La agroalimentación, un sector con muchas posibilidades de negocio en Extremadura

Si no puedes innovar por cuenta propia, únete a otros Para Extremadura el sector agroalimentario es estratégico. Varias empresas y cooperativas extremeñas han constituido el […]

Si no puedes innovar por cuenta propia, únete a otros

Para Extremadura el sector agroalimentario es estratégico. Varias empresas y cooperativas extremeñas han constituido el Centro Tecnológico Agroalimentario de Extremadura (CTAEX), con el propósito de innovar en la cadena de valor agroalimentaria desde la agricultura tradicional. En España es el segundo sector económico. En su mayor parte está conformado por microempresas y cooperativas que tienen que competir hoy en un mercado nacional e internacional de enorme presión. El reto es producir alimentos saludables y mínimamente procesados y aumentar la sostenibilidad mediante la gestión de los residuos alimentarios, la eliminación de sus efectos contaminantes en suelos, agua y aire o su transformación en recursos (energéticos, aditivos, biocombustible, etc.).

Rosa de la Torre es responsable de Servicios Analíticos de CTAEX y una profesional con una larga experiencia, que está convencida de que el futuro de este sector depende mucho de la apuesta por mejorar e innovar en tecnología.

P.- ¿Cómo es este sector en Extremadura?

Es estratégico. Las exportaciones han superado en 2013 los 870 millones de euros, es decir, el 54% del total de exportaciones de la región. Es, por tanto, uno de los motores económicos de Extremadura. Se trata casi en su totalidad de microempresas y el número de grandes empresas con capacidad para competir es muy reducido. Resulta habitual que se agrupen en organizaciones junto con pymes y empresas de mayor dimensión. También se organizan en cooperativas para rentabilizar la capacitación, profesionalización y eficacia.

P.- ¿Por qué y para qué acuden estas empresas a CTAEX?

Algunas pymes y autónomos no tienen capacidad de embarcarse en acciones de mejora mediante nuevas investigaciones que les proporcionen nuevos desarrollos, no pueden invertir en I+D+i por su cuenta. CTAEX satisface esta demanda a través de la investigación básica en el campo de la agricultura, de las industrias de conservación, transformación de los alimentos, la conservación del medio ambiente, investigación aplicada a mejoras en procesos de producción, nuevos elaborados, agricultura integrada, desarrollo sostenible, etc. Llevamos de la mano a las empresas para esta tarea. Y les ayudamos aplicando investigación para desarrollar nuevas posibilidades en productos propios transformados de la agricultura y ganaderías de la zona: tomate, aceite y aceituna, tabaco, frutas y verduras carnes, quesos y vino, plantas aromáticas y medicinales, aprovechamiento de residuos agroalimentarios, etc.

P.- ¿En qué medida la I+D+i que desarrolla CTAEX ha contribuido a mejorar el negocio del sector agroalimentario en Extremadura?

Desde sus comienzos en 2001 hasta el año 2013 se han desarrollado un total de 379 proyectos con empresas extremeñas. Muchos de ellos a través de CDTI o de proyectos bajo el paraguas del 7º Programa Marco de la UE. Se han conseguido para el conjunto de las empresas extremeñas implicadas en proyectos más de 50 millones de euros. Es claro que embarcarse en este tipo de acciones en este sector es baza clave para mejorar.

P.- ¿En qué líneas trabajo está especializado CTAEX?

Nuestros clientes quieren ofrecer a los consumidores nacionales e internacionales productos en la forma más natural posible, seguros y variados, porque los modos de vida actuales demandan alimentos funcionales, pero sin que pierdan su valor saludable y nutricional. En la investigación agraria impulsamos entre nuestros socios prácticas sostenibles y eficientes con cultivos novedosos y nuevas fórmulas de transformación y aprovechamiento. En cuanto a la investigación alimentaria, nuestros investigadores trabajan por la diversificación de los productos y su orientación a los mercados internacionales, mediante nuevas tecnologías alimentarias y culinarias, por ejemplo, en platos cocinados y precocinados y técnicas de conservación de los alimentos, con mayor ahorro energético y menor dependencia térmica, que utilicen aditivos naturales y tengan más vida útil.

Trabajamos también en la gestión de residuos alimentarios, con el fin de aprovechar su valor añadido con una doble misión: reducir el efecto contaminante en suelos, agua y aire y transformar los residuos en recursos (energéticos, ingredientes funcionales para alimentación y cosmética, biocombustible, etc.).

