerlo, y cuanto más tiempo pase éste en la página, mayores serán las oportunidades de negocio. Además, la posibilidad de que el usuario comparta el contenido en redes sociales puede proporcionarnos una enorme visibilidad.

Crear contenido es importante, es verdad, pero redactar cada cierto tiempo un artículo de calidad puede ser una tarea agotadora. Buscar tema, definir el estilo, insertar palabras clave, organizar la estructura del texto… No basta solo con tener una buena idea y publicarla. Por ello, os presentamos algunas de los puntos clave para escribir un post de calidad para tu blog de empresa:

– Tema. Primero, ¿sabes qué contenido es más interesante para tu público? ¿Qué información busca en la red? ¿Sobre qué se está hablando en las redes sociales? Bien, si estás buscando tema para el artículo, piensa primero en el público al que va dirigido. No escribas pensando en Google, pero aprovecha sus herramientas para buscar los temas más interesantes. Utiliza Google Trends para saber cuáles son las tendencias en la red. Usa las palabras clave de Adwords para conocer cuáles son los términos más buscados. Cuando tengas una idea del contexto en el que te mueves, encontrar un tema atractivo no resultará difícil.

– Estructura. Si ya tienes la idea para el artículo, no te precipites. Comienza por escribir el borrador. Hay que especificar los puntos más importantes del texto a modo de palabras clave, ordenarlos siguiendo una estructura coherente. Empezar a redactar el post por el título no es nada recomendable. Siempre hay tiempo luego de optimizarlo.

En cuanto a extensión, no existe una longitud estándar para el artículo perfecto. Solo debemos preocuparnos de expresar claramente aquello que queremos transmitir. Entre 600 y 800 palabras puede ser una buena medida para conseguirlo. El nivel de atención del usuario puede variar en función de lo que encuentre en nuestro blog. Un post excesivamente largo podría desanimarle; uno corto puede no ser suficiente para transmitir el mensaje. El lector no va a dedicar mucho tiempo al artículo si no captamos su atención, por ello conviene situar lo importante en la parte superior del texto.

– Redacción y optimización. Si ya sabemos qué vamos a decir y cómo lo vamos a estructurar, toca ponerse manos a la obra con la redacción. Los artículos más atractivos suelen tener un enfoque práctico, el usuario puede valerse de ellos para resolver alguna duda que le surja sobre algún tema concreto. Las palabras clave a las que antes hacíamos referencia deben estar distribuidas estratégicamente a lo largo del texto. Al redactar, resaltaremos en negrita lo importante (keywords incluidas). Con esto le decimos al usuario y a Google qué es lo que tiene que localizar.

Otro punto importante son las imágenes. Éstas rompen la monotonía del texto, haciéndolo más atractivo. Además, también nos valen para el posicionamiento en buscadores, siempre que hayamos puesto la palabra clave en el título de la imagen empleada.

Los enlaces son otro punto clave dentro de la optimización. A lo largo del texto, podemos hacer referencia a otros artículos (propios o ajenos) que traten temas comunes. La inserción estratégica de estos hipervínculos crean puentes entre distintas páginas web, favoreciendo el tráfico de una a otra. Si enlazamos el contenido nuevo con alguno de nuestros posts antiguos, el usuario pasará más tiempo en nuestro blog. Si el link le lleva a un sitio web distinto al nuestro, completaremos la información con datos externos y enlazaremos un sitio con otro.

Para completar el trabajo de SEO, debemos añadir las etiquetas que completan la palabra clave principal y que ya hemos distribuido a lo largo del texto. Importantísimo también incluir la palabra clave principal en el título del artículo, la metadescripción y en el enlace permanente del artículo.

– Revisar, publicar, promocionar. Ahora es el momento de hacer una segunda lectura del post. Las incorrecciones gramaticales o las faltas de ortografía podrían arruinarnos el trabajo, ya que Google Pigeon tiene muy en cuenta estos factores para el posicionamiento. Después de publicar, debemos preocuparnos de su difusión en redes sociales. Los buenos contenidos no se suelen compartir solos. Necesitamos una comunidad que respalde nuestros artículos si queremos obtener viralidad.

¡Y ya está! Esas son algunas de las pautas para escribir el post… ¿perfecto? Es mejor, hablar de “artículo de calidad”. Un post es perfecto si nos sirve, si cumple con nuestros objetivos. Estos consejos ayudan tanto a la redacción como a la optimización, pero solo mediante la técnica de “ensayo y error” podremos saber qué contenido funciona mejor para nuestro blog de empresa.

Foto: Dimitar Nikolov

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