Macsa: ‘Invertir en innovación nos permite ser los mejores del mercado’

En 2013 conseguía el Premio Crédito y Caución a la pyme del año por el esfuerzo por internacionalizar sus servicios; entraba en la lista Europe’s […]

En 2013 conseguía el Premio Crédito y Caución a la pyme del año por el esfuerzo por internacionalizar sus servicios; entraba en la lista Europe’s 500 como una de las mejores empresas para trabajar en España por su crecimiento constante; el jurado de los premios Pimec destacaba su alta competitividad, y está casi a punto de convertirse en nuestra representante en los European Business Awards 2013/14, en los que se ensalza la innovación. Diferentes premios de distintas entidades por diversos conceptos… pero todos ellos al final reconocen la labor del gran equipo de profesionales que conforman Macsa ID: expertos en electrónica, informática –hardware y software-, óptica y mecánica, entre otras.

Se trata de una empresa familiar cuya matriz, Framun, fue fundada en 1910 para la fabricación de sellos de goma. Después, el estar siempre atentos a nuevas oportunidades de mercado y la necesidad de responder a la legislación de envasado y la disponibilidad de nuevas tecnologías de inyección de tinta digitales llevó a Macsa  a constituirse como tal en 1983. En la actualidad es una de las seis únicas empresas del mundo especializadas en la codificación y marcación por láser. Está presente en Linkedin, Youtube y Facebook.

Jordi Piñot, consejero delegado de Macsa ID, nos da las claves de su buen hacer en esta entrevista:

P.- ¿Cuál es la receta del éxito de Macsa?

Mencionaría tres aspectos:

– No pensar que lo hemos logrado todo, sino que siempre hay más que ofrecer, manteniendo un espíritu de curiosidad y creatividad que anima a nuestros profesionales a ser activos en la búsqueda de soluciones para las empresas de hoy en día.

– Conservar, pese a nuestro crecimiento, la capacidad de seguir escuchando las necesidades de nuestros clientes, y eso nos pone sobre la pista de qué es lo que podemos ofrecer.

– Y, por último y por supuesto, trabajo, mucho trabajo.

P.- Macsa mantiene un fuerte compromiso con la innovación, que la lleva a invertir cada año más de un ocho por ciento de su facturación en este concepto, ¿cuál es el balance?

Nuestro esfuerzo inversor en innovación nos permite ser los mejores del mercado. No podríamos mantenernos en este sector sin estar atentos a las innovaciones tecnológicas que en él se producen y, por otro lado, aportar nosotros mismos soluciones que no existían hasta ahora. Sin esa inversión y el equipo humano que hay detrás, no habríamos llegado a estar presentes en 70 países, ni a tener una cuota mundial del 10 por ciento, ni a mantener el crecimiento que experimentamos.

P.- Le he escuchado decir que la innovación consiste en saber qué necesitará el mercado dentro de tres años y qué se está dispuesto a pagar por ello…

Se trata de un proceso de escucha activa. Parece sencillo pero supone que nuestro personal sienta afán por proporcionar herramientas adecuadas a las empresas. Queremos resolver sus problemas, satisfacer sus necesidades, mejorar sus procesos de producción. Somos una ficha más del engranaje que hace que las empresas crezcan.

Otro factor importante es que en Macsa contamos con un proceso pautado en el que se definen los objetivos, las tareas necesarias para conseguirlos, los responsables de las mismas y el programa temporal de ejecución que cubre todas las etapas desde la I+D+i inicial, pasando por la ingeniería de producto y de fabricación, la producción, la logística, el marketing, la distribución y la venta al usuario final, con la realimentación que supone el grado de satisfacción del cliente.

P.- Disponen de varias patentes de reconocido prestigio internacional y lanzan cinco o seis al año. Cuéntenos el ejemplo del láser dinámico, que es una novedad mundial y ha sido patentado en toda Europa, Estados Unidos y Japón.

Sí, uno de los ejemplos más destacados es el desarrollo de un láser dinámico para la codificación de productos en la misma cadena de montaje. Lo llamamos dinámico, porque aprovecha el movimiento del producto en la cadena de producción. El sistema usa dos espejos galvanométricos que se mueven y reflejan el haz del láser para que escriba los datos sobre el artículo. Permite la impresión de letras, números, logotipos y códigos de barras a una velocidad de 3000 caracteres por segundo con el artículo en movimiento sobre la línea de producción.

P.- Otro gran pilar de Macsa es la internacionalización. La exportación representa actualmente un 53 por ciento de la cifra de negocio de la compañía, está en más de 70 países con partners locales y cuenta con  oficinas propias en Singapur y México… ¿Cómo ha sido el camino para llegar hasta aquí y qué les recomendaría a otras pequeñas empresas?

Obviamente ha sido un camino duro, con momentos difíciles, pero sabíamos dónde queríamos llegar y seguimos en esa línea. A otras pymes les aconsejaría que apuesten por el talento, por la I+D y la innovación, que piensen en qué necesitan sus clientes y, una vez lo hayan localizado, salgan de España, que no tengan miedo a competir en el mercado internacional. Hacerlo te obliga a medirte con otras empresas y en este país contamos con grandes profesionales que no han de tener miedo a competir en el exterior.

P.- ¿Es la especialización condición sine qua non para el éxito?

No sé si sine qua non, lo que mi experiencia me dice es que la especialización te permite diferenciarte. Y si a eso le sumas equipos de alta calidad, seguramente tendrás un hueco en el mercado.

 

En la imagen: Jordi Piñot

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