Cuál es el mejor medio de cobro para tu negocio

Cuando tienes una empresa uno de los principales problemas que has de afrontar es decidir qué medio utilizarás para cobrar las facturas de tus clientes. […]

Cuando tienes una empresa uno de los principales problemas que has de afrontar es decidir qué medio utilizarás para cobrar las facturas de tus clientes. Esta decisión dependerá de la costumbre que impere en el sector y sobre todo, de tu poder negociador frente al cliente. Siempre que puedas elegir interesará escoger aquel medio que retrase menos el cobro y cuya emisión dependa de tu propia iniciativa. A continuación, te propongo un repaso por los principales medios de cobro que pueden encontrarse en el mercado.

 

Efectivo

Se podría considerar que es el mejor medio de cobro y el más seguro. No obstante, es poco práctico y conlleva el riesgo de robo o extravío, sobre todo para sumas elevadas, por lo que se utiliza poco en los pagos de facturas entre empresas, quedando reservado para negocios que venden al por menor. En España, al igual que en los países de nuestro entorno, los pagos en efectivo están limitados y esta tendencia parece ir a más. Actualmente el artículo 7 de la Ley 7/2012, de 29 de octubre, de modificación de la normativa tributaria y presupuestaria y de adecuación de la normativa financiera para la intensificación de las actuaciones en la prevención y lucha contra el fraude, establece que no pueden pagarse en efectivo las operaciones, en las que alguna de las partes intervinientes actúe en calidad de empresario o profesional, con un importe igual o superior a 2.500 euros o su contravalor en moneda extranjera.

 

Tarjeta bancaria

Al igual que en el caso anterior, suele reservarse para negocios que venden al por menor. Tiene las ventajas de seguridad de cobro para la empresa una vez que la entidad emisora de la tarjeta aprueba el pago y su aceptación como medio de pago en internet y por parte de los consumidores finales. Como inconvenientes están la elevada comisión bancaria que implica, así como la necesidad de instalar un terminal punto de venta (TPV) en la empresa conectado al ordenador del banco que permita su procesamiento (en el caso de comercio electrónico el banco proporciona un TPV virtual, es decir, un software específico que permite realizar el proceso de cobro).

 

Transferencia bancaria

Es el instrumento más utilizado por las empresas, mediante el cual el cliente da instrucciones a su entidad bancaria para que con cargo a su cuenta envíe una determinada cantidad de dinero a la tuya. Con la entrada en vigor de SEPA (Zona Única de Pagos en Euros), se han de utilizar en España obligatoriamente las transferencias SEPA, las cuales permiten efectuar abonos en euros, sin límite de importe, entre cuentas bancarias de forma totalmente electrónica y automatizada. Este tipo de transferencia se puede utilizar cuando las cuentas bancarias de emisor y beneficiario se encuentren situadas en países pertenecientes al Espacio Económico Europeo. Como principal ventaja de la transferencia está que no pagas comisión como beneficiario (aunque la normativa SEPA prevé que los bancos puedan cobrar gastos por recibir transferencias, de momento no se están aplicando en España). Como inconvenientes principales están que la iniciativa de pago es del cliente y que no tienes un documento físico en base al cual iniciar acciones legales en caso de impago.

 

Cheque 

Instrumento por el que el cliente, que lo emite y firma, ordena a una entidad bancaria en la que tiene cuenta pagarte una determinada cantidad de dinero. Como principales ventajas del cheque están que puedes elegir la entidad bancaria, de entre todas con las que trabajes, donde ingresarlo; que, en caso de impago, en base al propio documento puedes iniciar acciones legales y que si es un cheque “conformado” (donde la entidad bancaria que ha de pagarlo asegura que el cliente tiene fondos) o “bancario” (donde es emitido por la propia entidad bancaria que responde de su pago) tienes seguridad en el pago. Como inconvenientes están que la iniciativa de pago es del cliente y que cuando lo ingreses en tu cuenta tendrás que soportar, por regla general, un coste.

 

Adeudo directo 

Instrumento que te permite el cobro mediante un adeudo en la cuenta del cliente realizado en tu nombre por el banco con el que trabajas, para ello debes contar con una autorización previa (orden de domiciliación o mandato) del cliente. Con la entrada en vigor de SEPA, existen dos tipos de adeudos directos: “básico” (donde tu cliente puede ser tanto un particular como una empresa) y “B2B” (donde tu cliente ha de ser necesariamente una empresa). La principal diferencia es que en el caso del B2B, una vez que se carga en cuenta, el cliente no puede solicitar la devolución (en el básico tiene hasta 8 semanas para hacerlo), por lo que es mucho más seguro a efectos de cobro y al mismo tiempo más difícil de acordar con el cliente.

 

Efecto comercial

El cliente se compromete en un documento a pagarte un importe en una determinada fecha. Se incluyen dentro de los efectos comerciales principalmente los pagarés y otros documentos menos utilizados como, por ejemplo, las letras de cambio. Como principales ventajas permiten la financiación mediante su descuento comercial, así como disponer de un documento físico sobre el que iniciar acciones legales en caso de impago. Como inconveniente principal has de esperar a tener el documento firmado por el cliente para poder financiarte o llevarlo al cobro. También cuando son efectos emitidos “a la orden” hay que pagar timbres (impuestos).

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