Google Analytics para principiantes (I)

Mi experiencia me dice que la primera (incluso segunda, tercera y cuarta) vez que nos ponemos delante de una herramienta nueva no es fácil, ya […]

Mi experiencia me dice que la primera (incluso segunda, tercera y cuarta) vez que nos ponemos delante de una herramienta nueva no es fácil, ya sea porque es la primera vez que vemos una interfaz de sus características, porque estemos acostumbrados a otra herramienta similar e intentemos utilizar la nueva como si de la conocida se tratase, o porque queremos empezar a trastear con ella y no sabemos por dónde empezar.

Con Google Analytics no es distinto. A la hora de enfrentarnos a ella, debemos tener claros tres conceptos:

  1. Configuración de la medición: Comprender cómo mide la herramienta es primordial, ya que nos ayudará a entender los datos y a realizar la configuración necesaria en relación a nuestros objetivos.
  2. Reporting: Por defecto Google Analytics cuenta con una serie de informes predefinidos a los que se puede acceder directamente.
  3. Interpretación y análisis: La personalización de la herramienta y la segmentación de la información permitirán una mejor comprensión y estudio de los datos.

Empecemos por la configuración de la medición.

 

¿Cómo funciona Google Analytics? 

Pongamos, por ejemplo, que Marta va a entrar a este post a través de un enlace en Twitter. Al hacer clic en el enlace y cargarse la página en su navegador, éste realiza una petición al servidor donde está alojado el artículo.

El servidor devuelve el contenido al navegador que está usando Marta y muestra el contenido solicitado, al mismo tiempo que pide el código de seguimiento al servidor de Google Analytics (GA) y lo ejecuta. A partir de este momento, las interacciones que vaya realizando Marta con el blog se almacenan y actualizan en cookies. Tras esto, el código de seguimiento envía los datos al servidor de GA, que los recibe y almacena en ficheros de texto que serán procesados:

  • Cada dato del fichero de texto se convierte en un campo.
  • Si se han definido filtros de datos, se aplicarán en este procesamiento.
  • Se crean los informes.

Por último, los informes generados se guardan en una base de datos de forma permanente, que es lo que nos permitirá consultar el histórico de información en la interfaz de Google Analytics.

Gráfico de Tamara Lucas

 

El código de seguimiento básico de Google Analytics

Ahora que ya hemos entendido cómo funciona, comenzaremos a utilizar Google Analytics para medir nuestra página web o blog. Para ello necesitaremos el código de seguimiento básico y único que se genera al crear una nueva cuenta.

Lo primero que debemos saber es que este código solo está disponible para usuarios administradores. En el apartado para administradores, seleccionamos la cuenta y la propiedad, en este último apartado vemos la información de seguimiento donde encontraremos el código de seguimiento y el ID que identifica nuestra cuenta (tendrá este aspecto: UA-XXXXXXX-XX).

Para una implementación básica del seguimiento, basta con incluirlo en el HTML de todas las páginas del sitio web, que es la opción más sencilla si únicamente buscas la medición web. Con la aparición de los gestores de etiquetas o tags (Tag Managers), es posible también gestionar el código de GA a través de ellos, junto con otros tags que tengamos en nuestra página (por ejemplo, el píxel de conversión de Facebook si hacemos anuncios).

Un truco para los que uséis WordPress: podéis utilizar el pluginGoogle Analytics by Yoast, en el que basta con añadir el ID de seguimiento.

 

Tipos de usuarios

De la misma forma que no damos la clave de la caja fuerte a todos los empleados, no todos los usuarios que consumen o trabajan con la información que se obtiene de Google Analytics deben tener los mismos permisos.

Existen cuatros tipos de usuarios en la consola:

  • Administración: permite la gestión de usuarios de la cuenta, pero no puede editar.
  • Edición: permite realizar funciones relacionadas con la configuración, como por ejemplo agregar, editar o eliminar cuentas, filtros, objetivos…).
  • Colaboración: permite crear elementos y compartirlos, así como editar elementos compartidos (un panel de control o una anotación).
  • Lectura y análisis: permite la consulta de información.

 

Cómo organizar la información

Por último, dentro del bloque de configuración de la medición, vamos a definir cómo organizarla. Imaginemos que la empresa TuNegocio cuenta con la página web misite.com y el blog miblog.com. ¿Qué haremos?

  • Cuenta: Creamos una nueva cuenta llamada TuNegocio. Dentro de ella definiremos diferentes propiedades.
  • Propiedad: Al tener dos activos web, podemos crear una propiedad para cada una de las webs: una para misite.com y otra para miblog.com. Cada propiedad cuenta con un ID de seguimiento diferente.
  • Vistas: Dentro de la propiedad misite.com podemos tener diferentes segmentos de consulta. Es decir, un segmento/vista con toda la información de nuestro sitio web www.misite.com y una vista de propiedad por cada fuente de tráfico, por ejemplo.

Gráfico 2 Tamara

No obstante lo anterior, esta configuración podría ser diferente, en función de los objetivos del negocio.

En próximos artículos hablaremos de los informes por defecto que encontramos en la herramienta, así como de la interpretación y análisis de los datos que nos muestran. Estad atentos y para cualquier duda, no dejéis de comentar.

Gráficos texto: Tamara Lucas

Gráfico portada: Colin Zhu

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