Tres obstáculos que dificultan la supervivencia de las empresas

¿Por qué buscar a estas alturas del siglo XXI a Arquímedes? Necesitamos en las empresas nuevos puntos de apoyo para moverla hacia entornos más controlados. […]

¿Por qué buscar a estas alturas del siglo XXI a Arquímedes? Necesitamos en las empresas nuevos puntos de apoyo para moverla hacia entornos más controlados.

Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo.

 

Existen tres grandes obstáculos en el camino de las organizaciones que pueden dificultar su supervivencia, si no son capaces de encontrar puntos de apoyo:

 

1. Transformación digital

La primera piedra que nos encontramos en el camino es la transformación digital. Aún no es una prioridad en la agenda del principal directivo de la empresa: solo el 38% de los ejecutivos aseguran tener un plan en curso para convertir el negocio y transformarlo digitalmente. Unos por desconocimiento, otros por inacción, miedo, falta de equipo y un largo etc., no lo están marcando como una prioridad en las agendas de las empresas, ni siquiera para dar los primeros pasos.

 

2. Entorno

El segundo obstáculo es el entorno. El mundo se ha vuelto loco y parece que no somos capaces de verlo. El entorno es VUCA (acrónimo de Volatility, Uncertainty, Complexity, Ambiguity -Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad, Ambigüedad). El concepto se creó en la Academia de Guerra de EE.UU. durante los años 90. Tras la Guerra Fría, y en contra de lo que se preveía, con la desaparición de la Unión Soviética y la caída del Muro de Berlín, el mundo pasó a ser mucho más complejo: ya no se podía explicar la lucha entre dos bloques.

  • Volatilidad: nos afecta, por ejemplo, a la hora de aprovisionarnos. Los precios mundiales de las materias primas se han vuelto completamente volátiles, con cambios constantes, rápidos y con impactos en todos los sectores de actividad.
  • Incertidumbre: sabemos que necesitamos cambiar, pero no somos capaces de abordar el cambio por las altas dosis de incertidumbre del mercado, clientes, entrada de nuevos competidores, etc. El pasado ya no da muchas pistas sobre lo que nos puede deparar el futuro.
  • Complejidad: al disponer de un gran volumen de datos, estamos generando la “parálisis por el analisis”. Los árboles no nos dejan ver el bosque. Disponer de mayor información no equivale a tomar mejores decisiones. Más bien todo lo contrario, si utilizamos datos sin filtrar, probablemente estemos tomando peores decisiones, que pueden complicar el ya complejo mundo de la gestión de las empresas.
  • Ambigüedad: si no sabemos lo que no sabemos, ¿cómo vamos a poder actuar? Los efectos de la ambigüedad es un mal poco estudiado en las organizaciones y sus principales responsables. Se lanzan a abrir mercados o crear productos sin preguntar si es eso lo que demanda el cliente. Lo fían todo a su intuición.

 

3. Predictibilidad

La tercera piedra en el camino es la predictibilidad. Desde que Amazon comunicó que podría saber lo que vas a comprar antes de que lo compres (“envío anticipatorio”), todas las empresas quieren enarbolar la bandera predictiva.

Conocer al cliente para ir un paso por delante de sus deseos, esa es la meta de la banca, las telco, los fabricantes de coches y hasta del tendero de la esquina. Todos buscan conocer que deseará comprar su cliente, incluso antes de que este lo tenga pensado.

Un líder es aquel que conoce el camino, hace el camino y muestra el camino. John C Maxwell

 

Necesitamos muchos Arquímedes en nuestras organizaciones que nos ayuden a visualizar los cambios que se avecinan, pero no es menos necesario un jefe estratega capaz de marcar la dirección de la organización, con cabeza fría para no dejarse llevar por el ruido, conocedor del camino, capaz de atraer talento a lo largo del mismo, buen comunicador para mostrar la dirección que la organización debe seguir.

Al final todo se reduce a liderar, puede parecer obvio, pero no lo es. Como dijo en su día Stephen Hawking, “creo que el próximo siglo será el siglo de la complejidad”, necesitamos personas que hagan menos compleja la gestión de la empresa, crean en la diversidad, apuesten por el talento, tengan visión de futuro, sangre fría, grandes dosis de arrojo y no les ciegue la obtención de resultados en el corto plazo.