Reglas básicas de educación para no meter la pata en las comidas de negocios

Puede parecer que las reglas básicas de comportamiento en la mesa sólo son importantes en ambientes elitistas donde nos relacionamos con diplomáticos, personas con cargos […]

Puede parecer que las reglas básicas de comportamiento en la mesa sólo son importantes en ambientes elitistas donde nos relacionamos con diplomáticos, personas con cargos públicos o personajes famosos, pero no es así.

Todos sabemos que grandes oportunidades de negocio o acuerdos comerciales nacen o se cierran alrededor de una mesa con deliciosos platos de comida y brindis.

En estas situaciones profesionales en las que podemos estar jugándonos, por ejemplo, una importante firma de contrato con un cliente o una posible línea de financiación de un inversor es fundamental conocer las reglas básicas de educación y comportamiento en la mesa, para no meter la pata y también estar lo más relajado posible. Porque no me negaréis el mal rato que se puede pasar cuando, por ejemplo, tu jefe -que está sentado a tu lado- te comenta que le has quitado un trozo de su pan. O el nerviosismo que nos puede generar ver un plato lleno de gambas y no saber si pelarlas con la mano o con alguno de los extraños utensilios que rodea tu plato.

Todo lo comentado hasta ahora se complica aún más cuando se trata de comensales de otras nacionalidades y donde sus culturas y costumbres pueden ser muy diferentes a las nuestras.

1. El anfitrión es el responsable de que todo salga bien

Esto significa seleccionar un restaurante apropiado a las circunstancias, hacer la reserva con tiempo, averiguar los gustos o las alergias del invitado para acertar en la elección. Es decir, aunque conozcamos un asador que prepara una carne exquisita, no llevemos a nuestro invitado vegetariano allí. Sí, sé que este ejemplo puede sonar un poco disparatado, pero lo digo porque pasa más de lo que debería.

Una vez sentados en la mesa, hazte cargo de la logística. Con esto me refiero a dirigirle hasta su asiento y recomendarle algunos platos de la carta de varios precios.

2. No empujes ni retires la silla de los demás comensales

Actualmente sigue vigente el hecho de que los hombres esperen a sentarse hasta que lo hagan las mujeres, pero cada vez es menos común ver que un hombre ayude a sentarse o le retire la silla al levantarse a la señora que está a su lado. Y sinceramente, en mi opinión, al final siempre termina una misma colocándose la silla, bien porque te han empujado mucho o bien porque te han dejado muy alejada de la mesa.

Una vez sentados, ni encorvados ni estirados, no se apoyan los codos sobre la mesa mientras se está comiendo, aunque sí se puede hacer entre plato y plato. Los brazos deben permanecer cerca del cuerpo mientras se come, sin elevar los codos hacia arriba, para evitar molestar a los comensales que están a tu lado.

 3. No se empieza a comer hasta que todo el mundo está servido

En el caso de que alguna de las personas haya pedido un plato de una elaboración más larga, pedirá al resto de los comensales que empiecen para que no se les enfríe su comida. Sólo se debe esperar en el primer plato, en los siguientes no es necesario.

4. No colocar el móvil en la mesa

Si estás esperando una llamada importante y necesitas estar pendiente de tu teléfono, deberás avisar al resto de los comensales y, una vez recibida la llamada, quitarlo de la mesa.

5. Los cubiertos se utilizan con la regla “de afuera hacia dentro”

Cada plato debe tener sus propios utensilios, se irán sirviendo según vayamos comiendo. También podemos encontrar restaurantes que colocarán todos los cubiertos que vamos a utilizar desde el principio alrededor del plato. Una buena regla para este caso es recordar que utilizaremos primero los cubiertos más alejados del plato y de ahí hacia dentro según se vaya avanzando en la comida. Por último, los cubiertos del postre son los que están colocados delante del plato y detrás de las copas.

6. En general,  los alimentos blandos se toman sólo con el tenedor, los más duros con tenedor y cuchillo

Las carnes, con cuchillo y tenedor, y los pescados con la pala y el tenedor de pescado.

Las sopas, caldos y consomés, se toman con la cuchara. Si te sirven el consomé en taza, con asas, puedes optar por beberlo en vez de tomarlo con la cuchara.

Los platos como purés, cremas y texturas similares también se toman con la cuchara. Si alguno de los platos, considerados como caldosos, tiene “tropezones” grandes, podremos utilizar el cuchillo y tenedor para trocearlos. Recuerda que no es correcto inclinar el plato para terminar el contenido del mismo.

Verduras. Los espárragos, aunque se toman con las manos, cada vez es más habitual tomarlos con el tenedor.

En el caso de las zanahorias crudas y verduras “duras” está permitido el cuchillo para poder trocearlas. El resto de verduras y ensaladas, se toman con el tenedor.

7. Mi pan es el de la izquierda y no debo romperlo en trozos

El pan se parte con la mano, nunca con el cuchillo, un trocito cada vez que se lleva directamente a la boca. Se unta mantequilla sólo al trocito de pan que se llevará a la boca.

No se come pan antes de que se sirvan los alimentos, ni se separa el migajón de la corteza.

No se ayuda a preparar el bocado con un pedazo de pan. De ser necesario, esto se hace con el cuchillo.

No se moja el pan en la salsa y mucho menos se limpia el plato con él.

 8. Coloca los cubiertos en paralelo, sobre el plato, en la posición de las cuatro y veinte para indicar al camarero que has terminado

Deberás colocar el tenedor con las puntas hacia arriba, el cuchillo con el filo hacia adentro (apuntando al interior del plato) y en el caso de la cuchara, con la concavidad hacia arriba.

En el caso de que un cubierto se caiga al suelo, no lo limpies con la servilleta, pide otro limpio al camarero. Los cubiertos propios nunca se utilizan para coger alimentos de platos comunes.

9. No se bebe con la boca llena y recuerda limpiarte antes de acercarte la copa a la boca

Se bebe a sorbos pequeños para evitar hacer ruidos. Si tapamos la copa con la mano, como señal de que ya no queremos más bebida, no deberíamos tocar el cristal.

10. No uses la servilleta como pañuelo

 

Y, por favor, recuerda no masticar con la boca abierta, que a los demás no les interesa ver tu proceso de trituración alimentaria, por muy sofisticado que sea… 😉

En Con Tu Negocio encontrarás los mejores contenidos para pymes sobre innovación, marketing, redes sociales, internacionalización y mucho más. Suscríbete y no te perderás nada.
Acepto las condiciones legales
[Un servicio de MailChimp]