Bricoarcade, la empresa que fabrica nostalgia

No les gusta el calificativo de frikis (y eso que la Real Academia Española acaba de admitir el término), prefieren que les llamen tekkies o […]

No les gusta el calificativo de frikis (y eso que la Real Academia Española acaba de admitir el término), prefieren que les llamen tekkies o amantes de la tecnología.

José Enrique Gallego, Raúl Torrano y Fernando Rodríguez decidieron montar hace tres años una empresa, Bricoarcade, porque tenían muchas ganas de hacer “cosas nuevas” y, paradójicamente, se especializaron en fabricar máquinas arcade de los 80 y productos “retro”. Parece que mezclar los conceptos “retro”, “arcade” y “nuevo” es contradictorio, pero a juicio de sus fundadores la combinación encaja perfectamente.

La idea no surgió en un garaje, como muchos proyectos hoy en día, sino en una ebanistería, y fue fruto de una partida de futbolín, en la que los jugadores hablaban de los buenos ratos que habían pasado en las salas de recreativos, ya prácticamente desaparecidas. “Como nos gustan los retos (y lo retro), nos planteamos fabricar una máquina de ese tipo. El resultado inicial fue bastante bueno, aunque no tiene nada que ver con las arcade evolucionadas que hacemos ahora”, afirma José.

Su proyecto los ha llevado a la radio, al programa “La Mañana” de Javi Nieves en la COPE, a las páginas de El País Semanal, ABC, Expansión, InformativosTelecinco.com y a publicaciones como Xataka, A todo Chip, Quo…

 

Una fábrica de nostalgia

Según reza su eslogan, Bricoarcade fabrica nostalgia, moldea ideas y entrega sueños. ”Aunque suene un poco pretencioso, queremos rememorar sensaciones. Lo que más satisfacción nos produce es ver la cara del cliente cuando viene a recoger su “sueño”, es similar a la de un niño cuando se levanta y ve los regalos del día de Reyes. Nos encanta participar en esa sensación. Al final los clientes se convierten en amigos y sus amigos en clientes (algo que no viene nada mal al negocio)”.

El comprador de sus máquinas y productos suele ser un varón, con edad comprendida entre los 30 y los 45 años, que busca un regalo completamente diferente o simplemente quiere darse un capricho. “Hacer una de estas máquinas exige tener mucha herramienta y ser bueno en varias disciplinas. Nosotros tratamos de facilitar el mueble, el sistema eléctrico… o la máquina al completo. Todos nuestros clientes tienen un denominador común: el “gusanillo” arcade.

 

Trabajo artesanal

Normalmente tardan entre dos y tres semanas en fabricar una máquina completa. El proceso es del todo artesanal. “Si por algo nos diferenciamos de otras empresas que hacen cosas similares es por la personalización. Tenemos nuestros estándares, pero todo se puede cambiar: los artes (vinilos frontales y laterales), sistema de juego, luces, sistema de créditos, panel de control (tipos de manetas, colores de los botones, trackball). A veces pensamos que deberíamos ser menos flexibles, pero al final estaríamos haciendo nuestras máquinas arcade y no las que quieren nuestros clientes. El mueble también se puede personalizar, pero es lo que más encarece el precio.

Bricoarcade_José con pie de foto_creación

Trabajan por encargo, para particulares, para empresas, van a ferias, alquilan en fiestas o en eventos… hacen de todo. Tienen máquinas en locales comerciales (restaurante La Musa Latina o la farmacia Paz y Mar), en empresas (de diseño, de investigación), y en muchos domicilios particulares, cada uno con sus características propias.

Los juegos más solicitados son los clásicos, sobre todo de plataformas, laberintos, también los de lucha.  Cada uno tiene sus preferencias, pero los clásicos son los clásicos.

Al hablar de “artesanal” y ”a medida”, todo nos invita a pensar en precios elevados, pero no es así. “Tenemos una gama económica de máquinas arcade completas basadas en un miniordenador como sistema de juego, otros clientes usan multijuegos (por ser placas que vienen ya preparadas para jugar), pero la mayoría (sobre todo particulares) se decanta por sistemas de ordenador, ya que prefieren trastear y meter más sistemas de emulación. Una máquina completa de este último sistema –el más caro- suele salir por unos 1300 €, lógicamente nuestros productos son nuevos y tienen garantía”.

“Si hablamos de sistemas más sencillos, disponemos de mandos arcade de 100 € o con sistemas de juego integrados. Tenemos de todo como en botica. En nuestra web somos transparentes con los precios, por lo que si alguien está interesado, se puede hacer una idea bastante aproximada de lo que le puede significar monetariamente su nostalgia”, comenta José.

Dos tiendas físicas

Además de su tienda online, tienen dos tiendas en Madrid, en el barrio de Barajas. Si estás interesado en ver estas joyas o en echar una partida para probar las máquinas, puedes contactar por redes sociales (Twitter: @bricoarcade), correo electrónico o teléfono.

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