Cómo encontrar al socio ideal

¿Mejor solo que mal acompañado? Aunque a priori pueda pensarse que sí, en la mayoría de las ocasiones los emprendedores sin compañía no reúnen todos los requerimientos del éxito empresarial. […]

¿Mejor solo que mal acompañado? Aunque a priori pueda pensarse que sí, en la mayoría de las ocasiones los emprendedores sin compañía no reúnen todos los requerimientos del éxito empresarial. Además, tampoco suelen contar con los recursos económicos suficientes como para subcontratar a los profesionales que realicen el trabajo que ellos no son capaces de hacer. Y es que encontrar al socio ideal es uno de los aspectos fundamentales para que un proyecto empresarial resulte fructífero.

Más allá de por la necesidad de trabajar con perfiles complementarios, buscar un buen socio es crucial para poder compartir la ilusión. Es más, una buena parte de los fracasos empresariales se debe a las desavenencias entre los socios, aunque en otros muchos casos los problemas comienzan a aparecer cuando las cosas marchan bien. Así, Javier Martín, fundador de Loogic, piensa que, quizás, resulte más importante ser capaz de desarrollar un negocio en el que los socios estén completamente entregados.

Martín considera que la decisión de elegir a un socio se toma de manera “precipitada y poco meditada”. Como la búsqueda no es sencilla, un buen número de emprendedores se asocia con otros sin haber pensado si realmente son complementarios. Para el fundador de Loogic lo más trascendental es que haya un alineamiento entre los intereses de los socios y los de la empresa. Y agrega que en algunas compañías mientras ciertos socios simplemente quieren vivir por sí mismos, otros pretenderán crear un gran negocio e incluso habrá quien querrá que su trabajo ayude a cambiar el mundo.

“Muchas empresas no tienen otro remedio que cerrar cuando los socios discuten”. Tras las disputas, Martín resalta que uno de los socios podría quedarse con el proyecto, aunque la pérdida de motivación sería inevitable. En otros supuestos, se pueden buscar opciones para mantener el funcionamiento de la compañía, como por ejemplo que el socio que no encaja en el proyecto se quede con una pequeña participación y no esté “al pie del cañón”.

Si bien el socio ideal debería tener capacidades específicas sobre áreas concretas (marketing, tecnología, negocio…) y disponibilidad total para dedicarse al proyecto por completo, hasta que inventen un socio robot no existirá el socio perfecto. Martín apunta que como personas todos tenemos muchos defectos, por lo que cuando surgen las discrepancias los socios deberían decantarse por el diálogo y la generosidad.

¿Y si elijo como socio a un hermano, primo o cuñado? Emparejarse con un familiar es un gran dilema. Las ventajas residen en la confianza, ya que siempre es mejor trabajar con alguien a quien se conoce bien y en quien se puede confiar cualquier tarea. Pero también hay inconvenientes. Y es que si el proyecto fracasa, resulta complejo separar el ámbito personal del profesional, por lo que la relación y el vínculo familiar pueden verse afectados.

Los pactos de socios son imprescindibles. Cuando la empresa empieza a tomar forma, entran en juego varios socios y, sobre todo, cuando hay inversores en la compañía. Se trata de una especie de manual en el que se explica el gobierno de la empresa, y refleja una serie de normas y acuerdos que los emprendedores aceptan por adelantado para saber cómo comportarse en determinados momentos y ante ciertas situaciones, máxime, a nivel de responsabilidades, derechos y obligaciones.

 

Cualidades de un buen socio

La búsqueda del socio ideal constituye una tarea farragosa, pero es posible encontrarlo. En primer lugar, Emilio Márquez, business angel, recomienda tener una relación de confianza absoluta -en su sentido más estricto- con la persona. No es cuestión de contar con alguien que nos apoye en las decisiones, sino con una persona o grupo de personas que tengan capacidad crítica para pararnos cuando estemos a punto de equivocarnos.

Márquez piensa que buscar como socio a una persona que diga “sí” a todo lo que se proponga es un error. “La mejor virtud es la sinceridad. Con ella se podrá afinar un proyecto al máximo. Un buen socio es aquel que es capaz de decirte que ir en una dirección puede poner en riesgo la viabilidad del proyecto”.

