Hay que estar en Internet

Aunque suene a sermón, es lo que toca. Hay que estar en Internet. Continuamente se comparten en blogs, redes sociales, servicios de mensajería instantánea y […]

Aunque suene a sermón, es lo que toca. Hay que estar en Internet.

Continuamente se comparten en blogs, redes sociales, servicios de mensajería instantánea y en los medios de comunicación todo tipo de contenidos: de índole económica, política, internacional, deportiva, tecnológica o sobre productos y servicios, y en múltiples formatos: vídeos, textos, viñetas, fotografías, presentaciones…

Ahora todo es susceptible de convertirse en un pantallazo que vuela por la red o en un correo electrónico o un “Whatsapp” que se reenvía una y otra vez. ¿Cuántos chats de amigos y de desconocidos reenviamos inmediatamente? ¿Cuántas fotos y vídeos? ¿Cuántas noticias? Si no los compartimos, parece que no tienen relevancia.

Es el signo de los tiempos. La comunicación digital está ganando terreno a la presencial. Cada vez es más habitual ver a grupos de amigos comiendo o de copas que no hablan entre sí, sino que se concentran en sus teléfonos móviles. Es tal la dependencia que algunos incluso se sienten desorientados si los olvidan o los pierden. Esta foto que vi en Twitter y que recibí a través de @teopereiro, es un ejemplo de ello:

No tenemos wifi

Y España en esto no es diferente. Los datos pueden sorprender, pero son similares a otros países europeos, Estados Unidos o Japón. La generalización del uso de los smartphones, el acceso a Internet (de los 24 millones de internautas que hay en España, 6 millones están siempre conectados) y el boom de las redes sociales  y de servicios de mensajería como Whatsapp (nos comunicamos a diario con una media de 23 personas a través de las redes sociales y solo con 16 presencialmente), han hecho que todos, en mayor o menor medida, nos convirtamos en “reporteros de la actualidad”. Se fotografían accidentes, se graban atracos, se chatean experiencias, se publican opiniones sobre hoteles, restaurantes, tiendas, productos… e incluso conocemos a nuestras parejas por Internet…

Y esto que “sufrimos” a diario en nuestra vida personal se aplica también a los negocios. Así que aprovechémoslo:

  • Cada vez es más habitual comprar online. El 47% de los consumidores comprará estas Navidades regalos en Internet. Por ello es importante tener una web corporativa.
  • Muchas búsquedas de productos o servicios comienzan en la red. Hay que estar bien posicionado en buscadores como Google (SEO / SEM).
  • Aunque no compren online, muchos consumidores consultan previamente los precios en diferentes páginas web y luego acuden a las tiendas físicas a comprarlo. Es lo que se denomina ROPO.
  • Otros lo hacen al revés: lo buscan, lo tocan y lo prueban en las tiendas y luego lo compran en la red. Es lo que se ha dado en llamar showrooming. Es preciso disponer de una plataforma de comercio electrónico.
  • Las recomendaciones online de otros usuarios son en muchos casos determinantes para adquirir un producto o contratar un servicio. Los usuarios se fían más de la experiencia de otros clientes que de la publicidad de las marcas. Hay que cuidar nuestra reputación online.
  • Cualquier momento es bueno para compartir. Lo contaba hace unos días, en este mismo blog, Raúl Alonso: Cada vez son más los espectadores que, mientras ven la televisión, comparten opiniones en Twitter sobre programas, anuncios o sobre las marcas. Hay que estar en redes sociales, para monitorizar lo que se dice de nosotros y, en su caso, responder.
  • Muchas compras surgen de forma espontánea, porque los usuarios de repente necesitan algo y quieren que ese algo esté cerca. Hay que geoposicionar nuestro negocio, para que nos localicen fácilmente.
  • En la atención al cliente radica una buena parte del éxito de una empresa. A las antiguas hojas de reclamaciones, el correo electrónico y los centros de atención de llamadas (call centers) se han unido los blogs, foros y redes sociales como canales directos para escuchar y relacionarse con los clientes, actuales y potenciales. Nuevamente, la Red es imprescindible…

En definitiva, la manida frase “hay que estar en Internet” ha dejado de ser una recomendación y se ha instalado entre nosotros. Son una excepción las empresas que no incorporan el mundo online a su estrategia de marketing y de ventas, pero no solo las de nueva creación, sino también las tradicionales, sin importar el sector de actividad. Cada vez se utiliza más la combinación de lo físico y lo virtual, para poder optar a un trozo más de ese codiciado pastel que es el mercado. ¿No te decides aún?

 

Foto: garryknight, distribuida con licencia CC BY-SA 2.0

En Con Tu Negocio encontrarás los mejores contenidos para pymes sobre innovación, marketing, redes sociales, internacionalización y mucho más. Suscríbete y no te perderás nada.
Acepto las condiciones legales
[Un servicio de MailChimp]