Este verano he leído con mucha atención un artículo publicado en HBR sobre el buen uso del lenguaje y la corrección gramatical. No debo haber sido el único: el post cuenta con más de 3.000 comentarios hasta la fecha. Estoy convencido de que una buena redacción abre puertas y que se puede trabajar una presentación, los textos de la web corporativa, una memoria, un artículo, un plan de negocio o cualquier documento escrito. Por supuesto, también un currículo se puede mejorar. Según Adecco, cuatro de cada cinco candidatos son descartados por falta de información o por mala redacción.
Hay tres razones poderosas para escribir bien:
- Genera credibilidad: una mala redacción indica de antemano un cierto grado de desconocimiento del producto o servicio que se ofrece. Todos hemos visto ofertas comerciales y publicitarias con errores gramaticales. En mi caso, van directamente a la basura, véase:
Apoya el branding. A menudo, un texto es la única referencia física que tenemos de un servicio o de un intangible. La buena comunicación escrita refuerza la identidad que queremos proyectar. Escribir bien significa cuidar la marca.- Demuestra coherencia y orientación al detalle. Si una empresa no revisa sus correos electrónicos antes de enviarlos o incluye errores en su catálogo, ¿cómo puedo creer que miman hasta el último detalle de su producto? Muchos clientes nos fijamos en estos pequeños gestos.
Piensa en la audiencia a la que te diriges (generalista, especializada), el medio que vas a emplear (prensa, radio, Internet, folleto comercial) y el mensaje (publicidad, información corporativa, venta directa). Con estas mimbres, puedes construir bien los mensajes. Aquí te dejo mis recomendaciones para redactar bien documentos de empresa. ¿Qué otras ideas se te ocurren?
- Sé directo. Piensa en tu tiempo y en el de tus lectores. La claridad es una virtud. Los textos tienen que ser claros, concisos y accesibles al público general. Evita los giros y las metáforas. Utiliza preferentemente las frases cortas y evita las subordinadas. Las negaciones y las dobles negaciones dificultan la comprensión del texto.
- Sigue la primera regla de la gramática: sujeto + verbo + predicado. Procura que cada párrafo desarrolle solo una idea. Facilita la comprensión de un texto, sobre todo cuando se lee en la pantalla.
- Responde a las preguntas clave: Quién, qué, cómo, dónde, cuándo y por qué. Confirma que cada texto incluye la información esencial y el detalle de los datos. Si no, tendrás que enviar un segundo documento o recibir llamadas para aclarar los detalles. Esto sucede más habitualmente de lo que pensamos.
- Emplea un lenguaje profesional. No abuses de los tecnicismos y evita la jerga o las palabras de moda. Acaban por no significar nada para quien está leyendo un texto. Puedes repasar qué palabras se han usado más en Linkedin. Si quieres diferenciarte, no insistas en que tu empresa es dinámica, creativa o innovadora.
- Utiliza un idioma y respétalo como norma general. Algunas palabras y siglas tienen connotaciones muy precisas en otras lenguas (SEO, lobby o marketing), pero a menudo podemos encontrar un sinónimo. El abuso de neologismos cansa.
- Deja reposar el texto. No envíes lo primero que se te ocurra. Escribe el documento. Mándaselo a un amigo y que lo lea. Él verá errores que se nos escaparon. Mejor editar antes que tener que corregir un folleto ya editado.
- Utiliza una plantilla. Las notas de prensa siempre llevan la misma firma. Trata de mantenerte fiel a un estilo y un modelo. Evitarás errores y tener que repasar la firma o el encabezado cada vez que envías un documento.
- El medio es el mensaje. Piensa en qué formato va a ser leído tu mensaje. Si es un folleto comercial, puedes extenderte más. Si es en papel, puedes apostar por un diseño y una familia tipográfica u otra. Si esperas que se lea en un smartphone, tienes que ser directo. Cada medio requiere un estilo propio.
