Neuromarketing, el arte de enamorar aplicado a tu negocio

La comida nos entra por los ojos y el corazón se conquista por el estómago. Las emociones marcan nuestra vida y, cómo no, nuestras compras. […]

La comida nos entra por los ojos y el corazón se conquista por el estómago. Las emociones marcan nuestra vida y, cómo no, nuestras compras. Algo que ya saben desde hace tiempo los profesionales del marketing con prácticas como el storytelling o el branded content.

Es un ejercicio creativo que no deja de crecer y que tiene una de sus bases en el llamado neuromarketing, la ciencia que investiga y estudia cómo se comporta el cerebro en un proceso de compra, centrándose en tres aspectos: la atención, la emoción y la memoria.

Y es que no nos engañemos. Ni el presupuesto ni mucho menos la necesidad son los responsables de que compremos un producto y no otro. ¿De qué depende que elijas una camisa concreta, el libro que leerás estas vacaciones o el bañador que lucirás en la playa? Pues nada más y nada menos que de nuestras emociones.

Ya existen diversos estudios que afirman que tardamos una media de 2,5 segundos en decidir una compra y que, de ese tiempo, el 80% transcurre en el subconsciente, responsable de los impulsos irracionales. Unos segundos de oro que las empresas no quieren desperdiciar.

 

Factores claves del neuromarketing

El neuromarketing es el aliado perfecto a la hora de incrementar las ventas de cualquier negocio. Solo hay que conocer sus claves para aplicarlo, algo que IMF Business School ha querido facilitar analizando los  factores clave del neuromarketing con los que convencer al consumidor.

 

El tiempo

Tic tac, tic tac… El tiempo, la sensación de ahora y si no es así, nos perdemos algo. A todos nos duele dejar pasar una oportunidad, así que una táctica que siempre funciona es limitar las ofertas en el tiempo. Frases como “últimos días” o “solo hasta agotar existencias” serán reclamos que provocarán en el cerebro del consumidor un impulso irracional que acabará en compra.

 

Una marca amiga

Inconscientemente el cerebro utiliza los hábitos de compra y experiencias pasadas antes de tomar una decisión de compra. Por eso, cada día es más importante la experiencia de compra, el cuidar todos los detalles del cliente cuando decide comprar alguno de nuestros productos: atención al cliente, tiempos de entrega, calidad del producto o, incluso, un embalaje personalizado. Cuanto más positiva sea la experiencia de un cliente al comprar a una empresa determinada, más oportunidades existen de que vuelva a consumir.

 

El señuelo

Se trata de una técnica muy común y utilizada, de acuerdo con el IMF Business School, para conseguir que un producto parezca más ventajoso que otro gracias a una tercera opción. Es decir, si un consumidor está en duda entre dos artículos, se trata de proponer una tercera opción con características algo inferiores al primero (y con mayor precio), pero con alguna ventaja respecto al segundo. El cliente generalmente acabará comprando nuestra primera opción y, con ello, nuestro margen será mayor.

 

El efecto halo

¿Por qué si pensamos de alguien que es atractivo tendemos a atribuirle también virtudes como divertido, generoso o simpático? Es el llamado efecto halo, un término acuñado en 1920 por el psicólogo Edward Lee Thorndik y que hace referencia a la relación existente entre el atractivo físico de una persona y las atribuciones positivas que le hagamos. Algo que en marketing se aplica a las cualidades de un producto asociándolo, por ejemplo, a personajes famosos y populares.

 

El efecto Google o gafas de bucear

Es otra de las técnicas del neuromarketing y se basa en la distorsión de la realidad que puede causar el recibir determinados estímulos justo antes de la toma de decisión. Si, por ejemplo, al cliente que visita nuestra pequeña tienda le recibimos invitándolo a un café, estamos predisponiéndole de forma favorable para que compre algo.

 

Colores e imágenes que seducen

¿Existe un color que nos ayude a vender más? Sí y es el naranja. O eso al menos afirma un estudio realizado por la plataforma de pagos digitales Klik & Pay, que señala que este color se asocia a la toma de decisiones rápidas, al movimiento, transmite energía e incita a la compra.

¿Y una imagen concreta? Una en concreto no, pero es evidente que si en la web de tu pyme utilizas imágenes alegres, que evoquen momentos felices y tiernos, es más fácil que el cliente se sienta cómodo en ella y esté predispuesto a comprar algo que si tus imágenes son sombrías, desagradables o nada estéticas.

Lo mismo ocurre con las webs y procesos de compra sencillos, que al potencial cliente le acompañan de forma fácil y le hacen sentir tranquilo.

 

En definitiva, el neuromarketing no es sino tratar de apelar al subconsciente, por lo que cualquiera de estos trucos nos ayudarán a seducir al cliente y lo más importante sin que él se dé realmente cuenta. Es el arte de enamorar aplicado a tu negocio.

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