La importancia de las imágenes en los textos y cómo obtenerlas

Quienes escribimos contenidos queremos contar con las imágenes más impactantes para apoyarlos. No sólo porque un artículo acompañado de buenas imágenes invita mucho más a […]

Quienes escribimos contenidos queremos contar con las imágenes más impactantes para apoyarlos. No sólo porque un artículo acompañado de buenas imágenes invita mucho más a la lectura al hacerla más fácil y ligera, sino que también está demostrado que los textos acompañados de fotos y elementos gráficos se comparten el doble y tienen más comentarios y más “me gusta”.

Además, en un contexto donde se publican cada día miles de artículos, cada vez más los buscadores tienen en cuenta los elementos visuales en las selecciones de cada búsqueda.

 

¿Por qué son tan importantes las imágenes?

Dicen que una imagen vale más que mil palabras. Y es totalmente cierto, las imágenes proporcionan a tu texto:

  • Un foco que centra la atención, especialmente cuando estás compartiendo en las redes sociales, donde la mayoría de usuarios se dedica a recorrer distraídamente cientos de actualizaciones y comentarios. Una buena imagen captura la atención y ayuda a que te detengas, algo que probablemente ninguna frase, por impactante que sea, consigue.
  • Un apoyo para ilustrar tus conceptos. Las imágenes son fundamentales para apoyar el desarrollo de ideas “espesas” o aburridas. Y siempre será mejor ver un gráfico que leer un conjunto de datos estadísticos. Las tablas comparativas o las fotos que ilustran los diferentes pasos en cualquier proceso de montaje son otro buen ejemplo de cuándo una imagen se convierte casi en obligatoria.
  • Un acercamiento hacia el lector que usa el móvil. Más de la mitad del acceso a Internet se realiza desde el móvil, y para estas audiencias, los elementos visuales como infografías son más atractivas que el texto escrito, porque, a pesar de que muchas webs ya están optimizadas para su visualización desde el móvil, el texto sigue siendo difícil de leer en una pantalla tan pequeña.
  • Un gancho que fomenta la difusión y el compartir en redes sociales. Un buen gráfico o una buena infografía se comparten hasta tres veces más que un artículo con el mismo título. Las imágenes se ven de un vistazo y se comparten en el siguiente segundo, mientras que el texto requiere lectura previa antes de compartirlo.
  • Un atractivo extra para los buscadores. Es posible optimizar sin demasiado esfuerzo los elementos visuales que incluimos en los artículos, para que ayuden al SEO. Es tan fácil como elegir adecuadamente el título que ponemos a la imagen y el formato que usamos, amén de incluir el texto adecuado en los elementos descriptivos que la acompañan.

 

Cómo obtener buenos elementos gráficos sin invertir mucho

Las buenas fotos y los iconos que mejor ilustran tus ideas son caras. Así que muchas pequeñas empresas tienen que circunscribirse al ámbito de lo gratuito. No pasa nada, hay diversas opciones:

  • Los repositorios gratuitos: existen decenas de sitios dedicados a proporcionar imágenes gratuitas a particulares y propietarios de negocios. Basta con preguntar a cualquier buscador dónde encontrarlas. Sólo hay que asegurarse de leer los términos y condiciones de uso de la imagen y respetarlos. Mientras que algunos sitios ofrecerán incondicionalmente imágenes libres, otros pueden restringir el uso para determinados propósitos del negocio. Y, aunque el sitio no lo requiera, siempre es una buena práctica citar la fuente de la cual se han obtenido.
  • Hacer tus propias fotos sin miedo ni vergüenza. Muchas veces es más fácil sacar una foto que ilustre un determinado concepto que buscarla. La cámara de tu móvil probablemente tenga una calidad más que aceptable. Hacer una buena foto en términos de encuadre y luz requiere un par de nociones básicas y mucho menos esfuerzo de lo que piensas. Ponerse a ello es una buena idea, especialmente si escribes con frecuencia sobre los productos que tratas de vender.
  • Hacer tus propios diseños gráficos. Evidentemente, no van a tener la creatividad de un diseñador gráfico, pero de mucho ver se aprende a imitar. Si dibujas bien, anímate a escanear lo que plasmas tú mismo en un papel. Si no es el caso, programas archiconocidos de uso frecuente como Adobe Illustrator o incluso Microsoft Office sirven para crear formas básicas, cambiar colores, hacer iconos, dibujar gráficos con muy buena pinta o agregar texto a las imágenes.
  • Diseñar tus propias infografías. Herramientas gratuitas online para diseñar pósters o infografías como Piktochart son fáciles y muy intuitivas de usar, sobre todo si conoces ya algún programa para hacer presentaciones. Hay millones de plantillas que además puedes “tunear” a tu gusto. Sólo queda aprender a contar tu historia mediante imágenes, para lo que no hay otra ciencia que ver muchas.

Realmente no hay excusa para no acompañar a tus textos de imágenes y otros elementos visuales que aumenten su atractivo y atraigan la atención de tus lectores. Quizás no ganes ningún premio de diseño, pero sin duda atraerás más tráfico y visitas a tu página web. Y ello se traducirá en más clientes y más ventas. Porque, ¿no es ese el motivo que te ha impulsado a escribir?

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