Hoja de ruta para comenzar a escribir el blog de tu pyme

Para una pyme o micropyme son muchas las ventajas que puede aportar la creación y mantenimiento de un blog. Algunas de ellas pueden encontrarse en […]

Para una pyme o micropyme son muchas las ventajas que puede aportar la creación y mantenimiento de un blog. Algunas de ellas pueden encontrarse en este artículo sobre las diez razones para tener un blog. Sin embargo, antes de comenzar a escribir, hay que asegurarse de tener definidos una serie de aspectos que marcarán el rumbo del blog y que posibilitarán que éste contribuya a la consecución de los objetivos de la marca.

Algunas de las decisiones que hay que tomar serán:

 

Definir el público objetivo

Generalmente, la empresa ya tendrá definido un público objetivo para sus productos o servicios, pero habrá que decidir a qué parte de este segmento del mercado se quiere llegar a través del blog, ya que no siempre se corresponderá con la totalidad de perfiles definidos por la marca.

Definir el objetivo del blog

Una vez establecidos los perfiles de los lectores a los que se quiere llegar, habrá que concretar el tipo de acciones que se desean conseguir a través del blog: que se conozca la marca, que aumente la credibilidad de la empresa, que los lectores se suscriban a la newsletter, que compartan los posts, que hablen de los productos, que visiten ciertas páginas de la web o la tienda online, etc.

Elegir temática

Aunque sea para un mismo producto o servicio, la temática de un blog puede variar enormemente en función del cliente al que se dirija y del enfoque que adopte. Así, una marca que venda zapatillas deportivas puede escribir sobre sus productos, recomendaciones para correr, competiciones, novedades del sector, ferias profesionales, etc.

Definir el estilo de comunicación

En función de los valores de la marca, del público objetivo al que vaya dirigido el blog y del tipo de relación con los clientes que la marca haya decidido que es el más adecuado para su estrategia, resultará un estilo de comunicación concreto, que marcará, entre otros, el tono en el que se escriba, la profundidad de los contenidos y los elementos audiovisuales que los apoyarán.

Establecer el tipo de contenido

Aunque la combinación de texto y foto es el formato más habitual de post, existen otros recursos que se pueden utilizar para elaborar los contenidos que alimentarán el blog: vídeos, podcasts, galerías, presentaciones, infografías, etc. Según las decisiones tomadas en los puntos anteriores, habrá que elegir los recursos más adecuados.

Elegir días de publicación y frecuencia

Según la temática y el estilo del blog, serán más adecuados unos días de la semana que otros para publicar. Los contenidos más profesionales suelen ser mejores para el principio de la semana, mientras que los más relacionados con el ocio son más efectivos a partir de la mitad. En cuanto a la frecuencia de publicación, dependerá de la capacidad de consumir contenidos de los lectores y de la capacidad de generación de contenidos de la empresa, entre otros.

Designar autores

Escribir un blog es una tarea que requiere más dedicación de lo que parece en un principio y que conlleva la responsabilidad de trasladar la voz de la marca a los clientes. Por ello, habrá que seleccionar a un número suficiente de autores para mantener el ritmo y la calidad de las publicaciones y tomar la decisión, entre otras, de permitir la publicación de autores ajenos a la marca, convalidar ciertas tareas a los autores, subcontratar tareas propias del blog, etc.

Definir una política de comentarios

De la misma manera que no se deben improvisar los contenidos, también conviene que los comentarios sean gestionados en función de una estrategia coherente con el resto de la política editorial, más cuando es posible que sean varias las personas que los respondan.

Estudiar a la competencia

Es conveniente saber qué hacen en sus blogs otras empresas competidoras y cómo lo hacen. A partir de ese conocimiento suelen surgir dos estrategias, que casi siempre tendrán correspondencia con la estrategia en el mercado: seguir sus pasos o diferenciarse.

Elegir fuentes de información

Un blog profesional será tan bueno como creíble sea la información que ofrece. Para ello, será imprescindible localizar fuentes de información solventes y que, en caso de ser citadas, no colisionen con los intereses de la marca.

Definir keywords

En esta etapa inicial es interesante ir pensando ya en aquellas palabras o términos con los que la marca quiere verse relacionada, para facilitar el trabajo de SEO (posicionamiento orgánico) posterior.

Definir categorías y etiquetas

Cuando los contenidos de un blog se estructuran en categorías y se etiquetan de una manera lógica, se facilita el “viaje”del lector a través de los contenidos del blog, amortizándose así los contenidos anteriores y aumentando el impacto de estos.

Establecer un protocolo de crisis

Por muy bien planificada que esté la estrategia y por bien que se hagan las cosas, la marca puede verse envuelta en una crisis de reputación. Por ello, conviene tener previsto un plan de acción, para no tener que improvisar en un momento en el que los nervios pueden empeorar la situación.

Foto: Christian Schnettelker

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