Ventajas de los videojuegos para formar a los empleados

Tienen un mando entre las manos y se ríen a carcajadas mientras disfrutan frente a una pantalla en la que no aparece Super Mario Bros. […]

Tienen un mando entre las manos y se ríen a carcajadas mientras disfrutan frente a una pantalla en la que no aparece Super Mario Bros. Tampoco el Tetris, ni Resident Evil. Albert Einstein ya calificaba los juegos como la más elevada forma de investigación. Y cada vez un mayor número de empresas fomentan el aprendizaje experiencial de sus empleados mediante el uso de los videojuegos.

El liderazgo, la negociación, la comunicación o la gestión del tiempo son competencias transversales que pueden adquirirse gracias a los videojuegos. La clave está en los tres pilares sobre los que se basa una metodología que está revolucionando los departamentos de Recursos Humanos.

El game-based learning es la aplicación del videojuego en entornos de aprendizaje online. Para conseguirlo, Ibrahim Jabary, CEO de Gamelearn, considera necesario reunir tres elementos que, combinados en una única solución, garantizan la efectividad de este método.

Por un lado, encontraríamos contenidos de calidad con enfoque práctico. Hay que evitar los modelos, las teorías y las definiciones y convertir los contenidos en un conjunto de herramientas, técnicas y estrategias que puedan llevarse a cabo en un entorno simulado. En segundo lugar, un avanzado simulador representa situaciones cotidianas y permite al alumno desarrollar las dos claves para que el aprendizaje sea efectivo: practicar los contenidos y recibir feedback con áreas de mejora. Y, por último, se encontrarían dinámicas de juego (técnicas de gamificación) como el storytelling, el suspense o los niveles, que consiguen hacer del aprendizaje una experiencia divertida, diferente y atractiva, elevando la motivación y el engagement del alumno.

Los cursos en formato videojuego permiten desarrollar las llamadas soft skills a través de simuladores. No son habilidades técnicas, sino competencias profesionales o personales como la atención al cliente, el coaching, la gestión de conflictos o la productividad personal, cada vez más demandadas por las empresas.

“La aplicación de nuestros videojuegos facilita el autodesarrollo de la formación, engancha a través de la aventura, genera confianza y seguridad, incrementa el rendimiento e impulsa un aprendizaje social”. Jabary augura que el futuro de la formación corporativa pasa por la industria del videojuego. De hecho, según Ambient Insight, será la metodología de formación con mayor tasa de crecimiento en los próximos cinco años (22%), mientras que para el e-learning tradicional se prevé un retroceso del 7%.

Los departamentos de RR.HH. consideran la transformación digital de la gestión del talento como una necesidad prioritaria. Por ello, se están volcando en incorporar nuevos sistemas, herramientas y metodologías que garanticen dicha conversión, especialmente tras el desembarco de los millennials o de las generaciones Y o Z en el mercado laboral.

“El 97% de nuestros alumnos asegura aplicar diariamente las habilidades aprendidas en su puesto de trabajo”. El CEO de Gamelearn afirma que la clave está en transformarlas en un conjunto de técnicas, estrategias y herramientas que los empleados puedan practicar y ensayar en entornos seguros. Y agrega que, gracias al contenido práctico y al simulador, el alumno se enfrenta a situaciones similares a las de la vida real, desarrollando nuevas habilidades que empieza a aplicar inmediatamente.

Mientras que los ratios de abandono en los cursos online tradicionales se aproximan al 70%, los videojuegos consiguen alcanzar tasas de finalización superiores al 90%. Jabary sostiene que gracias a las dinámicas de juego introducidas –como la aventura, los rankings o las recompensas- se consigue incidir positivamente en la motivación del alumno, elevando su engagement con la formación y logrando mejorar los ratios de finalización.

Los videojuegos se están convirtiendo en aliados de los departamentos de RR.HH. Y no sólo en el área de la gestión y desarrollo de personas, sino también en otras facetas como la evaluación del talento. Asimismo, constituyen una herramienta familiar para el empleado, ya que “el 58% de la población juega habitualmente a videojuegos y la media de edad de estos jugadores es de 30 años”, apostilla el CEO de Gamelearn, que a finales de octubre presentó “2100”, el primer simulador del mercado para el desarrollo de habilidades de atención al cliente.

 

Testimonios de empresas

“Nuestros empleados han desarrollado capacidades muy importantes para nuestro negocio, como la comunicación, empatía, perspectiva de equipos…”. Miguel Morales, gerente de Novadecor, relata que los trabajadores se quedaron muy sorprendidos cuando se les dijo que se les había seleccionado para hacer una formación con videojuegos –incluso pensaron que era una broma-. Sin embargo, luego comentaban anécdotas que les habían pasado con los personajes y cómo habían superado pruebas.

“Ellos mismos buscaban tiempo fuera del trabajo para llegar a las metas marcadas en el videojuego”. Morales indica que este tipo de formación la han realizado diferentes puestos, desde el jefe de tráfico -donde la presión y el control de todo el equipo a su cargo requieren aptitudes y actitudes de muy alto valor-, hasta el jefe de administración. Al finalizar, todos coinciden: “Cuando haya otro tipo de formación con videojuegos, apúntame”.

Los empleados de Salvelucrum S.L son jóvenes, con edades que oscilan entre los 25 y los 35 años, aficionados a los videojuegos y hábiles en todo lo relacionado con la tecnología, redes sociales y universo multimedia, por lo que este tipo de contexto formativo es su medio natural. Se trata de una pyme del sector retail que pretende desarrollar competencias a nivel de liderazgo y trabajo en equipo, así como habilidades relacionadas con la negociación y la comunicación.

Luis Óscar Carrión, socio de la empresa, revela que también les ha resultado muy útil el desarrollo de destrezas orientadas a conseguir resultados y tolerancia a la presión o toma de decisiones. “A nuestros empleados este tipo de formación les obliga a esforzarse, pero también les divierte. Los videojuegos formativos les han proporcionado recursos que, sin duda, se reflejan en sus resultados de cara al cliente y al negocio y en la interacción del equipo”, sentencia.

 

Ventajas

  • Engancha: el aprendizaje pasa a ser algo entretenido, divertido e incluso adictivo.
  • Genera confianza: el usuario se relaja y gana en confianza y seguridad, lo que permite retener mejor lo aprendido.
  • Mejora el rendimiento: los elementos de “gamificación” contribuyen a motivar al alumno, incrementando su esfuerzo para finalizar el mayor número de tareas posible.
  • Basado en la práctica: el contenido es eminentemente práctico. El alumno aprende y domina mejor la habilidad al ponerla en práctica.
  • Socializa: al ser una experiencia compartida con otros usuarios, se eleva la resolución del alumno dentro del juego.

 

Foto: String Anomaly