El cuento del plan de negocio

Hace poco volví a ver Big Fish, una gran historia para los que nos gusta contar historias. Hay una frase muy buena del protagonista que dice […]

Hace poco volví a ver Big Fish, una gran historia para los que nos gusta contar historias. Hay una frase muy buena del protagonista que dice más o menos así:

“Mejor que no te lo contara mi hijo, te habría dado solo los datos, sin nada del sabor”.

Me trajo a la memoria un post muy bueno de Jesús Encinar titulado “Érase una vez… El plan de negocio”, que recomiendo leer a todo aquel que esté con la ardua labor de preparar un plan de negocio o Business Plan, si eres de los que prefieres los anglicismos.

El caso es que vi una relación clara entre lo que quieres comunicar y el cómo lo haces. Creo que es un punto donde fallamos mucho los emprendedores: quedarnos en la idea y los datos, pero no contar una historia. He visto a unos cuantos emprendedores explicar su proyecto, que sin duda era muy bueno, de forma tan mala que o nadie le entendía o era incapaz de enganchar a su audiencia. En la eterna discusión sobre si es más importante la idea, el equipo, la ejecución, el producto, el mercado… mi opinión es clara: lo más importante es la historia.

  • En las buenas historias encajan todos los elementos, están equilibrados, son necesarios todos en su justa medida para que tengan sentido. Tiene que haber armonía entre la idea, el equipo, la ejecución… El plan de marketing tiene que estar en consonancia con el comercial y el de comunicación, que sea creíble que los protagonistas los pueden llevar a cabo, y por su puesto todo ello debe encajar con los números.
  • Las historias fluyen por sí solas, si un proyecto no fluye es mejor dejarlo morir, no ponerle parches. Eso curiosamente vale tanto para las parejas como para las empresas, siempre he dicho que montar una empresa es muy parecido a tener una familia, hay cosas que no se pueden forzar o fingir.
  • Ojo, las historias te eligen a ti para ser contadas, no eres tú el que puedes elegirlas. Entender esto es complicado y a mí me ha llevado tiempo.
  • Tú eres solo el narrador, lo importante es la historia, no tú. Tú no eres más que el canal. El proyecto y el valor que aporta son lo que merece la pena, aquí el ego nos puede jugar malas pasadas. Las empresas requieren muchos actores para triunfar y ser grandes, da igual que seas el que la ha empezado o el protagonista principal, si el resto no tiene ningún sentido ni valor.
  • La historia es lo que te diferencia del resto. Muchas empresas hacen móviles, pero la historia que cuenta el iPhone es diferencial. Antes de salir al mercado, asegúrate de en qué eres diferente a los demás, qué es lo que hace tu historia única.
  • No podrás captar talento si no tienes una buena historia para tu equipo. Todos necesitamos ser parte de una historia, no sentirnos un número más, sino tener un papel, sea cual sea, pero que sea el nuestro.
  • No crearás una gran marca sin una gran historia detrás. De hecho, las marcas no hacen otra cosa que contar algo.

Dios inventó al hombre para oírle contar cuentos

(Dicho popular africano)

Así que la siguiente vez que empieces un plan de negocio, asegúrate de que empiece por “érase una vez…”

Foto © LMRitchie, distribuida con licencia Creative Commons BY-2.0

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