Acciones imposibles en Whatsapp

Nos guste o no, WhatsApp se ha convertido en una herramienta de comunicación importantísima, tanto a nivel personal como profesional. A través de esta aplicación […]

Nos guste o no, WhatsApp se ha convertido en una herramienta de comunicación importantísima, tanto a nivel personal como profesional. A través de esta aplicación podemos fijar reuniones, enviar archivos, realizar campañas de publicidad, etc.

Su importancia es tal que muchas empresas empiezan a incluir WhatsApp en su plan de comunicación y marketing, como si de una red social más se tratara. El éxito de esta aplicación va unido al auge del llamado comercio conversacional, que favorece la conversión de los usuarios a través de herramientas de mensajería instantánea.

En resumen, WhatsApp tiene un enorme potencial en muchos frentes empresariales, como la atención al cliente o la venta directa. Pero, cuidado. No debemos olvidar que su papel como canal de conversación con el usuario puede ser controvertido.

El principal beneficio de WhatsApp es también su maldición: la instantaneidad. La fugacidad de los mensajes le confiere menos seriedad como canal de comunicación “oficial” ante posibles clientes. Por otro lado está el tema de la privacidad, y es que las acciones que realicemos a través de esta app deben estar premeditadas para evitar situaciones incómodas con los usuarios.

Si queremos rentabilizar nuestra presencia en WhatsApp y evitar fallos en las comunicaciones, debemos prestar atención al manejo de esta aplicación, que guarda más de un secreto en su configuración. A continuación analizamos cinco acciones que no se pueden realizar con esta herramienta:

 

Borrar mensajes ya enviados

De la misma forma que ocurre con los emails, si borramos un mensaje ya enviado por WhatsApp, lo único que conseguiremos será que no aparezca en nuestro chat, pero el receptor sí lo leerá. La eliminación solo funciona a nivel local. En pocas palabras, no se puede deshacer lo que ya está enviado.

 

Trucar el double check

La polémica función del double check (los dos pequeños signos de verificación) tiene tantos simpatizantes como detractores. Dejando a un lado leyendas urbanas, la realidad es esta: con el primer signo de verificación, el mensaje se entrega al servidor. Con el segundo, al destinatario. Si las dos marcas están de color azul, es que el usuario lo ha leído. En los chats de grupo, solo veremos los dos signos de verificación azules cuando todos los participantes hayan leído el mensaje. Y no, no es posible trucar el double check. Podemos desactivar esta función desmarcando la confirmación de lectura en el apartado ‘Privacidad’, pero cuando lo hagamos, tampoco tendremos confirmación de lectura con otros usuarios.

Ocultar la disponibilidad con la hora de conexión

Otra de las funciones polémicas. La hora de conexión nos ofrece información sobre la disponibilidad de los usuarios, un punto realmente controvertido. Podemos quitar esta función siguiendo esta ruta: Ajustes > Cuenta > Privacidad > Hora de última vez. Ojo, eliminar esta característica no influye en la confirmación de lectura (el double check azul). Además, aunque no figure la hora de conexión, el resto de usuarios sí puede saber detalles como si estamos “en línea”, escribiendo o enviando una nota de audio.

 

Notificar bloqueos

No, los bloqueos no se notifican, por si había alguna duda. Si nunca hemos usado esta función, es normal que nos asalte la siguiente pregunta: ¿cómo puedo detectar si un usuario me ha bloqueado? La respuesta está en los pequeños detalles. Por ejemplo, si no vemos la hora de conexión, si el mensaje que enviamos nunca tiene double check, si no podemos llamar a un usuario… en estos casos, es posible que ese contacto nos haya bloqueado. Esto no es algo matemático. Oficialmente, al bloquear a alguien en WhatsApp, eliminamos la posibilidad de recibir mensajes o llamadas de esa persona a través de la app.

 

Generar spam

Más que una prohibición, hablamos de una recomendación: WhatsApp no debe usarse para enviar spam a los usuarios. Si lo hacemos, lo más probable es que la aplicación nos suspenda el servicio temporalmente, con lo que no podremos usar la herramienta. WhatsApp entiende que hemos abusado del sistema con acciones como las siguientes: enviar demasiados mensajes a usuarios que no tienen guardado tu número de teléfono, enviar el mismo mensaje a muchas personas, ser bloqueado por un número alto de usuarios… Para evitar caer en el envío de spam (y en la consecuente suspensión de la cuenta), debemos prestar atención a los Términos de servicio de esta herramienta.

Como decíamos al principio, WhatsApp se ha convertido en una herramienta de comunicación y marketing importantísima, nos guste o no. El modelo empresarial relacional con los usuarios se está imponiendo a través de las aplicaciones de mensajería instantánea. Este tipo de tecnología elimina las barreras tradicionales en el contacto con nuestros posibles clientes. Pero, cuidado, también hay un riesgo. Tener una presencia efectiva y desarrollar unas acciones de comunicación mediocres en WhatsApp puede dejar a nuestra empresa en una posición muy precaria. Por eso, antes de actuar, conviene conocer al detalle todos los trucos de estas herramientas móviles.

 

Foto: WhatsApp

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