Slack, una herramienta para cambiar la forma de trabajar en las empresas

“La forma de trabajar de la gente está cambiando y estamos comprometidos a ofrecer el mejor producto y la mejor experiencia para nuestros clientes”, destacaba […]

“La forma de trabajar de la gente está cambiando y estamos comprometidos a ofrecer el mejor producto y la mejor experiencia para nuestros clientes”, destacaba hace unos días el equipo de Slack en un comunicado.

No se trata de una red social, por lo que no puede compararse con las plataformas archiconocidas Facebook, Twitter o LinkedIn. Se trata, más bien, de una herramienta muy útil con la que las empresas pueden incrementar su productividad, sacar bastante rendimiento a la hora de mejorar los flujos de trabajo y organizar las tareas, y ahorrar tiempo y dinero.

Hablamos de un centro de comunicación que permite contactar a todos los miembros del equipo y sus diferentes unidades en un solo espacio colaborativo. Slack es una empresa que ya cuenta con más de ocho millones de usuarios activos diarios en más de 500.000 empresas y organizaciones, y que recientemente ha logrado una valoración superior a los 7.000 millones de dólares.

Una de las promesas de Slack es consolidar la actividad de la empresa en su espacio, al margen de correos electrónicos, whatsapp y otras herramientas en las que hoy en día se producen las comunicaciones dentro de las organizaciones. Pero, adicionalmente, “las integraciones del software con otros servicios, como Google, permite atraer actividad importante de la compañía al mismo espacio”.

Christian Van Der Henst, cofundador de Platzi, piensa que lo más interesante es la historia de Slack, una empresa que nace del fundador de Flickr, Stewart Butterfield, quien tras fracasar en su anterior proyecto descubrió que la colaboración interdisciplinaria de equipos era clave para sus negocios. Y creó en Slack un espacio para conseguirlo.

Manuel Moreno, creador de TreceBits.com, considera que Slack es una de las aplicaciones a la que las empresas pueden sacar más partido desde el punto de vista de la productividad. En este sentido, la compararía con Workplace by Facebook, la herramienta para empresas de la compañía de Mark Zuckerberg que simula su red social pero que tiene elementos muy similares a los de Slack.

No obstante, si hubiera que compararla con las redes sociales más “tradicionales”, Moreno resalta que tiene un sistema de mensajería y chat, y que permite compartir documentos y un sinfín de posibilidades en entornos corporativos. Sea como fuere, para él, una de las mejores es la opción de organizar el trabajo y las tareas, realizar un seguimiento pormenorizado de todo tipo de avances, designar responsabilidades, fechas de entrega…

 

Clientes como HBO, la NASA o The New York Times

Los usuarios de Slack han subido como la espuma desde su nacimiento, hace ahora cinco años. Y entre ellos se encuentran empresas de indudable reconocimiento y reputación, como HBO, la NASA o The New York Times.

De hecho, el 65% de las compañías de la lista Fortune 100 son clientes de Slack. Asimismo, la empresa cuenta con más de 70.000 equipos de pago, que integran a más de tres millones de usuarios. Aun así, creen que existe un “enorme potencial” de crecimiento para incrementar la productividad y cambiar la forma de trabajar de la gente a gran escala.

Desde su nacimiento y después de dar el salto fuera de su país de origen, Estados Unidos, Italia ha sido el mercado donde más ha crecido. Y respecto a clientes que usan el servicio de pago, Japón ya ha superado a Reino Unido como su mercado más potente.

Moreno recuerda que Slack ha evolucionado incorporando nuevas funcionalidades, y que sin lugar a dudas se trata de una herramienta a futuro, que seguirá progresando. Él, uno de los mayores y más conocidos expertos en Internet y redes sociales que hay en España, confiesa que cada vez sabe de más empresas que emplean esta aplicación en nuestro país, donde su “popularidad ha crecido considerablemente en los últimos meses”.

Van Der Henst, por su parte, opina que toda startup que tenga una capa tecnológica piensa hoy en usar Slack, de la misma forma que se utiliza Office y la suite de Microsoft o Google Apps para administrar todo tipo de documentos, Excels y presentaciones.

 

Inyección de 400 millones de euros

La herramienta, mediante la que los miembros de la plantilla pueden unirse o salir de los canales cuando quieran, no deja de ganarle cuota de mercado al email. Centrada en la gestión de equipos de trabajo, Slack ha cerrado una ronda de financiación próxima a los 400 millones de euros, de acuerdo a un comunicado de la compañía.

La ronda de financiación estuvo capitaneada por las firmas de inversión Dragoneer Investment Group y General Atlantic, y contó con la participación como asesor de fondos y cuentas de T.Rowe Price Associates, así como con las firmas Wellington Management, Baillie Gifford y Sands Capital como asesores adicionales de fondos. La inyección de dinero, según el equipo de Slack, se destinará al refuerzo de sus recursos y de su flexibilidad. En cualquier caso, Butterfield reveló en mayo que la empresa no saldrá a bolsa este año.