Cómo elegir un diseñador web para tu ‘ecommerce’

Hace poco hablábamos de la importancia del desarrollador y programador en un proyecto de comercio electrónico, pero no deja de ser de igual importancia el […]

Hace poco hablábamos de la importancia del desarrollador y programador en un proyecto de comercio electrónico, pero no deja de ser de igual importancia el diseñador web. A menudo los partners tecnológicos o las empresas especializadas en la programación de plataformas ecommerce tienden a incorporar en plantilla a expertos diseñadores web, pero aun así el diseño gráfico propiamente dicho de un ecommerce tiende a realizarse conjuntamente con los programadores.

Aunque el diseño web, a diferencia de la programación de la plataforma, es una tarea más creativa, es necesario que ambos profesionales tengan los conocimientos tanto de desarrollo web como de diseño, y es por eso que las dos tareas se realizan de forma paralela.

Al elegir un diseñador gráfico para el diseño del ecommerce se deberá tener en cuenta que no todos los diseñadores gráficos pueden realizar los mismos trabajos, al igual que en cualquier obra artística cada profesional impregna sus diseños según sus características profesionales, por ello será imprescindible conocer de antemano el porfolio del diseñador, para saber si sus creaciones se ajustan a los objetivos y necesidades de nuestro proyecto.

Aunque nuestro partner tecnológico disponga de un diseñador web, ya sea en plantilla o freelance, somos nosotros los que debemos elegir al diseñador gráfico que más se ajuste a las necesidades de nuestro comercio electrónico. Para ello, se deberían tener en cuenta los siguientes aspectos:

 

Referencias

Conocer las referencias del diseñador, estudiar los trabajos realizados con anterioridad y la relación con sus clientes. Es importante constatar que el diseñador realiza sus trabajos de forma profesional, respetando las necesidades de los clientes y los plazos de entrega. Se debe tener en cuenta que el trabajo de diseño puede obstruir el de desarrollo y programación de la plataforma si éste no es entregado dentro de los plazos establecidos en el proyecto.

 

Empatía

Es imprescindible que el diseñador gráfico tenga una cierta empatía con nosotros, con el fin de traducir de forma eficiente los objetivos establecidos en una experiencia de compra agradable para el usuario. Las necesidades en cuanto a diseño del comercio electrónico irán fuertemente ligadas a la imagen de la compañía, al branding, si ésta ya tiene una presencia en el mercado offline; si no es así, el diseño se creará a partir de nuestros deseos o las mismas propuestas del diseñador gráfico. Estas propuestas integrarán las ideas del cliente y se deberán adaptar al tipo de negocio y la usabilidad del site. Lo que realmente dará un valor añadido al trabajo del diseñador es su capacidad de integrar nuestros gustos y necesidades en un entorno agradable que transforme finalmente leads en clientes, teniendo en cuenta que este es el objetivo final de un proyecto de comercio electrónico. Es fundamental que los diseñadores entiendan nuestra manera de ver el proyecto, dando por sentado que nosotros conocemos el sector y al posible usuario/cliente.

 

Experiencia

Si tenemos en cuenta que el diseño web tiene una parte altamente artística y creativa, es más importante la experiencia que acumule el diseñador que los conocimientos en diseño web. Con esto no quiero decir que los conocimientos no sean importantes, que lo son, pero pasan a segundo plano.

 

Proximidad

En la elección de cualquier partner se debe tener en cuenta el factor de la distancia física que existe entre ambos. Aunque la distancia no tiene por qué afectar directamente al trabajo realizado, es de gran valor poder tener un contacto físico directo con el partner para transmitir con detalle las necesidades y peticiones que hacen referencia al diseño, puesto que este contiene un factor emocional que difícilmente puede transmitirse a distancia. El diseño de un ecommerce puede tener una parte muy personal que conviene ser trasladada con detalle para que el diseñador pueda entender bien no solo la parte más técnica, sino también la parte en la que intervienen las emociones y sensaciones que se quieren transmitir al usuario.

A menudo, en algunos proyectos de comercio electrónico nos encontramos que el propio cliente decide realizar la programación y el desarrollo con un partner tecnológico, pero prefiere realizar el diseño web con el equipo interno de la compañía. La mayoría de veces acaban contratando el diseño web días después de terminar la programación y de realizar varias pruebas, porque no consiguen transmitir ni plasmar el alma del proyecto en una plataforma tecnológica. Es aquí donde se rompen los plazos del proyecto, y tendremos que dedicar horas a realizar un trabajo que se podría haber hecho al mismo tiempo que desarrollábamos o programábamos la plataforma.

 

En conclusión, el primer paso es buscar un buen diseñador web al que le guste el proyecto, que conozca muy bien a qué público objetivo va dirigido nuestro producto, que tenga los conocimientos de diseño, que os entienda a vosotros y visualice el objetivo global del proyecto. Si el partner tecnológico tiene esta figura incorporada y os gusta su estilo, mejor, de lo contrario, buscadla, pero pensad que en muchos casos no es la misma persona la que desarrolla y/o programa que la que diseña, sino que es otro perfil.

El diseñador web tiene que ser el espejo de tu proyecto de ecommerce.

Foto: Howdy, I’m H. Michael Karshis

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