‘Mindfulness’, una buena técnica para mejorar tu rendimiento

Hoy me gustaría hablaros de un proyecto que lanzamos hace meses y del que me siento muy orgulloso, porque creo que hablando de él puedo […]

Hoy me gustaría hablaros de un proyecto que lanzamos hace meses y del que me siento muy orgulloso, porque creo que hablando de él puedo ayudar a muchas personas a seguir avanzando con paso firme. Estoy hablando de “Aprendo Mindfulness”.

Reconozco que antes de comenzar el proyecto desconocía el significado ni la práctica de mindfulness, que traducido al español significa “atención plena” o “presencia mental”. Empecé a leer y a documentarme sobre ello en varios blogs y sitios especializados, y llegué a Jon Kabat-Zinn, profesor de medicina, fundador y director de la clínica para la reducción del estrés y del centro médico para la atención plena (mindfulness) y el cuidado de la salud en la Universidad de Massachusetts. Es uno de los responsables de introducir la práctica hace más de 30 años, y según él el mindfulness consiste en “prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgar”.

Si a la relación personal y profesional que tengo a diario con mis clientes, alumnos, emprendedores, empresarios, etc., le añado lo aprendido en estos últimos meses sobre esta técnica, he llegado a la conclusión de que aunque la práctica esté enfocada al tratamiento de problemas físicos, psicológicos, dolor crónico y otros síntomas asociados al estrés, puede ser de interés y de gran importancia para muchas personas, en otros ámbitos.

Conozco a numerosos responsables de proyecto que trabajan en el entorno digital, y no prestan atención de manera consciente a la experiencia del momento presente con interés, curiosidad y aceptación, por no hablar de los responsables de empresas que transmiten el propio estrés y presión a los equipos de trabajo y de “rebote” a sus propios clientes.

Desde hace años doy una conferencia titulada “Un repaso a la vida” donde hablo de las tres cajas de la vida: la profesional, la familiar y la personal, preguntando a los espectadores cuál es la más importante para ellos. Hay respuestas para cualquiera de las tres, la que normalmente gana es la profesional, sobre todo en los hombres. La caja familiar es mayoritariamente seleccionada por mujeres, sobre todo refiriéndose a sus hijos. Y pocos se decantan por la caja personal. Pero, a mi modo de ver, y a raíz de la experiencia vivida profesionalmente y personalmente, la más importante es la personal. Porque si tú estás bien y vives el presente con un equilibrio interno entre tu cuerpo, tu mente y tu espíritu, rindes mucho mejor en el trabajo y tus resultados serán mucho mejores de lo que esperabas, la familia lo notará y vivirás con ellos el presente de una manera muy diferente.

El “secreto” está en focalizar la atención, sin distracciones, para tener una mente llena de experiencias y no de pensamientos. Para ello tenemos que romper con los hábitos que nos dominan. Voy a hacer una pequeña pincelada de lo que nos puede aportar la práctica del mindfulness y que cada uno lo traslade a su día a día y saque sus propias conclusiones.

 

Estrés

El estrés afecta a nuestra productividad. Trabajamos muchas horas al día poniendo mil excusas a factores externos a nosotros y no somos conscientes de que en muchas de esas horas no hemos sido productivos, por falta de concentración. El mindfulness ayuda a reducir el estrés, a ser mucho más productivo trabajando menos horas y hace que cuando tomas de decisiones importantes, tu cuerpo y mente estén en perfectas condiciones para reaccionar adecuadamente.

 

Atención

Nos dispersamos con mucha facilidad. Tenemos tantos “impactos” durante el día que nuestra mente va y viene llena de pensamientos. A veces estamos hablando con alguien y vemos que nos está oyendo pero no nos escucha. Nuestro cerebro genera constantemente pensamientos, pero la mente está en otro sitio. El mindfulness puede ayudarte a entrenar tu atención para ser más eficaz y conseguir concentrarte en el “aquí y ahora”, para ser más creativo. Como decía Jon Kabat-Zinn, prestar atención de manera intencional al momento presente.

 

Respiración

No saber respirar correctamente puede generar enfermedades. En reuniones de equipos, donde se toman decisiones importantes y decisivas, puedes detectar cómo una mala respiración, sin pausas, puede llevar a que se entienda el mensaje al revés o distorsionado, derivando a nuevas explicaciones o réplicas que no hacen más que alargar las conversaciones. El mindfulness puede ayudarte a aprender a respirar.

 

Hábitos

Los hábitos son los culpables de nuestra rutina. Estamos tan acostumbrados a hacer siempre lo mismo que cuando tenemos que hacerlo diferente nos sentimos perdidos, desorientados y nos cansamos más. La mayoría de hábitos los hemos adquirido por repetición y pasan a ser acciones inconscientes que se desenvuelven en nuestra rutina diaria. El mindfulness puede ayudar a romper con hábitos adquiridos y cambiarlos por nuevos hábitos que nos llevarán a realizar las cosas de modo diferente, sin sentirnos perdidos y así cometer menos errores.

 

Muchos estudios demuestran que el mindfulness es una técnica que ayuda a las empresas en la toma de decisiones, a reducir el estrés y como consecuencia a lograr un mejor rendimiento, y a ser más creativos y eficaces. También ayuda a que las personas sean más felices, porque consiguen un bienestar físico, mental y emocional que trasladan a la familia disfrutando de la vida, y tomando mejores decisiones para afrontar nuevos retos, mientras trabajan “un ratito”.

Foto: pixabay

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