Finalmente, desarrollamos investigación en técnicas de nuevos cultivos para Extremadura de gran valor añadido como son las plantas aromáticas y medicinales. Su valor no solo está en el vegetal como especia, sino en su primera transformación como aceite esencial o como extracto vegetal mediante tecnologías de transformación simples y de fácil implantación en empresas y cooperativas agrícolas. Estos extractos son fundamentales en la cosmética natural, aromaterapia, fitoterapia y alimentación funcional humana y del ganado.

P.- ¿CTAEX investiga también para el mercado internacional?

Sí, desde 2011, fecha en la que se eliminaron las ayudas oficiales a la I+D+i específicas para Centros Tecnológicos, hemos creado alianzas con otros centros de investigación similares al nuestro en España y en otros países europeos.

Trabajamos con diversos socios europeos e incluso chinos. Estamos realizando, por ejemplo, investigaciones sobre desarrollo de barnices ecológicos para latas metálicas a partir de residuos de la industria, más seguros que los actuales, más naturales y que sirvan para reducir la dependencia de los derivados del petróleo en la industria del envasado. Una empresa extremeña de la industria conservera, implicada en el proyecto europeo, podrá explotar esta patente.

Hay otra línea en marcha sobre nuevos productos alimentarios con procesos innovadores que mejoren la sensación de saciedad y ayuden a conseguir una dieta equilibrada, en este caso trabajamos con Italia, Bélgica, Estados Unidos, Suecia, Reino Unido, Holanda y Dinamarca.

Junto con Alemania, Hungría, Reino Unido y Austria estamos investigando en el aprovechamiento de la lana de oveja que se rechaza para el mercado textil, para crear un producto registrado y patentado que se usa como fertilizante agrícola ecológico y natural.

Otro proyecto internacional con diversos países europeos y también China busca el aprovechamiento integral del cultivo de cáñamo industrial, como “biorrefinería” residuo cero. Y así algunos más de diferentes programas europeos.

Actualmente estamos preparando nuevas propuestas para el nuevo programa europeo denominado Horizonte 2020.

P.- Y para la industria agroalimentaria extremeña y española, ¿qué líneas de trabajo estáis desarrollando?

Muchas, porque el sector está muy activo en innovación; por ejemplo, una sobre mejoras del cultivo del tomate, su transformación y aprovechamiento de los subproductos como pieles, semillas, lodos, materia vegetal, etc. Otra línea estratégica es la relacionada con el olivar, la industria de la aceituna de mesa y el aceite de oliva: mejora del olivar de Extremadura, desarrollo de productos derivados y modificaciones industriales.

También son muy importantes los sectores de las carnes de la dehesa, relacionadas con las cabañas extremeñas de cerdo, ovino y bovino, tanto en envases inteligentes en fresco como sus productos derivados: platos preparados, embutidos, etc.

Se ha trabajado con las dos denominaciones de origen de quesos de pasta blanda de la región como, son Quesos de la Serena y Torta del Casar, desde el punto de vista tecnológico y de nuevos embalajes.

El tabaco es otro cultivo de importancia en las investigaciones de las empresas tabaqueras, ya que este cultivo puede tener otras propiedades aprovechables.

Aprovechar los residuos de todas las industrias transformadoras agroalimentarias de frutas y vegetales es clave en cuestión de medioambiente y del valor añadido porque representa un nuevo nicho de mercado. Analizamos estos alimentos para conocer su potencial en principios activos aprovechables (“biocolorantes” y pigmentos, ingredientes funcionales antioxidantes, etc.); mediante técnicas extractivas adecuadas este residuo puede ser aprovechable como biomasa o para ser “compostado” y utilizarlo como fertilizante.

CTAEX desarrolla también nuevos platos, gracias a la colaboración de nuestros asesores culinarios en la cocina experimental de nuestro Centro. Asociado a esto es importante el análisis sensorial para la evaluación organoléptica de los nuevos alimentos, la cual se llevan a cabo en nuestras salas de cata.

P.-¿De qué forma incorporáis Internet en vuestra oferta a vuestros clientes?

La I+D+i beneficia a la sociedad y a la competitividad de la empresa al generar conocimiento tecnológico. Transferimos conocimiento a las empresas agroalimentarias mediante OTRI (Oficina de Transferencia de Tecnología) de CTAEX, a través de las acciones divulgativas de carácter sectorial, regional, nacional e internacional y mediante redes sociales, web, blog e incluso nuestro canal en Youtube.

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