5 técnicas para mejorar nuestra web

Para mejorar nuestra web, existen diferentes herramientas que nos permiten hacer un análisis de nuestra página y obtener información muy valiosa sobre ella y su […]

Para mejorar nuestra web, existen diferentes herramientas que nos permiten hacer un análisis de nuestra página y obtener información muy valiosa sobre ella y su rendimiento.

Hoy me gustaría destacar cinco tipos de herramientas que podemos usar en nuestra web con un presupuesto muy bajo y un impacto económico muy alto.

1. Embudos de navegación

Los embudos de navegación no son una herramienta propiamente dicha, sino más bien una funcionalidad que tienen muchos servicios de estadísticas, como puede ser Google Analytics. Los embudos de navegación nos permiten analizar cómo navegan los usuarios de nuestra página web. Normalmente se utilizan para analizar el comportamiento durante un proceso crítico, como puede ser el proceso de compra en una página web. Con los embudos podemos ver en qué páginas hay más drop-off, es decir, más personas que abandonan el proceso. A veces, con un cambio muy simple, como dejar de pedir como obligatorio un dato en concreto, podemos incrementar muchísimo los ingresos, y con los embudos podemos detectar por qué páginas podemos empezar.

2. Mapas de clics

Esta segunda herramienta va bastante ligada a la primera. Una vez que tenemos los datos sobre las páginas críticas y más susceptibles de ser mejoradas, los mapas de clics nos ayudarán a detectar prosibles problemas de interfaz. Estas herramientas registran todos los clics que hace los usuarios en nuestra página web y muestran un resumen en formato de mapa de calor u otro formato que pueda ser útil.

Este tipo de herramientas nos ayudan mucho a entender cómo interactúan las personas con nuestra web, y a detectar si hay algún elemento de nuestro diseño que las confunde.

Hay muchas herramientas útiles, pero para mí las mejores son Crazyegg y Clicktale.

3. Encuestas de satisfacción

Hay mucha información que podemos extraer (y deducir) de los datos, pero hay información que solo podemos obtener preguntando directamente a nuestros clientes. Un ejemplo muy claro es cuando analizamos el tiempo en página de los usuarios: el hecho de que una persona esté cinco minutos en nuestra página, ¿es bueno o malo? Pues no lo sabemos. Si ha pasado cinco minutos leyendo información sobre nuestros productos es muy bueno, pero si resulta que ha estado cinco minutos buscando un producto que no ha encontrado, entonces no es tan bueno, ¿no? La mayoría de herramientas con las que trabajamos nos dan información cuantitativa, que es la más fácil de obtener, pero para entender bien nuestro negocio debemos hacer uso de herramientas cualitativas como las encuestas de satisfacción.

La mejor forma de entender a nuestros clientes es preguntárselo directamente.

Hay herramientas como Qualaroo que permiten definir una pregunta que se podrá hacer a nuestros clientes cuando estén en una página determinada o cuando lleven más de X segundos navegando por la web. Hay otras herramientas como 4Q que hacen cuatro preguntas (de ahí su nombre) predefinidas al usuario y nos permiten obtener un ratio de satisfacción a partir de las respuestas de todos los que responden.

4. Testeo

Una vez que hemos obtenido datos de todas las herramientas de las que hemos hablado hasta ahora, es el momento de lanzar hipótesis para poder mejorar el conocimiento de nuestro negocio y nuestros clientes. Pero, ¿cómo validamos todas las hipótesis que hemos realizado? Si aplicamos nuestra hipótesis directamente a la web, realmente no sabremos si es válida, ya que al compararla con otras fechas los cambios pueden estar sujetos a la temporalidad. Para solucionar este problema, podemos aplicar la técnica del testeo, que nos permitirá aplicar cambios solo a una parte de los visitantes de la web, y así podremos comparar los resultados de distintas versiones y validar o refutar nuestras hipótesis.

Google Analytics incluye de serie una herramienta de testeo llamada Content Experiments, pero también hay otras soluciones externas como Adobe Test&Target u Optimizely, que nos permiten testear nuestras hipótesis muy cómoda y rápidamente.

5. Personalización

Por último, me gustaría destacar una de mis técnicas favoritas, y que es hacia donde deberían ir todas las webs: la personalización. El objetivo de esta técnica es ofrecer el contenido adaptado a cada persona, para lograr que les sea lo más útil posible.

El caso perfecto es Amazon, que adapta constantemente su página de inicio basándose en los productos que hemos estado mirando en su página web. Esto se traduce en un mejor servicio por parte de Amazon y una mayor satisfacción del cliente, que encuentra exactamente lo que necesita en cada momento.

Un ejemplo mucho más sencillo sería la personalización del número de teléfono que ofrecemos en la página web: si tenemos presencia internacional, deberíamos ofrecer un teléfono local en cada uno de los países de forma automática, evitando así que el usuario tenga que averiguar a qué telefono debe llamar.

Entre las herramientas que nos permiten personalizar de forma fácil nuestra página web para adaptarla a cada uno de nuestros clientes destacan Personyze, SiteApps o Adobe Test&Target .

 

Foto @RambergMediaImages, distribuida con licencia Creative Commons BY-2.0

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