Es obvio que conseguir financiación es el tema que más preocupa a los emprendedores, en especial en situaciones de acceso restringido al crédito como la actual.
Para no confundir el debate, hay que distinguir entre empresas tecnológicas de alto potencial de crecimiento y una pyme tradicional, ya que para las primeras existen sin duda más fuentes de financiación que para las segundas. Cuando oigo a inversores decir que “en España hay más dinero para proyectos buenos”, se refieren a proyectos en los que puedan multiplicar su inversión al menos por diez. ¿Son solo esos proyectos los que tiene sentido financiar? ¿No habría que evaluar otras variables?
Sin duda, para atraer a un inversor, hay que mostrarle un proyecto viable. Para ello, lo primero es el tándem equipo-idea, unido a una buena ejecución y algo de suerte. Es necesario elaborar un plan de negocio con un buen modelo de negocio, apoyado en un plan financiero. ¿Es algo que un emprendedor debe realizar por sí mismo o debe pedir ayuda? Es este otro tema para debatir, como el de si los negocios deben ser locales o siempre internacionales.
En general, una buena forma de conseguir dinero es poner primero el dinero propio, porque ello suele dar mucha confianza a los inversores. Pero ¿por qué además de su tiempo y esfuerzo el emprendedor tiene que apostar su capital? ¿No es suficiente el riesgo profesional como para sumar también el patrimonial?
En la actualidad se están poniendo de moda plataformas de crowdfunding o inversión colectiva. ¿Pero son adecuadas para todo tipo de proyectos? ¿Cuáles suelen funcionar mejor?
Está claro que, una vez que se consigue una primera financiación, es más sencillo lograr segundas aportaciones. ¿En qué fase piensas que te apoyan más los bancos y en cuál sería más necesario que lo hicieran? El debate está servido


Yo soy de los que piensa que “te mueves o te mueres”, desde aquí lanzo un mensaje positivo. Si tu proyecto y el equipo que lo lleva a cabo es bueno, de fijo que se consigue financiación… cuestión de moverse mucho, ir a eventos, ganar premios, hacer networking y un buen uso de las redes sociales.
Sí, todos sabemos que España no está del todo bien pero aquí se puede, hacedme caso
Es indudable que la financiación es la piedra angular, mas en los momentos actuales, del presente y futuro de la mayor parte de las pequeñas y medianas empresas. Entre otros motivos porque algunas de las vías de las que disponían hasta hace unos años se han reducido, solo pensemos en la financiación bancaria en sus distintas formas – ¿cuantas reducciones de líneas de crédito han puesto en serios riesgos a multitud de empresas en los últimos años?, ¿Que ha sucedido con las líneas del ICO, que hasta hace poco eran una “fuente” en una desierto?, ¿Cuanto se han incrementado las garantías en las operaciones?, etc. – o incluso han desaparecido, en este caso estoy pensando en las líneas de entidades públicas . Por otro lado, el siempre socorrido recurso a los “friends & family” dada la situación que atraviesa el país se ha reducido de manera radical por motivos obvios. Esto lleva a buscar nuevas e innovadoras formulas, que comentas Ángel María, pasan entre otras por el crowdfunding o inversión colectiva.
Lo cierto y haciendo de abogado del diablo habría que decir ni tan poca financiación ahora ni tanta antes, cuando “éramos felices” y los bancos, en muchos casos, no solo financiaban los proyectos con escasas garantías si no que lo hacían en muchos casos en unas condiciones beneficiosas, que cuando han cambiado las tornas se han vuelto en contra de la empresa que se ha financiado sin tener una adecuada estructuración de su deuda, tampoco un plan de negocio realista, y hoy las amortizaciones e intereses les “comen”. Lo cierto es parece que durante años nadie hizo caso, menos las entidades financieras, a la máxima que dice “Uno de los peores errores que puedes cometer es solicitar mas dinero que el que puedes devolver en el medio plazo basándote en un plan de negocio realista”.
Esto me lleva mas allá de la cuestión abierta en el debate a ver que detrás de la grave situación de falta de financiación hay una oportunidad, pues estoy seguro que se va a producir un aprendizaje que lleve a que muchas empresas de cara a plantear la financiación tengan que “profesionalizarse”, lo que implica cualquier proyecto, a parte de ir acompañado de gran dosis de ilusión, debería ir bien documentado y soportado, con cash flows y cuentas de resultados provisionales a 5 años, algo hasta hace era la excepción.
