Cómo liderar la construcción de una web cuando no eres un experto

Llevas meses peleándote para renovar completamente la página web de tu empresa y ha llegado el momento. Ahora todos los ojos están puestos en ti, […]

Llevas meses peleándote para renovar completamente la página web de tu empresa y ha llegado el momento. Ahora todos los ojos están puestos en ti, debes liderar el diseño, contratación y desarrollo de la web, y las incógnitas son muchas. Una situación común a muchos responsables de marketing, esos directores de un área, con excesivas competencias en el territorio pyme, a los que les toca coordinar un proceso para el que solo cuentan con su experiencia de usuario e intuición. Mientras que la dirección general considera que la contratación de un buen proveedor cubre todas las lagunas, el encargado del proyecto calla sus dudas.

Repasamos todos los puntos a los que habrá que estar atento con la ayuda de Juan Carlos Muñoz, director de Máster digital de ESIC Business and Marketing School y jefe de Marketing Digital y CRM de Volvo Cars España:

Fijar objetivos: Lo primero es decidir si abordamos una web de tipo corporativa o una plataforma de comercio electrónico, la respuesta obligará a tomar diferentes decisiones en el proceso. En cualquier caso, nuestra página siempre debe responder a un requerimiento real de la empresa.

Definir la audiencia y el contenido: Como explica Muñoz, la empresa conoce su público objetivo, por lo que sólo tendremos que generar un entorno afín a sus gustos y exigencias. El tema de los contenidos es más complejo pero básico: “Todas las páginas son elementos vivos. No se puede ofrecer siempre lo mismo, hay que buscar contenidos de interés que inviten a la acción”.

Asignar presupuesto: “Muchos tienden a pensar que el coste único de una página web es ponerla en marcha. Sin embargo, lo más costoso, sobre todo en términos de recursos humanos, es tener un responsable que se encargue de actualizarla y que trabaje en su posicionamiento y evolución”. La disyuntiva es obvia: ¿lo vamos a hacer con recursos internos o externos?

Selección de proveedor: Ya lo anticipamos, si se trata de una plataforma de comercio electrónico, deberemos contar con un desarrollo mucho más técnico y buscar una agencia experta en la materia, que nos asesore en temas tan sensibles como la pasarela de pago y la programación de toda la herramienta. Si es una web institucional, podremos recurrir a soluciones más estandarizadas que un buen proveedor freelance personalice según las necesidades.

Negociación con el proveedor: El proveedor debe ofrecer garantías, porque vamos a poner en sus manos un proyecto estratégico y va a ser difícil sustituirle. Muñoz aconseja “fijar bien todos los términos del contrato, plazos del trabajo y responsabilidades, tanto para el desarrollo como para el mantenimiento”. También es importante establecer los términos de la posible disolución del acuerdo.

Elección del hosting: Un tema muy sensible que no se puede pasar por alto. Además de presupuestarlo hay que resolver si se alojará en un servidor propio o subcontratado, lo más habitual. Debemos asegurarnos de contar con un servicio de atención 24 horas y saber quién se va a poner al teléfono para solventar un problema.

Fase de diseño: Entregado el briefing, habrá que trabajar con los técnicos para que el diseño comprenda y cubra las necesidades de nuestros usuarios. Conviene diferenciar entre los clientes, a los que se ofrece una serie de contenidos previo registro, y los posibles clientes, que vistan las páginas abiertas. Deberemos asegurarnos de que el proveedor nos facilita un gestor de contenidos que permita hacer el mantenimiento diario de la información de la web, siempre bajo la asistencia técnica del experto.

Optimización SEO: “El diseñador tiene que hacer su trabajo pensando en los buscadores, en España de forma muy especial en Google”, explica el profesor de ESIC. Esto incluye que las tripas de nuestra web estén bien trabajadas desde la perspectiva del posicionamiento y acorde con la estrategia que fijamos en la elección de las keywords, las palabras claves a las que debe ser sensible en las búsquedas de Internet: “Entre el 10% y el 15% de las palabras de tu web deben estar relacionadas con los conceptos con los  que quieres que te relacionen. Eso sí, si abusas de los buscadores te pueden penalizar, por lo que hay que buscar el equilibrio”. También hay que trabajar el lanzamiento dándose de alta en los buscadores, guías y directorios especializados, servicios de mapas, tejer una red de enlaces y establecer diálogo con los blogueros del sector.

Usabilidad: Un palabro en boca de todos los expertos al que hay que prestar mucha atención durante todo el proceso. “Las webs no se leen, se escanean, y además con impaciencia. Por eso es tan importante que en cinco segundos nuestra web ofrezca de un vistazo la información clave: nombre, la oferta y el menú para conocerla. Y todo ello de acuerdo con la lógica del usuario”. Es importante que la web esté optimizada para los diferentes dispositivos, y conviene pensar en una adaptación para móvil, que es más sencillo de lo que a priori puede parecer.

Hasta aquí sólo algunos de los puntos críticos que hay que tener en cuenta en el desarrollo de una web de empresa, el verdadero trabajo empieza ahora. Si te has sentido identificado, no dejes de compartir tu experiencia.

 

Foto @VGB.Studios, distribuida con licencia Creative Commons BY-2.0

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