Términos bancarios que toda empresa debe conocer

En el desarrollo de su actividad las entidades de crédito utilizan un lenguaje técnico propio, una jerga que a toda empresa le interesa conocer, sobre […]

En el desarrollo de su actividad las entidades de crédito utilizan un lenguaje técnico propio, una jerga que a toda empresa le interesa conocer, sobre todo a las personas que tienen asignada la tarea de gestionar la relación con este tipo de entidades. Realmente son muchos los términos y expresiones que se manejan, los cuales variarán en función del tipo de productos y servicios que se contraten con la entidad. No obstante, los siguientes términos son muy utilizados por la banca en su relación con las empresas:

 

Pool bancario

Esta expresión hace referencia a la relación detallada de riesgos por operaciones bancarias (préstamos, créditos, arrendamientos financieros, etcétera), que mantiene una empresa con las distintas entidades de crédito en un momento dado. En el pool bancario suelen incluirse los nombres de cada entidad financiera, los productos financieros concretos y los límites de riesgo concedidos. Por ejemplo, tu empresa puede tener un pool bancario que incluya las entidades A y B; en el que, con la entidad A, mantengas una cuenta de crédito por importe de treinta mil euros, y con la B, tengas un préstamo con un saldo pendiente de pago por cincuenta mil euros. Es habitual que los bancos soliciten el pool bancario a las empresas antes de trabajar con ellas, para conocer el volumen de riesgo que acumulan, así como su grado de concentración entre las distintas entidades financieras competidoras. Los datos del pool bancario son contrastados por los gestores bancarios con los que proporciona la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE), para comprobar su veracidad.

 

Paquete bancario

La negociación con las entidades de crédito puedes plantearla sobre productos individualizados, o sobre el conjunto de productos y servicios que vas a demandar del banco, lo que se conoce como paquete bancario, el cual se puede negociar al principio de la relación o cuando ésta se halle más consolidada. Es habitual que empresa y banco comiencen con pequeñas operaciones que permitan conocer la forma de actuar de ambas partes, para, a partir de ahí, ir ampliando hasta llegar a negociar el conjunto de productos y servicios.

 

Compensaciones

Precisamente cuando se plantea una negociación sobre el paquete bancario, la empresa puede ofrecer una serie de elementos que incrementan su rentabilidad ante el banco, o reducen el riesgo que éste asume al financiarte, y que se denominan compensaciones. Entre las mismas se pueden incluir las cesiones de impuestos y seguros sociales (en las que el banco dispone del dinero durante un tiempo determinado entre el momento del cargo en cuenta y el de la liquidación a su destinatario final), el posible negocio de comercio exterior o la apertura de cuentas personales por parte de directivos, administradores y trabajadores de la empresa.

Es importante señalar que, en terminología bancaria, la compensación también puede referirse al intercambio entre bancos de documentos de débito y crédito que representan obligaciones mutuas (por ejemplo, cheques), de tal modo que solo se abonan las cantidades netas que resultan al compensar.

 

Fecha contable y fecha valor

El término fecha contable hace referencia a la fecha en la cual la entidad de crédito anota una operación en el debe (cargo) o en el haber (abono) de la cuenta a favor de la empresa. En este sentido, las entidades están obligadas a contabilizar las operaciones con la mayor rapidez posible. Por su parte, la fecha valor se refiere a la fecha efectiva a partir de la cual empiezan a generar intereses los abonos o cargos en la cuenta de la empresa, y que puede diferir de la fecha contable por razones operativas. En España existen ciertas disposiciones normativas, que fundamentalmente vienen recogidas en la Ley 16/2009, de 13 de noviembre, de servicios de pago, las cuales establecen una valoración concreta para los abonos y adeudos en las cuentas bancarias.

 

Float

Precisamente por la diferencia que existe entre las fechas contables y las fechas valor, surge el concepto de float, el cual hace referencia tanto al período de tiempo que transcurre desde que la entidad de crédito recibe una cantidad a favor de la empresa hasta que la abona en su cuenta con fecha valor, como al que pasa desde que el banco carga un pago en la cuenta de la empresa con fecha valor hasta que realmente lo liquida a su destinatario final.

Foto: Betsssssy

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