Cómo mejorar el posicionamiento web con Google Search Console

La inminente campaña navideña puede acabar definitivamente con la incertidumbre comercial en la que se mueven muchas empresas, confirmando la recuperación de un sector deseoso […]

La inminente campaña navideña puede acabar definitivamente con la incertidumbre comercial en la que se mueven muchas empresas, confirmando la recuperación de un sector deseoso de buenas noticias. Mientras muchos negocios preparan sus ofertas ante el previsible aluvión de pedidos, otros tantos van más allá, preguntándose qué vendrá después de la tradicional demanda estacional. Esa es la razón por la cual éstas son fechas de tendencias y previsiones, al menos en lo que a marketing se refiere. En este sentido, la batalla está en el terreno online, y el objetivo sigue siendo obtener el mayor flujo de tráfico web.

Todas las empresas con presencia online tienen una misma necesidad: conectar al usuario con el contenido que busca, y que estas ofrecen, claro. La forma de conseguir este objetivo no está tan clara, a priori. Esa es una de las razones por las que el uso de técnicas SEO / SEM se ha normalizado y extendido entre las pymes españolas.

Conseguir visibilidad y relevancia para nuestra web es una tarea dura, por eso debemos aprovechar todas las herramientas de optimización que los buscadores ofrecen. Una de ellas es Google Search Console, un servicio gratuito que nos permite supervisar y mantener la presencia de nuestro site en los resultados de búsqueda.

 

¿Cómo funciona Google Search Console?

Con Search Console podemos comprobar qué rendimiento nos está dando nuestra web. Esta herramienta nos proporciona informes detallados sobre búsquedas, enlaces a nuestro site, usabilidad móvil… todo, en una palabra. Con estos datos sabremos cómo trabaja Google y, en consecuencia, optimizar nuestras páginas para que sean más relevantes.

Registrarse en Search Console no es un requisito básico para que nuestra web se incluya en los resultados de búsqueda, pero es una gran ayuda si queremos mantener y mejorar nuestro puesto en los rankings de Google.

Empezar a trabajar con Search Console es muy sencillo. Primero debemos añadir nuestro sitio como propiedad, escribiendo la URL de la web o un fragmento del sitio del que queramos obtener datos. Seguidamente, tendremos que verificar que somos propietarios del site. Normalmente basta con acceder a nuestra cuenta en el proveedor de nombres de dominio que tengamos contratado.

Una vez superado este trámite, como propietarios tendremos un control absoluto sobre nuestra cuenta en Search Console. Podremos, por ejemplo, añadir y eliminar otros usuarios, establecer la configuración, visualizar todos los datos y utilizar todas las funciones del servicio.

La configuración de la propiedad en Search Console es el primer paso para empezar a trabajar en la optimización del sitio y recibir informes detallados. Uno de los puntos básicos es la segmentación geográfica, con el que podremos discriminar los datos que recibe la web según la procedencia de las visitas. También podremos hacer ajustes en el dominio canónico, el que utilizaremos para indexar las páginas del site. Además, y muy importante, estableceremos la frecuencia de rastreo con la que los bots de Google buscan archivos en nuestro sitio. Esto nos puede ayudar a mejorar la velocidad de carga en el servidor limitando la acción de las ‘arañas’, aunque no siempre es lo más recomendable.

Lo realmente interesante de Google Search Console es la cantidad de información que nos puede proporcionar a través de los informes. Y no, no es necesario dedicar una atención constante al panel de control. La herramienta nos enviará un correo electrónico si se produce algún evento inusual con nuestras propiedades. Eso sí, no debemos pasar por alto las notificaciones de errores en el sitio y, si hacemos cambios en el contenido, deberíamos supervisar el comportamiento de la web en los resultados de búsqueda.

Los informes que más nos pueden ayudar a verificar el correcto funcionamiento de nuestra web son los siguientes:

Análisis de búsqueda. Nos da una orientación clara sobre qué tipos de búsquedas realizan los usuarios (y posibles clientes) que llegan a nuestro sitio. Con esta información, podremos revisar los textos de la web para adecuarlos a los resultados del buscador, haciendo nuestro contenido más relevante.

Rastreo e indexación. Normalmente, todos los buscadores tienen un funcionamiento parecido. Se comienza con un rastreo de archivos en función de unos términos de búsqueda iniciales; luego se procede a ordenar y filtrar el contenido recuperado por los bots por categorías (indexación). Con estos informes descubriremos si Google puede visitar nuestras páginas y si estas son accesibles para los usuarios.

Enlaces al sitio / Clics. Search Console también es capaz de reconocer la frecuencia con la que nuestro sitio web aparece en los resultados de búsqueda, y si recibe clics por parte de los usuarios. Si los resultados son bajos, el contenido que ofrecemos probablemente no concuerda con lo que buscan los internautas. Los datos del informe de “Enlaces a tu sitio” indican las webs que enlazan con la nuestra.

Usabilidad móvil. Este informe es especialmente importante, ya que Google cada vez tiene en mayor consideración las búsquedas realizadas por móvil de cara al SEO. Si nuestras páginas no se visualizan correctamente en este tipo de dispositivos, perderemos posiciones en el ranking.

 

El SEO es una auténtica carrera de fondo, pero en la que suceden nuevos cambios constantemente. Si queremos que nuestra web no pierda posiciones, debemos aprovechar todas las herramientas de optimización disponibles. Search Console es una buena forma para atraer tráfico a nuestro sitio, y nos permite llevar un control estricto del rendimiento de nuestra web.

 

Foto: Carolina L. Llanos