Visualiza tu negocio para poder progresar

¿Has oído hablar del visual mapping o del design thinking? Son técnicas que ya han empezado a calar en las startups españolas para el desarrollo de […]

¿Has oído hablar del visual mapping o del design thinking? Son técnicas que ya han empezado a calar en las startups españolas para el desarrollo de sus proyectos de negocio, pero aún no están tan presentes en nuestro entramado empresarial como en otros países.

El hecho de trasladar la versatilidad del enfoque creativo del diseño a la estrategia de negocio o al mundo comercial, permite encontrar nuevas formas de enfrentar los problemas de gestión y desarrollo del negocio igual que un diseñador hace frente y resuelve problemas de diseño.

Incluso, gracias al visual mapping, se pueden ampliar los límites conceptuales que a menudo parecen fijos e inamovibles, y encontrar nuevos puntos de vista desde los cuales revitalizar o relanzar productos o servicios.

Al contrario que en el método científico, en el que se definen en primer lugar todos los parámetros del problema para formular una solución, la metodología de la resolución de problemas desde el enfoque del diseño comienza precisamente a partir de la definición de una solución, cuyos parámetros serán analizados de cara a optimizar la consecución del objetivo que se ha marcado como negocio.

Algunas características que hacen que este método se esté integrando de manera natural en el modus operandi de las generaciones actuales, en sintonía con las tendencias de la web 2.0, son:

  • Contextualizable. De hecho, una parte fundamental de esta metodología es la forma en la que las soluciones a los problemas se sitúan inmersas en un contexto basado en la personalización y las diversas interpretaciones de las personas que intervienen en el proceso creativo.
  • Colaborativo. Se logra hacer un barrido bastante completo por la multitud de panoramas posibles para un planteamiento, gracias a la participación de todo el equipo de forma que todo puede quedar perfectamente plasmado y recogido en un escenario, sin alejarse de la visión global del conjunto ni perderse en ella.
  • Integral. Surgen factores y consideraciones que en metodologías más rígidas o estructuradas no se tendrían en cuenta. Sin embargo, en un proceso basado en otros factores relacionales, como es el diseño, cualquier sugerencia puede ser tomada en cuenta para lograr un planteamiento más completo.
  • Experimental. Sigue el proceso de construcción de prototipos, y permite simular el flujo de vida del desarrollo creado o planteado. Como en todo proceso creativo, las ideas toman una forma más definida y real, y se puede trabajar con ellas de una forma más concreta y aplicada.

En resumen, el design thinking se apoya sobre la tríada empatía – creatividad – racionalidad, que aporta armonía al proceso de resolución de problemas en el mundo de los negocios.

Una herramienta fundamental para esta técnica, es el visual mapping, que contribuye especialmente a plasmar de forma visual las lluvias de ideas o a crear un mapa de pensamientos, ideas o procesos que se dan en torno a un producto o servicio. Mindmeister o thinglink son herramientas que aconsejo probar para comenzar a pensar en un entorno gráfico.

Para ir desarrollando mejores estrategias y sacar todo el jugo a esta técnica, existen seminarios o jornadas como las de Conectivitiz.

 

Foto @kozumel, distribuida con licencia Creative Commons BY-2.0

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