Mujeres emprendedoras

Ya sabemos que no es una moda ni una tendencia. El emprendimiento, la innovación y el trabajo por cuenta propia conformarán la nueva estructura económica […]

Ya sabemos que no es una moda ni una tendencia. El emprendimiento, la innovación y el trabajo por cuenta propia conformarán la nueva estructura económica y social del siglo XXI. Ha finalizado la era del empleo para toda la vida y ha empezado la era de la empleabilidad, las competencias y el diseño de proyectos. Así que tendremos que acostumbrarnos al nuevo entorno.

Destacan las mujeres como grupo que se ha sumado muy rápidamente al nuevo tiempo. El libro de Juan Ramón Gómez radiografía la experiencia de más de cien mujeres que han decidido emprender y montar sus propios negocios. El autor lo advierte al principio: necesitas algo más que ganas y una idea, porque “nadie ha dicho que emprender sea fácil”. Recomiendo el libro, porque estructura la experiencia emprendedora por capítulos basados en hechos y ejemplos concretos, cercanos, de pymes nacidas en una facultad, a raíz de un máster o por la propia experiencia vital. Y considero que es así como se puede llegar a triunfar. Extraigo las siguientes lecciones de su libro.

 

Nadie está preparado para emprender

No existe un catálogo o un compendio que te indique que tu perfil es de emprendedor. Pero sí podemos indicar tres factores que favorecerán el éxito. El primer consejo de Elena Gómez del Pozuelo es sensible: capacidad de comunicar, saber transmitir la idea y enamorar a los demás. María Benjumea habla de la capacidad de adaptarse a las nuevas circunstancias: nunca está todo controlado. Catalina Hoffman apuesta por la innovación, que es la transformación de un modelo para mejorar procesos y resultados.

 

La oportunidad de negocio tiene que estar en consonancia con tus aptitudes

El plan de negocio, el análisis DAFO o la selección del nombre comercial son decisiones relevantes. No obstante, la pasión es el motor del emprendimiento. Para que una idea triunfe, te tiene que gustar lo que haces, ya sea una idea propia o la gestión de una franquicia.

 

El plan de negocio es un instrumento de trabajo

No es un documento cerrado, sino el resultado del plan estratégico, el estudio de mercado, el plan comercial, la organización y la gestión de las personas y el calendario de actuación, entre otros elementos. Interesa el plan de negocio para contactar con inversores, que además ya piden un prototipo o una primera experiencia con el producto o servicio. Teresa Gonzalo explica su experiencia: al redactar el plan de negocio y moverlo entre inversores y concursos, confirmaron el interés y la viabilidad de su propuesta en el ámbito de la biotecnología.

 

La inversión y el plan financiero no son delegables

Hay que insistir en esta idea, porque es fundamental para la supervivencia de la compañía, más aún cuando nace. No se trata de convertirse en un genio de las finanzas y las haciendas, sino en comprender las dinámicas del negocio: qué costes tiene cada decisión, qué es fundamental para el buen negocio o cómo compartir gastos. Conoce tu negocio y subcontrata la gestión. Marta Sánchez-Dehesa explica que dedican su tiempo a la atención de los pacientes y por eso delegan la gestión administrativa, aquello que no es el corazón del negocio.

 

Crea y teje tu propia red

El autor señala algunas que son fundamentales: programas de emprendimiento, fondos europeos y ayudas locales, pero sobre todo el asociacionismo. Si quieres que el negocio prospere, procura que crezca y se reconozca el sector y la actividad económica. En la sociedad en red, compartir es poder. Las experiencias de Womenalia o Ellas2 son representativas de este asociacionismo femenino.

 

La estrategia de negocio es abierta, internacional y “franquiciable”

Sea cual sea tu idea, tiene que prepararse para estas condiciones de mercado. Recuerda las teorías sobre la disrupción: lo más probable es que los competidores no vengan de tu industria, sino de muchas otras. Nunca puedes dejar de innovar: crecimiento, diversificación y exportación son los patrones habituales.

Emprender online es el nuevo estándar

Ya no se trata solo de la web, sino de los móviles. Gómez del Pozuelo sentencia: “si no estás en el móvil, en dos años estarás fuera del negocio”. La comunicación aquí, sea a través de redes sociales, blogs u otros medios de marketing digital, construye la diferencia y crea la marca. Por eso, es esencial cuidar este punto que vincula la tienda virtual, la atención al cliente y el trato personalizado.

 

Las mujeres emprenden

Sí, es una conclusión lógica ante las cifras. Representan el 87% de las decisiones de compra, luego ¿cómo no iban a empezar a emprender por su propia cuenta para ajustar los servicios y productos a sus criterios finales? Digo empezar, porque las mujeres solo representan el 20% del emprendimiento, así que hay margen de crecimiento. Por eso, os recomiendo el libro ahora que aún estamos en fecha para regalar. Que os aproveche.

Foto: Intuic | The Social Media Agency

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