- Simplifica el formato. Las negritas, el subrayado, las cursivas, las mayúsculas o el WordArt aportan poco valor al lector. Piensa qué idea quieres resaltar y hazlo. No hace falta que emplees siete colores.
- Contrata servicios profesionales. La redacción y la edición de un texto no es un servicio caro. Considéralo una inversión más para reforzar tu imagen. Seguro que hay periodistas especializados en tu actividad económica que pueden revisar el texto y dotarlo de un cierto valor añadido.
Foto @pasukaru76, distribuida con licencia Creative Commons BY-2.0







Muy bueno y muy útil. Lo tendré siempre presente, Juan Luis. Aunque tú mismo te contradices, je, je, porque dices que no se debe abusar de tecnicismos y usas “Branding” que, si lo dices en mi pueblo, te ponen un coñac
Gracias por el comentario, Ángel Luis. Me has pillado a la primera, jaja.
En realidad, creo que no se debe abusar de los tecnicismos. Pero uno o dos no vienen mal
Ciao!
Ahora que se hace tanto hincapié en la generación de contenidos de calidad es importante saber que uno de los factores que influyen en la calidad es el cuidado de la ortografía y de la redacción. ¡Hasta influye en el SEO y en el posicionamiento de una web! ya no es sólo una cuestión de imagen sino de ventas… sobre esto hemos tratado en nuestro blog http://www.websa100.com/blog/2012/07/05/lo-que-una-falta-de-ortografia-se-llevo/
Muchas gracias por este interesante artículo, que compartimos en las redes
Un saludo
Gracias por el comentario. No conocía la información de El País. Está bien que algunos pensemos que la ortografía sí importa.
Saludos
JL
Lo cierto es que a me me importa y mucho la ortografia. Algo mal escrito no me inspira confianza. Con los correctores que hay hoy en dia en todos los medios, hacerlo mal es imperdonable. Para mi es signo de incultura, y la excusa de que uno no ha estudiado más no me sirve (al menos para los jóvenes).
Pues eso. La ortografía puede que no sea definitiva en la selección de un proyecto o una persona para la empresa, pero en mi caso es un indicador de baja calidad y poca orientación al detalle. ¡Gracias!
¡Qué alegría leer artículos como este! A veces parece que se olvida que una buena presentación no se basa solo en el diseño del producto… Hay muchas empresas que descuidan este aspecto que mencionas, incluso a la hora de dirigirse a sus empleados, como si ellos fueran menos importantes que los clientes…
Y, efectivamente, no es un servicio nada caro
Solo una puntualización, no solo los periodistas son profesionales de la edición y corrección de textos. Hay otras carreras en las que se estudia la corrección de estilo y ortotipográfica… Traductores, filólogos…
Marta: tienes razón. Se me ha visto el plumero
Seguro que coincidimos en que se deben profesionalizar (¿externalizar?) los servicios de comunicación para crear valor. Si, además, nos contratan a todos, pues mejor
Gran post, totalmente conforme…
¿Que opinas del lenguaje twitter? Con sus # y @ y RT y FF….
Gracias por el comentario. Entiendo que un día como hoy tengo que referirme al libro recién publicado por FUNDEU: http://www.fundeu.es/noticias-articulos-la-rae-se-llena-de-tuits-en-la-presentacion-del-manual-escribir-en-internet-7186.html No existe un criterio único, pero mejor no abusar.
Un saludo
JL
En mi caso vivimos el problema de una gran empresa, donde debes de “generar” mucha documentación y vas obviando la necesidad de una buena redacción y lo agradecidos que estarán todos por ello.
No hablemos de cuando se intenta homogeneizar documentación corporativa global y entra en juego traducciones mal traidas de otras lenguas.
Gracias por el post
Gracias por tu aportación. En efecto, en el caso de las multinacionales, el problema se puede multiplicar. Yo recomendaría tener un criterio único para unificar un estilo.
Saludos
JL
Excelente artículo.
No creo que siempre haya que usar lenguaje profesional, pero todo lo demás intentaré tenerlo presente siempre