Las mascotas también se pasean por las redes sociales

Blondie la husky y Pepito el teckel son muy conocidos en el barrio. Hay perros policía, perros guía, que ayudan a los bomberos en las […]

Blondie la husky y Pepito el teckel son muy conocidos en el barrio. Hay perros policía, perros guía, que ayudan a los bomberos en las labores de desescombro, perros pastores… Ellos forman parte de una empresa a la que dan nombre: Pepito&Co.

Tiene página web, tienda online, está en Facebook, Twitter, Pinterest e Instagram. Son habituales en pop up stores y ¡este mes hasta salen en la revista Glamour! Esta marca de complementos para mascotas de una pareja amante de los perros tiene un bonito comienzo.

“Todo empezó en enero de 2012 por una serie de casualidades”, nos cuenta Celia. “Me quedé en paro y, tras haber pasado por alguna que otra mala experiencia laboral, tenía claro que quería montar algo propio. Por otro lado, unos meses antes habíamos adoptado a Pepe para acompañar a nuestra otra perra, Blondie. Nos lo encontramos en la calle, congelado, por lo que su mayor trauma es el frío y por eso en invierno siempre va con jersey pero, al ser un perro salchicha, encontrar algún modelo que le quedara bien era toda una aventura, así que como yo tenía tiempo y Pepe frío, me puse a tejerle chalecos a medida. Una cosa llevó a otra y, sin apenas darnos cuenta, habíamos montado una marca de prendas de punto para perros. A partir de ahí diversificamos y nos atrevimos a hacer collares, correas, pajaritas, bolsos para llevarlos…”

En la actualidad uno de sus productos estrella, por su originalidad y lo práctico que es, es el bolso-cama “Melollevo”, pero lo que más venden son collares. Los hay con motivos náuticos, dibujos de dinosaurios, con el propio Pepito estampado, modelo pin up, de simpáticas calaveras ¡y hasta de Elvis Presley! Posiblemente cuando se publique este post ya estará a la venta su colección de otoño/invierno, en la que arriesgarán de nuevo con los colores y diseños, además de atreverse con nuevos productos. Las fotos del retratista animal Santos Román son impresionantes, dignas del más preciado book de la agencia Elite.

Pepito&Co. se planteó como un negocio online. De hecho, actualmente vende en dos canales por Internet: en su propia tienda y en DaWanda, una plataforma para diseñadores. Estas ventas suponen un 50 por ciento de los ingresos, directa o indirectamente. “Internet es el mejor escaparate para mostrar nuestros productos y para la comunicación con nuestros clientes –explica Celia. Muchas veces, aunque se llegue al carrito y no se compre, sí se contacta por correo electrónico  o teléfono y se realiza la venta por otro medio. Por eso estamos presentes en casi todas las redes sociales”.

Su favorita es Instagram. “Subimos  fotos y vídeos de cómo trabajamos, de clientes perrunos, productos, ferias a las que vamos, cosas que nos gustan o Blondie cotilleando a los vecinos desde el balcón del taller. Desde mi punto de vista, para marcas pequeñas como Pepito&Co. es una de las mejores redes, ya que es muy cercana, rápida y visual, es casi como mirar por un agujerito en la pared lo que estamos haciendo para conocer más de nosotros, de nuestra filosofía, de nuestro modo de trabajar…” Sin embargo, reconoce que la más efectiva en relación con las ventas es Facebook. “La utilizamos para anunciar nuevos productos, ofertas, descuentos, eventos en los que participamos o concursos, y es ahí donde mostramos las fotos que nos envían nuestros clientes para que todo el mundo pueda ver cómo le quedan nuestros productos a su perro, piropearlo  y por qué no, animarse a que su perro vaya igual de guapo”.

El otro pilar fundamental de su crecimiento son las ferias, pop up stores y mercados. Celia considera muy importante este contacto directo con sus clientes para ponerles cara y poder testar con ellos cómo funcionan determinados productos, las opiniones que tienen sobre los estampados, los precios o los diseños. De este contacto surgen también muchas nuevas ideas, así como muchos encargos y ventas que no se hubieran llevado a cabo online.

La relación con su competencia es muy sana: “Hace año y medio éramos muy pocos los que hacíamos complementos para mascotas en España. Ahora hay varias empresas, pero hay espacio para todos, lo importante es no copiar, no pisarnos y no perjudicar a nadie. Al contrario: apoyándonos podemos sacar adelante muchas más cosas y reivindicar un mercado que aún no tiene tradición en nuestro país”.

De los comienzos  recuerda el proceso para dotarse de una identidad gráfica que encajase con la marca y su filosofía (lo hicieron con Salva Gónzalez), el registro, darse de alta… Respecto a la inversión inicial, como todo surgió de una manera tan natural, a Celia le resulta difícil cuantificarla, “lo que siempre hemos hecho ha sido no invertir más de lo que tenemos. Eso nos limita, pero también nos ayuda a ser conscientes de hasta dónde podemos llegar en cada momento”. Eso sí, ya están trabajando para ampliar las líneas de producto y por su mente rondan nuevas colaboraciones y proyectos. No paran.

Un año y medio después están muy contentos con el resultado y, sobre todo, de poder vivir de algo que les apasiona.

Pepito&Co. vende mayoritariamente en España, aunque también recibe pedidos de otros países europeos, sobre todo de Alemania. Suele ser gente a la que le encantan los animales, pero también con interés por el diseño de las telas (es uno de sus puntos clave; cada uno de ellos tiene una historia detrás  y estudiadas colaboraciones). Otro aspecto diferencial de Pepito&Co. es su apuesta por la sostenibilidad. “No solo cuidamos el medio ambiente y apoyamos el comercio local (que tanta falta hace), sino que también protegemos a nuestros perros de materiales que puedan ser nocivos para ellos, lo que evita alergias, que el roce del collar con el pelo se lo estropee o que si lo muerden les siente mal.”

“Comenzamos usando telas japonesas y americanas, pero luego se pusieron de moda, y como queríamos seguir siendo originales nos planteamos hacer algo propio”, apunta Celia. “Nos atraía el uso de telas orgánicas -¡qué mejor material para productos enfocados a animales!- y nos llamó la atención una que no solo tiene certificado Ecogreen, sino que además está fabricado en Valencia, por lo que todo cobró sentido: encontramos una tela orgánica que podía ser estampada mediante procesos ecológicos (todo en España), sin transportes innecesarios y emitiendo el menor CO2 posible”.

Pepito&Co es además una marca solidaria. Su propio nombre es un homenaje a todos aquellos perros que, como Pepito, han sufrido mucho antes de encontrar una familia definitiva. Por este motivo también colaboran con diferentes protectoras. Actualmente están haciendo una campaña con Miguitas, una repostería perruna para recaudar materiales y dinero para dos protectoras.

Foto de Santos Román.

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