Cómo conseguir la financiación inicial para tu proyecto

Uno de los quebraderos de cabeza más habituales del emprendedor que quiere lanzar su proyecto es la financiación inicial. ¿De dónde sacar los primeros euros […]

Uno de los quebraderos de cabeza más habituales del emprendedor que quiere lanzar su proyecto es la financiación inicial. ¿De dónde sacar los primeros euros que ayuden a poner en marcha nuestra idea? ¿Cómo conseguir el capital?

Los hay que se lanzan a un viacrucis de banco en banco, pidiendo fondos que a veces se consiguen y que en otras ocasiones quedan en promesas vanas. Otros montan campañas de crowdfunding, un sistema muy bueno para conseguir cantidades pequeñas, pero que puede resultar insuficiente para una empresa.

Pero a menudo se nos olvida que hay que empezar por las llamadas cuatro F, que pueden ser la base más segura para conseguir el capital inicial que necesitamos:

  1. Family: (Familia). La familia siempre está ahí; nos apoya, nos ayuda. Los familiares suelen ser nuestros mayores fans en cuanto nos lanzamos a algo nuevo. Precisamente por ello, a menudo son una buena opción a la hora de obtener el capital que necesitamos. Puede darnos reparo, o podemos decidir que es mejor mantenerlos al margen, pero son una opción casi segura y además darán credibilidad a tu proyecto. ¿Si no convences a tu madre, a quién vas a convencer?
  1. Fools: (Locos). Todos conocemos, en nuestro círculo profesional o privado, a personas capaces de apasionarse con cualquier cosa. O a alguien tan generoso que da financiación a cualquier propuesta por poco que le interese. Esas personas son potenciales inversores. Desgraciadamente hay pocos, pero uno solo de ellos puede hacer mucho por tu proyecto. Aquí podrían entrar los business angels, que aunque suelen ser inversores privados están más profesionalizados.
  1. Friends: (Amigos). Los amigos, junto con la familia, suelen ser apuestas seguras. Además, son un buen campo de entrenamiento para practicar presentaciones y resolver dudas del proyecto. Al fin y al cabo, al igual que con la familia, ¿te fiarías de alguien incapaz de convencer a sus allegados de participar en su proyecto?
  1. Founders: (Fundadores). Esta cuarta efe es también la más olvidada, de hecho en la mayoría de la literatura de inversión se suele hablar sólo de las tres F anteriores. ¿Estarías dispuesto a invertir capital en tu propio proyecto? Si la respuesta es no, deberías plantearte por qué. ¿No lo tienes? En ese caso, tal vez las primeras etapas del desarrollo de tu pyme sean mucho más duras de lo que esperas. ¿No crees que el proyecto vaya a tener beneficios que compensen tu inversión? Entonces, ¿por qué pides a otros que lo financien?

Preguntar a los fundadores si están dispuestos a apoyar económicamente el proyecto es una excelente manera de testar la confianza que tenemos en él, de encontrar sus puntos débiles y convertirlos en fortalezas.

Una vez hayas convencido a estas cuatro F, y seas un experto vendiendo tu producto, habrá llegado el momento de intentarlo fuera. No te desesperes y no tengas prisa. Si tu idea es buena, el capital llegará. Todo es cuestión de buscarlo en los lugares adecuados. ¡Suerte!

Foto: Images money

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