Testing para principiantes: nunca es tarde

¿Te estás planteando cambiar el copy del botón de compra de tu web? ¿Crees que si la letra fuese un poco más grande en una […]

¿Te estás planteando cambiar el copy del botón de compra de tu web? ¿Crees que si la letra fuese un poco más grande en una landing convertirías más? ¿O tu amigo “el experto” en usabilidad te ha recomendado poner en dos columnas los campos del formulario en vez de en una? Llegados a este punto, no debes tomar la decisión basándote en suposiciones y corazonadas, está claro que ha llegado la hora de testear (un test, o dos o tres… todo es engancharse) y así salir de dudas. A través del testing podremos saber cuál es el copy que más clics se lleva, si un tamaño de letra mayor convierte mejor o si se rellenan más formularios con los campos en dos columnas.

En una web se puede testear todo, lo que no significa que sea necesario hacer un test para cada botón que encontremos en la web. Puede ocurrirnos que un simple cambio signifique el aumento de nuestras ventas (recordamos el botón de los 300 millones…) o que, lo que ya os aviso que es lo más habitual, necesitemos diseñar una estrategia de testing a largo plazo. Un proyecto de testing no implica necesariamente mover a todos los departamentos y poner “patas arriba” tu web. Se pueden empezar por pequeños test como es el copy de un botón, y a medida que aprendemos con ellos, embarcarnos en proyectos más complejos.

Lo primero que debemos definir es qué es lo que queremos testear y cuál es el objetivo del test. Podemos realizar dos tipos de test, on-site y off-site:

  • En un test on-site (como nos aventura su nombre) lo que testeamos son elementos de nuestro propio site. Por poner algunos ejemplos, podemos poner a prueba la landing concreta de una promoción, el formulario de registro de la web o la página de producto.
  • Mientras que en los tests off-site nos centraremos en aquellos elementos que no están en nuestro site, como puede ser el copy de una campaña de PPC (pago por clic), un banner o los elementos de tus campañas de e-mailing.

Una vez hemos decidido qué testear, toca definir EL objetivo. Y lo pongo en mayúsculas porque debemos tener un objetivo principal, ya sean contrataciones, clics o envíos de formulario, pero sólo un objetivo principal.

Sin embargo, ¿qué tipo de test es el que vamos a hacer? Que no cunda el pánico, vamos a ver los dos tipos de test que podemos realizar y qué nos permite cada uno de ellos.

Test A/Bn

Este tipo de test nos permitirá conocer la distribución de elementos más óptima, con el fin de obtener mejores resultados de nuestro objetivo. Que se llame A/B no significa que únicamente podamos testear dos versiones distintas, podemos testear hasta nueve versiones diferentes. Eso sí, para aquellos que queréis empezar ya a diseñar nueve versiones diferentes, debéis tener en cuenta que este volumen de versiones requiere un alto volumen de tráfico para que haya resultados.

Pongamos el ejemplo de una landing page para la captación de leads. Tomando como referencia la landing actual (llamada “de control”), realizamos varios diseños en los que cambiaremos la distribución de los elementos principales: cabecera, imagen (o elemento visual), campos del formulario, promesa de beneficio y Call To Action ( CTA, en nuestro ejemplo). Los datos nos dirán cuál es la disposición más idónea de los elementos de nuestra landing en lo que a captación de leads (recordar nuestro objetivo) se refiere.

Test Multivariante

En el caso de los test multivariante lo que nos permiten es conocer las versiones de los elementos y su combinación más óptima. Podemos probar diferentes alternativas de varios elementos: más grande, en negrita, en otro color, con imágenes, sin ellas, etc,

Este tipo de test funciona sirviendo diferentes versiones de varios elementos combinadas entre sí. Esto significa que el número de combinaciones posibles aumenta a medida que incorporemos nuevas versiones de cada elemento. Es decir, si elegimos tres elementos y planteamos tres versiones de cada uno de ellos, tendremos un total de 27 combinaciones posibles.

Y antes de acabar… 5 consejos que hay que recordar

  1. Define el objetivo de forma clara, así como las métricas que se tendrán en cuenta a la hora de determinar el éxito o no de las creatividades.
  2. No te distraigas de tu objetivo final. Si quieres que se registren o se suscriban a tu newsletter, no llames su atención hacia la obtención de más información adicional o la página de contacto, ya que les alejas del objetivo de tu test.
  3. Ten en cuenta el momento en el que haces el test. No compramos con la misma frecuencia a principios que a finales de mes, de la misma forma que no hacemos un mismo consumo a diario que en días festivos o en fines de semana.
  4. Ve por partes. Testea en primer lugar la disposición más idónea de los elementos que forman el test (Test A/Bn), para después analizar las versiones de cada elemento más idóneas (test multivariante).
  5. Aprende de los resultados. Que ninguna de las alternativas planteadas en el test arroje mejoras sobre las que ya teníamos no significa que no hayamos aprendido nada nuevo. Quizás no arriesgasmos en el diseño de las landing, quizás variamos solo en un punto el tono del botón del CTA, quizás no había diferencia alguna en el planteamiento del copy

¿Ya sabes por dónde vas a empezar a testear?

Imagen: @baldiri distribuida con licencia Creative Commons BY-SA 2.0

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