Otra de las cualidades que debe tener un buen socio es la capacidad analítica. Tiene que saber reconocer las oportunidades al vuelo, analizar los cambios que se puedan producir en el sector donde la compañía desenvuelva su actividad y adelantarse a estos movimientos. Márquez considera que “el ojo previsor es el que garantiza el éxito de un proyecto. Ahora más que nunca, en este terreno tan cambiante de lo digital”.

Si posiblemente una de las mayores creencias que existe a la hora de buscar un socio empresarial es la de pensar que debe tener un gran capital, y aunque sea cierto que para levantar proyectos resulta ventajoso, “en muchas ocasiones sale más a cuenta que el socio tenga grandes conexiones en el mundo de la empresa”. El acceso a la inversión no se consigue únicamente a través de grandes cuentas bancarias. “Los contactos influyen mucho”.

Márquez resalta que el socio ideal es un networker nato, una persona que en su cuenta de LinkedIn tiene una agenda de contactos repleta de profesionales de diferentes sectores. Y no sólo eso. “Es un profesional capaz de conectar profesionales en función de lo que necesitas, independientemente del sector donde se encuentre. Son los networkers natos los que más tienen que aportar a un proyecto que está comenzando a desarrollarse”, apostilla.

Por su parte, Alberto Benbunan, de Mobile Dreams Company, asegura que encontrar un socio es muy similar a emparejarse. Y, por ende, las sociedades serían parecidas al matrimonio: algunos terminan bien, otros terminan mal, y muchos nunca terminan. Aunque jamás lo haya experimentado, Benbunan piensa que montar una sociedad solo debe de ser muy difícil. Opina que para poner en marcha cualquier empresa se requiere un socio, porque “nadie es perfecto y se necesita compensar las debilidades. Tiene que haber una visión compartida y cada uno de los socios debe tener claro su papel en esa visión. Si los egos y las vanidades están por encima, la empresa puede que no dé los frutos esperados”.

 

Vías de búsqueda

Martín sostiene que una de las mayores complicaciones a la que se enfrentan los emprendedores es encontrar socios que completen los perfiles requeridos para la puesta en marcha de un negocio. Y es que aunque atraer amigos o conocidos resulte relativamente sencillo, y pese a que algunos empresarios noveles recurran a ideas originales, la búsqueda habitual de socios pasa por la participación en eventos o por las recomendaciones personales. No obstante, existen otras vías:

Eventos: Martín opina que es la forma más habitual y que ofrece mejores resultados, ya que la fase de networking permite charlar con otros emprendedores que tienen los mismos intereses.

Linkedin: Algunas redes sociales, como Linkedin, constituyen excelentes herramientas para conectar a las personas y facilitar la proliferación de negocios. Martín recomienda tener un perfil profesional que muestre claramente nuestras capacidades, crear una ficha de empresa que explique nuestra idea e incluso participar activamente en grupos relacionados con la temática del negocio –donde se pueden encontrar otros perfiles a los que hablar del proyecto.

Cursos: Asistir a cursos de larga duración se ha convertido en una de las formas más comunes de encontrar socios, dado que suele ser habitual que varias personas tengan que ponerse a trabajar sobre una misma idea, lo que a la postre facilita que lleguen a crear una empresa de forma conjunta. En estas situaciones, Martín aboga por la diversidad de perfiles para que cada uno de los socios fundadores pueda aportar conocimientos diferentes.

Concursos: Los concursos de ideas de negocio o de proyectos de emprendedores son cada vez más habituales y representan un estupendo escaparate para lograr visibilidad y persuadir a posibles socios interesados.

Crowdfunding: Lejos de que se trate de una de las formas más novedosas, Martín anima a utilizar estas campañas para, al margen de conseguir financiación, proponer a estas personas unirse al proyecto con una mayor implicación.

 

Foto: David Pacey

Etiquetas: ,
En Con Tu Negocio encontrarás los mejores contenidos para pymes sobre innovación, marketing, redes sociales, internacionalización y mucho más. Suscríbete y no te perderás nada.
Acepto las condiciones legales
[Un servicio de MailChimp]