Cómo usar WhatsApp para buscar trabajo

Ninguneamos a nuestros interlocutores por estar estupefactos ante el smartphone. Nos comunicamos “tamborileando” los pulgares en las pantallas del móvil. Hablamos por WhatsApp, en vez […]

Ninguneamos a nuestros interlocutores por estar estupefactos ante el smartphone. Nos comunicamos “tamborileando” los pulgares en las pantallas del móvil. Hablamos por WhatsApp, en vez de cara a cara. Y esta aplicación, además de dar soporte a las más íntimas conversaciones personales, podría constituir una buena herramienta para buscar empleo. Lo creen 7 de cada 10 trabajadores, según una encuesta de Adecco, de la que se desprenden conclusiones bastante relevantes.

Del 70% de los encuestados que piensan que se trata de un canal idóneo para establecer contacto con las empresas o posibles empleadores, el 53% ha utilizado la aplicación para ampliar información sobre una oferta de trabajo, un 52% la ha usado para presentarse y ofrecer su candidatura, y un 16% para pedir un cambio de hora en una entrevista de trabajo previamente concertada. Asimismo, 1 de cada 5 trabajadores españoles reconoce que alguna vez ha recibido ofertas a través de WhatsApp o que le han contactado por esta vía para ofrecerle un empleo.

Hoy en día, las nuevas tecnologías permiten localizar a cualquier profesional de manera asequible. De hecho, “cada vez es más usual que los candidatos que participan en un proceso de selección contacten con el reclutador a través de WhatsApp”. Y este modo de contacto, aunque facilite la comunicación y la accesibilidad, “también puede convertirse en un elemento en nuestra contra si hacemos un uso inadecuado”, advierte Carolina Mouné, responsable de RR HH de Adecco.

Los reclutadores mantienen relación con muchos candidatos para los diferentes procesos de selección en los que se encuentren inmersos. Por ello, el uso de esta herramienta puede generar una recepción masiva de mensajes que incluso se reciben en horas fuera de la jornada laboral, por lo que podría llegar a percibirse como un método poco controlable e intrusivo.

Mouné recomienda contactar por medio de WhatsApp únicamente cuando el candidato haya recibido una autorización previa. También resalta la conveniencia de hacer uso de un estilo basado en el máximo respeto y de no olvidar que se trata de una conversación profesional. E insiste en que pese a un hipotético acercamiento y rapidez de mensajes, debe imperar el formalismo.

Un 81% de los consultados por Adecco reconoce que su foto de perfil es de carácter personal, mientras que un 4% usa una fotografía de corte profesional. El restante 15% asegura no utilizar foto de perfil. Mouné sugiere, en caso de hacer uso de WhatsApp en los procesos de selección, tratar de que la información y la fotografía que aparezca sea lo más formal posible. Y es que en los procesos de selección todo cuenta. “Debemos cuidar tanto la fase de entrevista para la que nos solemos preparar como el primer contacto que se mantiene, o los posteriores”. Es decir, la evaluación en un proceso de selección no sólo se limita al momento puntual de la entrevista.

Ser respetuoso con el tiempo del reclutador, mostrarse formal en las conversaciones y cuidar el estilo de comunicación son algunas de las recomendaciones de la responsable de RR.HH. de Adecco, quien recalca que cuando se participa en un proceso de selección cualquier tipo de interrelación con el reclutador es importante y susceptible de calificarse.

Manuel Moreno, creador de TreceBits y experto en redes sociales, corrobora que WhatsApp puede ser una herramienta muy potente, a la que sacar partido, para buscar empleo. Eso sí, siempre que se utilice con un fin determinado y sobre todo, con sentido común. Asevera que a la hora de contactar con un posible empleador puede resultar intrusiva si, por ejemplo, se ha encontrado el número de teléfono de la persona responsable del proceso de selección en Internet o nos lo haya hecho llegar un conocido. Sin embargo, “si la empresa ya ha tenido algún contacto con el candidato o le ha facilitado el número, puede servir como una vía de comunicación más directa que acerque al puesto de trabajo deseado”.

Al margen de la prudencia y de no contactar por WhatsApp en horas que no sean consideradas como laborales, o durante los fines de semana, Moreno recomendaría utilizarlo, sobre todo, en aras de facilitar la comunicación con el futuro empleador. Por ejemplo, para avisarle de la llegada tardía a una entrevista de trabajo (fijada con antelación) o enviarle una información requerida con urgencia. Incluso, dependiendo del nivel de confianza adquirida, para preguntarle alguna inquietud sobre el proceso. Y advierte de que “si resultamos pesados o inoportunos posiblemente se convierta en una herramienta que nos aleje de ese empleo. El problema, en definitiva, no es la herramienta en sí, sino el uso que hagamos de ella”.

En el futuro, WhatsApp será utilizada en la búsqueda de empleo de manera habitual, según piensa el 78% de los encuestados. Al igual que otras plataformas –como Skype-, ayuda a mejorar la comunicación, independientemente del lugar en el que se encuentre el aspirante a un puesto de trabajo. “Agiliza mucho los procesos de selección cuando los candidatos físicamente están en otra ciudad o país. Ya no es tan imprescindible tener una entrevista presencial. Los reclutadores cada vez más hacen uso de este tipo de medios para publicar ofertas o contactar con candidatos con el objetivo de tener una mayor divulgación de las ofertas de empleo”, apostilla Mouné.

 

5 contras de WhatsApp como vía para buscar empleo

En contra de la opinión de los defensores de WhatsApp como vía para buscar empleo, Antonio Vallejo, consultor y profesor de Marketing Digital y Social Media, piensa que no es el camino para reclutar, ni tampoco para ponerse en contacto con el reclutador. E insta a tener en cuenta una serie de consideraciones:

  1. WhatsApp es una app que pone en contacto a dos personas (o usuarios) de las que necesariamente se tiene que conocer el número de teléfono. Por lo tanto, para que uno pueda enviarle un mensaje al otro, el primero debe tener en su agenda el contacto. Pero, si el receptor no recibe un primer mensaje apropiado, “lo puede marcar como spam y anular ese número de teléfono para futuras comunicaciones”.
  2. Lo primero que le asalta a uno si recibiera un mensaje con una propuesta de empleo es la duda. “La empresa, si está interesada, debería llamar, informar y proponer mediante una vía de contacto directa. No a través de mensajes”.
  3. Es complicado acceder a los contactos de los responsables de selección. Y los números de móvil suelen encontrarse asociados a números fijos o a números de móvil virtuales, por lo que “es virtualmente imposible que los mensajes de WhatsApp se reciban en el destinatario”, destaca Vallejo.
  4. La mayor parte de los usuarios corporativos suele tener restringido el acceso a determinadas webs. Y la gestión de todos los contactos para los procesos de selección puede complicarse.
  5. Personalmente, Vallejo no se imagina enviando un WhatsApp a una empresa preguntando cómo va el proceso de selección si estuviera interesado en un puesto de trabajo concreto. “Si soy elegido, ya me llamarán. Porque me arriesgo a que bloqueen mi número para futuros procesos en el caso de no ser seleccionado”. Tampoco concibe el hecho de enviar mensajes para pedir trabajo o interesarse por una vacante.

 

Foto: pixabay