Branding (I): Cultivar nuestra marca

Desde hace tiempo, muchos nos hemos dado cuenta de la importancia de construir una marca personal o comercial, pero pocos llegamos a buen puerto, debido […]

Desde hace tiempo, muchos nos hemos dado cuenta de la importancia de construir una marca personal o comercial, pero pocos llegamos a buen puerto, debido a que no vemos un retorno inmediato de la inversión en forma de ingresos. Pero como todo en esta vida, primero tienes que sembrar, luego cultivar y no puedes esperar recoger la cosecha al día siguiente. Olvidamos a menudo que día tras día tenemos que seguir regando y abonando nuestro cultivo. Se habla mucho del branding o de la marca, por ello en este primer post hablaré de cómo y por qué necesitamos construir una marca o, mejor dicho, cultivar nuestra marca.

Todos debemos pensar en construir nuestra propia marca, ya seamos personas físicas, empresas offline u online o comercios retail, dado que es una pieza clave para conseguir una buena reputación que nos ayudará a vender nuestra imagen y nuestros productos y servicios.

¿Qué necesitamos para empezar a crear una marca?

  • El nombre es lo primero que tenemos que pensar. Será el que suene cuando los usuarios estén hablando de tu marca, ya sea de producto o personal. Tiene que ser atractivo, fácil de recordar y que se asocie con tu persona, empresa o comercio y sobre todo que esté ligado al ADN del mismo. Como nos decían en el colegio, no copies, ni intentes parecerte a nadie, sé tú mismo. Muchos de los que tenemos hijos sabemos lo difícil que es, a veces, poner un nombre al recién nacido (yo lo tenía claro, Eloi, patrón de los ferreteros). A la hora de dar un nombre a la marca, necesitamos tiempo para pensar qué queremos vender y a quien queremos llegar.
  • El logotipo es la imagen corporativa y vale más que mil palabras. De la misma manera que tenemos un nombre, deberíamos crear un logotipo adecuado, un sello que irá ligado a nuestra marca y que será nuestra imagen, quizás la que quedará en la mente de nuestro cliente. Escoge colores atractivos, diseños actuales y que también vaya asociado a tu persona, empresa o comercio y sobre todo a tu ADN.

Si nuestra empresa es dinámica, rápida, joven…, el nombre y el logotipo tienen que ser así: dinámicos, rápidos y que denoten juventud.

Para empezar a “sembrar” la marca, necesitas tener claros algunos puntos:

  • Objetivos claros y concretos, y una estrategia que incluya el nuevo marketing 2.0. Relacionarse y conseguir que los usuarios hablen de nosotros y compartan sus experiencias de nuestra marca con sus amigos y seguidores. Una constancia y disciplina nos dará un posicionamiento en el sector.
  • Intentar ser fuertes, nunca grandes: Los objetivos nunca tienen que centrarse en crear una marca grande, sino fuerte; grande la harán posteriormente nuestros usuarios si realizamos nuestro trabajo correctamente y si les proporcionamos algo útil. Una marca fuerte puede que está gestionada por pocas personas, pero su alcance es mayor al ser constante y sobre todo profesional.
  • Nos tienen que ver: Saber dónde se mueve nuestro cliente es la pieza clave, y conseguir que nos vea. Estamos allí con él. Debemos lograr que hable de nosotros, y que hable -a ser posible- muy bien.
  • Nos tienen que escuchar: La finalidad no es hablar únicamente de nuestro producto, sino también del sector y de productos que no sean nuestros, aportar información que pueda ser útil para el posible cliente. El resultado final es la interacción y las conversaciones que generan marca y personas interesadas en un mismo producto o sector.
  • Hacer comunidad, ya sea virtual -con tus seguidores, lectores, followers o fans en la red-, o física. No solo hay que tener presencia online, también es primordial fomentar el networking y la comunicación personal.
  • Hablar, conversar y relacionarse: Para conseguir que esta comunidad escuche y hable, tenemos que conversar con ellos aportando valor y ayudándoles a que hablen de nosotros.
  • Ayudar y compartir. Nunca olvides que ayudar a los demás a avanzar es una buena inversión; cuando tus cliente crecen, tú creces. Si no les das nada para que avancen contigo, tu marca no avanzará. Son ellos los que te hacen crecer, ayúdales a avanzar tú también. Tienes que darles lo que necesitan para que ellos después te ayuden a ti.

Hasta aquí hemos hablado de la importancia de construir una marca y los puntos clave para lograrlo. El siguiente paso es trabajar nuestra marca. Lo comentaremos en el siguiente post.

¿Has puesto ya la semilla de tu marca?

Imagen @VinothChandar, distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

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