Volviendo al debate ¿como conseguir financiación en la Pyme?. La respuesta a esta cuestión en sus múltiples facetas pasa por actuar de manera diferente a como se ha venido haciendo hasta ahora y plantearse un escenario sin financiación tradicional, esto no tiene porque ser cierto pero posicionado en este escenario surgirían formulas alternativas. Así, si estas en fase de arranque o en una fase muy inicial, con carácter general cuenta con que los ahorros personales deben ser considerados como la fuente principal de fondos de tu negocio. Si aún no has comenzado, empieza ahora a acumular ahorros y recurrir a “friends & family”. Por otro lado ve preparándote para presentar garantías personales si vas a recurrir a la financiación tradicional. Por otro lado, el desarrollo o reformulación de tu modelo de negocio introduce la variable financiación para ver si puedes reformular esta variable, por ejemplo financiandote vía proveedores o clientes en lugar vía bancos. Cualquier respuesta, en los próximos meses, pase por tratar de pensar distinto e innovar tambien en esta materia.
¿El debate? Serán “los debates”…
En el ámbito de la financiación, igual peco de anticuado o 1.0. Pero pocas fuentes de financiación van a ser más solventes que los clientes: esos señores que compran y pagan los productos y servicios, a un precio mayor que el coste que supone producirlos. Un negocio que esté en esta situación tiene necesidades de financiación, claro (inversión inicial, expansión, financiación del circulante…), pero ni son tantísimas (viendo la radiografía de las pymes en España) y les va a ser mucho más fácil obtenerla demostrando resultados.
Por cierto, que el “crowdfunding” es poco más que una mezcla de donaciones a fondo perdido + compra anticipada (o sea, clientes).
Las empresas que no están en esta situación (y no deja de sorprenderme la cantidad de “negocios” que lo están, incluso vocacionalmente) lo van a tener más difícil siempre. ¿Quién en su sano juicio va a financiar una empresa sin clientes, o con clientes que no pagan, o en sectores decadentes, o con un plan que consiste en pasarse años buscando “a ver si alguien nos quiere pagar por algo de lo que hacemos”? Obviamente, el colectivo de interesados se reduce.
En definitiva, si hablamos del común de las pymes, si vende y cobra estará bien, y si no vende o no cobra… no hay financiación que valga. Lo cual obviamente es un problema en épocas de crisis (donde otras empresas con más músculo financiero pueden resistir más tiempo o moverse para buscar alternativas), pero tengo la sensación de que es algo inherente al concepto pyme y, por lo tanto, de difícil solución.
Los business angels, venture capital, fondos extranjeros, crowdfunding… son de aplicación e interés para muy, muy poquitas pymes y emprendedores.
Quisiera reflexionar sobre cuestiones que atañen al 99% de los pequeños empresarios: ¿por qué si antes disponía de dinero con facilidad ahora me cuesta tanto conseguirlo? ¿como financio mi actividad? ¿cómo financio mi crecimiento?
Quizá el gran problema de financiación no es tanto lo difícil que ahora resulta obtener liquidez en España sino de lo fácil que antes fue conseguirla. No en vano nuestra economía adolece de un problema mucho mayor de endeudamiento privado que de endeudamiento público.
Si te has endeudado demasiado con unas expectativas que luego no se han cumplido, #fail. Nadie te va a dar liquidez para que reestructures una deuda que tu negocio no puede afrontar. Me temo que te toca echar la persiana.
Otra cosa es financiar negocios no irremediablemente endeudados. Y para ello, recuperando una brillante expresión que hace poco escuché, me atrevo a reivindicar la “financiación inversa”
La cuestión no es tanto ¿quien me va a dar el dinero que necesito? sino ¿cómo organizo mi negocio para que la financiación de su actividad no sea un problema? Me atrevo a defender el siguiente decálogo:
1.No te endeudes conforme a lo que justifica tu plan de negocio. El business plan puede no cumplirse pero las deudas siempre se acaban pagando
2. El dinero no está en los bancos. No está en la Administración. El único dinero sostenible y rentable es el que procede de los clientes satisfechos que te compran, que repiten y que te recomiendan en público y en privado.
3.El pago al contado o anticipado es la mayor bendición financiera con la que te puede obsequiar tu cliente. Ofrécele descuentos o incentivos para que elija dicha opción
4.Los clientes que no ofrecen garantías de pago en un plazo razonable no interesan. Pásale el “caramelo envenenado” a cualquier competidor para el que la financiación no sea un problema.
5.Si trabajas con grandes cuentas con políticas de pago habitualmente diferidas pregunta siempre por la posibilidad del Confirming. Te sorprenderá comprobar lo habitual que resulta el anticipo de liquidez de tus facturas en condiciones muy razonables.
6.Ante dos posibles proveedores elige aquel que te de facilidades de pago frente al que exige el pago anticipado. Aunque resulte ligeramente más caro.
