La vigilancia tecnológica: un proceso potente para las pymes

Entre las amenazas más importantes que pueden afectar a una empresa están las que se relacionan con los cambios tecnológicos. Entendiendo la tecnología como “el […]

Entre las amenazas más importantes que pueden afectar a una empresa están las que se relacionan con los cambios tecnológicos. Entendiendo la tecnología como “el conjunto de conocimientos e información propios de una actividad, que pueden utilizarse de forma sistemática para diseñar, desarrollar, fabricar y comercializar bienes o servicios”, los cambios en la misma pueden suponer una pérdida de competitividad para la empresa. Por ejemplo, los cambios tecnológicos pueden traer consigo nuevos procesos de producción que modifiquen las estructuras de costes y beneficios, hasta el grado que la empresa no pueda competir. También pueden suponer la aparición de nuevos bienes y servicios con características más avanzadas que le “roben” clientes, o inclusive pueden modificar la estructura del negocio (comercial, de comunicación, etcétera), empeorando la posición competitiva de la empresa, aunque no se varíen ni procesos ni productos.

De ahí que parezca necesario vigilar continuamente los avances tecnológicos que se consideren críticos para la situación competitiva de la empresa, algo que puede realizarse a través de la vigilancia tecnológica. La Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR) la define como “el proceso organizado, selectivo y sistemático para captar información del exterior y de la propia organización sobre ciencia y tecnología, seleccionarla, analizarla, difundirla y comunicarla, para convertirla en conocimiento con el fin de tomar decisiones con menor riesgo y poder anticiparse a los cambios”. Se trata, por tanto, de estudiar de forma sistemática las informaciones técnicas que pueden suponer amenazas (u oportunidades) para la empresa. Es importante reseñar que en ella se emplean solamente medios legales para obtener la información, no se trata en ningún caso de espionaje empresarial.

 

Hay diversos motivos para practicar la vigilancia tecnológica, entre ellos destacan los cuatro siguientes:

 

 Anticiparse a los cambios

La vigilancia tecnológica permite alertar sobre cambios tecnológicos que están produciéndose en el sector donde compite la empresa, o inclusive en otros sectores, que pueden indicar nichos en los que competir si se llega antes.

 

Reducir riesgos

Permite evitar destinar recursos a lo que ya está hecho, realizar un seguimiento de la legislación que puede afectar al negocio e inclusive comprobar si existen competidores que estén copiando a la empresa.

 

Innovar

En los procesos de innovación la vigilancia tecnológica cobra un interés especial, puesto que puede ayudar a decidir el propio rumbo de los mismos y a diseñar la estrategia. Si a través de la vigilancia se detecta que algo en lo que se está investigando ya existe, sirve para justificar el abandono de un proyecto.

 

Encontrar socios tecnológicos

Permite identificar las entidades o los expertos en las materias técnicas que interesan a la empresa, con los que poder llegar a acuerdos relacionados con la investigación, el desarrollo y la innovación.

La vigilancia tecnológica no es algo que solamente puedan realizar las grandes empresas, también es una herramienta al alcance de las pymes. Evidentemente solo las empresas de mayor tamaño suelen tener los recursos suficientes para crear sus propias unidades de vigilancia tecnológica. No obstante, las pymes pueden apoyarse para realizarla en otras entidades como los organismos públicos, que utilizan la vigilancia para orientar sus líneas prioritarias de investigación, o los centros tecnológicos, entidades privadas sin ánimo de lucro que tienen por objeto contribuir al beneficio general de la sociedad y a la mejora de la competitividad de las empresas mediante la generación de conocimiento tecnológico y facilitando su explotación. Inclusive las pymes pueden acceder a distintas fuentes de información que les permitan practicar la vigilancia tecnológica a través de Internet a un bajo coste, entre ellas las siguientes:

  • Información tecnológica extraída de bases de datos de patentes. La importancia de las patentes viene marcada, sobre todo, por la exclusividad de la información, de tal modo que un elevado porcentaje de la misma no se puede encontrar en otro lugar. Las patentes describen, en documentos normalizados a nivel mundial, tecnologías con aplicaciones concretas y suponen una información temprana de las que están sin comercializar. Es posible consultar las bases de datos de patentes, de forma libre y gratuita, a través de la web de la Oficina Española de Patentes y Marcas. Asimismo, esta Oficina ofrece desde 2002 una serie de Boletines de Vigilancia Tecnológica, trimestrales y gratuitos, los cuales facilitan información sobre avances y novedades en distintos sectores tecnológicos (coche eléctrico, biomasa, sector agroalimentario, energías marinas, etcétera).
  • Información científica (publicaciones), extraída de bases de datos especializadas.
  • Noticias de medios de comunicación.
  • Legislaciones, normativas, programas de ayuda e incentivos.

 

 

Foto: Pixabay

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