El turista digital: una oportunidad para hacer negocio

Sí, todos hacemos turismo. De un modo real, con nuestras maletas y atascos, o bien figurado, al más puro estilo de “Desafío total”. Hoy aquella […]

Sí, todos hacemos turismo. De un modo real, con nuestras maletas y atascos, o bien figurado, al más puro estilo de “Desafío total”. Hoy aquella película fantástica con Sharon Stone y Arnold Scharzwenegger – y cuya banda sonora no puedes haber olvidado –  está más cerca con viajes programados, ordenados y ejecutados a través de dispositivos digitales.

El turismo digital, en la acepción más amplia que podamos comprender, es una de las prioridades de la Comisión Europea, dentro de las medidas para la dinamización del mercado interior, el desarrollo de la industria 4.0 y la liberalización de la economía digital. El turismo digital tiene varias vertientes que ofrecen ventanas de oportunidad para el desarrollo de negocio y emprendimiento. De fondo, el crecimiento en el capitalismo creativo y la búsqueda de nuevos yacimientos de riqueza y empleo.

 

Transporte, movilidad y alojamiento

Sea economía colaborativa, sean los nuevos modelos de desintermediación, el turista digital no se conforma sólo con la oferta convencional de hoteles y taxis. El crecimiento de los servicios colaborativos es imparable. De acuerdo con los datos publicados por la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia), en Europa estos servicios facturaron alrededor de 28.000 millones de euros en 2016. Y España está a la cabeza. Habrá que pensar qué alianzas se generan entre un negocio y estas nuevas plataformas para aprovechar el crecimiento económico. Y no parece posible parar este tsunami. Hay avances desde el sector público, pero aún está por ver cómo se gobierna el cambio. Puedes leer aquí la Declaración de Barcelona al respecto del turismo responsable.

 

Ciudades innovadoras e inteligentes 

¿Cuál es el rol de la administración pública en la promoción de servicios y aplicaciones tecnológicas en el ámbito del turismo?, ¿qué valor aporta la gestión de big data?, ¿podemos promover el uso de aplicaciones del Internet de las Cosas para el patrimonio cultural y turístico de titularidad pública? En mi opinión, el turista aventurero digital demanda ya nuevos servicios y el apoyo de la administración a los emprendedores tiene que ser capital. El Mobile Word Congress en Barcelona es un ejemplo de cómo probar nuevos servicios con “superusuarios” digitales que actúan de portavoces del cambio. El crecimiento de la “gamificación” de las experiencias es un hecho. Con nuestro móvil, podemos pasar unos días divertidos y aprender. Ahí encuentro una oportunidad para los desarrolladores de aplicaciones. Observa los clásicos Ireland Town para Facebook, los desarrollos de Lufthansa o el propio del Brazil Quest con ocasión del Mundial de FIFA en 2014.

 

Marketing estratégico

No hablo solo de la producción de contenidos digitales para las redes sociales, la mejora de la reputación o bien la creación de vídeos originales de youtubers para la promoción de un destino. Pienso que el marketing estratégico ayuda a posicionar los servicios que ofrecemos en un mercado dado. Por un lado, las ciudades tienen que competir por atraer turistas de un determinado segmento (cultura y patrimonio, MICE, joven digitalizado o cualesquiera otro), mediante el desarrollo de servicios complementarios que hagan de la visita una experiencia única. En la línea de lo sugerido por la Comisión Europea, aquí incluimos la interconexión entre destinos, la creación de alianzas interterritoriales, la investigación aplicada o la formación específica. Por otro lado, los servicios locales competirán por captar la atención (guía, museos, gastronomía) y la estancia (hotel, casa compartida, transporte). Aquí podemos señalar la realidad aumentada, la visión 360 grados, las aplicaciones para móviles y tabletas, la información útil y veraz (los horarios reales de apertura y de cierre), entre otras. Mira este vídeo con experiencias de realidad aumentada en museos o este otro de turismo de aventuras en formato 360 en el río Júcar a su paso por Cuenca (España).

 

Nuevas habilidades profesionales

El turista ahora es más sofisticado, tiene más información y más experiencia a través de los medios sociales. Quiere diseñar su propia experiencia y huir de los paquetes cerrados. Por eso, el profesional del turismo se ajusta a los nuevos tiempos y adquiere nuevas competencias. La primera y más evidente es la adaptación del negocio a la realidad digital con web, redes sociales, formas de pago y otros nuevos estándares básicos. La segunda idea es la transformación de los estudios y la mejora de la estabilidad laboral. Se persigue que el turismo sea recurrente y no dependa solo de temporadas (sol y playa o nieve). Para eso, hay que innovar en el catálogo de servicios que se ofrecen y en el tipo de turista que llega a nuestro destino. En particular, 2018 será el año del turismo chino en Europa. Habrá que preparar nuestro negocio. Por último, se ha mejorado la sección dedicada a turismo en EURES para promover la movilidad de los profesionales.

 

En suma, haz turismo como quieras. Dedícate a él como negocio. Apaga el móvil. Disfruta de la playa y la compañía. Pero sea cual sea tu decisión, no olvides que el turista vive hoy como tú: conectado, con ganas de contar su experiencia en redes sociales y dispuesto a diseñar una experiencia única, la suya.