7.Iguala el periodo medio de tus pagos a proveedores al periodo medio de cobro a clientes. Y si puedes cobrar antes de pagar habrás logrado la magia de “financiarte con los proveedores”
8.Plantea tu crecimiento o internacionalización con partners o proveedores locales que asuman conjuntamente la presión de los costes de actividad y el riesgo de impago o retraso en el pago.
9.No pagues tus inversiones al contado. Todo lo que pueda financiarte el fabricante, debe hacerlo.
10.Huye de las subvenciones. No sólo llegan tarde sino que distraen el foco de tu atención.
Y, si a pesar de haber seguido estas diez reglas a rajatabla tras un tiempo sigues pagando tarde a tus empleados, no lo dudes. Échame la culpa a mí
Sinceramente cada vez que oigo teorías sobre financiación, me entra la risa.
Lo que en realidad nos están diciendo en este reportaje, es que si quieres conseguir financiación lo primero que necesitas es credibilidad. Pero curiosamente para hacerte un hueco en el mercado, sea el que sea necesitas dinero, necesitas que tu producto sea atractivo y para eso es necesario poder presentarlo adecuadamente, de nuevo volvemos al principio. ¿como financias esto? Con dinero efectivamente, dinero que por lo general no tienes.
Llega un momento en el que te empiezan a tomar en serio, de repente todo el mundo quiere financiarte. Curiosamente llegados a ese punto posiblemente ya no necesites esa financiación. Cuando ya estas en el mercado y llegaste a un punto en el que tu opinión cuenta, y tus clientes te aportan la liquidez que necesitabas; ¿para que quieres un “Angel”? pues para nada.
Muchos son los pequeños empresarios o autónomos que como nosotros se esfuerzan cada día en salir adelante solo con sus propios medios. Gente que a la postre es la que realmente aporta riqueza a la sociedad con sus “insignificantes” beneficios. Beneficios que por otro lado dan de comer a mucha familias en nuestro país.
Podemos decir que ademas muchos de estos pequeños héroes, no solo no reciben financiación ni tampoco ningún tipo de ayuda, ademas en muchas ocasiones son ellos los que ayudan y financian otras ideas….
sabía que este tema daría para mucho, sin duda hay que distinguir entre una PYME tradicional y una startup tecnologica, son debates muy diferentes
Angel María: El título de la entrada promete “cómo conseguir financiación para las pymes”. A menudo los emprendedores 2.0 nos creemos que somos el ombligo del mundo. Y, si acaso, somos la porción más glamourosa de la epidermis. Pero inmensamente minoritarios
Financiar una startup (base tecnológica) tiene un ABC que se cumple casi siempre:
- FFF para hacer un producto mínimo viable.
- Con el producto empiezas a llamar a puertas de inversores más grandes, intentas llegar a una ronda jugosa para mejorar y superlanzar tu producto.
- Una vez hayas lanzado el producto tendrás mucho feedback del mismo y sabrás si el siguiente paso es hacer una gran ronda de inversión o no. Creo que la escalabilidad en la inversión también es importante.. por hitos.
Cuidado con los tiempos, ya he visto algún proyecto que otro que tiene buena financiación y que lo dedica toooodo en crear el producto y luego se comen los mocos porque no tienen dinero para lanzarlo: MAL.
Veo también muy básico tener un plan financiero muy muy real (los emprendedores suelen caer en eso de que hacer previsiones es muy complicado, yo no lo creo), cogiendo tu mercado objetivo, analizando su comportamiento y cuantificando cuanto dinero te cuesta atraer a cada cliente (marketing), además de saber cuanto dinero te va a generar.
¿Estáis de acuerdo?
Menudo descubrimiento esta web!!! Es toda una enciclopédia de informacion para las pymes… genial idea!!
Hola, yo creo que hay muchas PYMES con ganas de empezar a exportar y que no saben que hay una manera de conseguir financiación (o como mínimo de cobrar las exportaciones al contado, aunque le hayas concedido un plazo de 60 o 90 días a tu cliente en el extranjero): consiste en utilizar el instrumento de cobro llamado Crédito Documentario Irrevocable (que debe ser, además, confirmado, para garantizar el cobro al 100%). Hay muchos bancos que te compran los documentos sin recurso y el coste es relativamente bajo. Este tipo de instrumento no se utiliza en la Unión Europea, es lógico, pero si tenemos un cliente en la India, Pakistán, Argelia, Emiratos Arabes, Arabia Saudita, etc., es muy recomendable. Eso sí, hay que saber manejarlo, sino igualmente se corre el riesgo de no cobrar.