Storytelling: Si quieres que te recuerden, ¡cuenta una historia!

El otro día hablando con una amiga que es conferenciante, me contaba que siempre que se le acercaba alguien para felicitarla porque la había escuchado […]

El otro día hablando con una amiga que es conferenciante, me contaba que siempre que se le acercaba alguien para felicitarla porque la había escuchado en alguna otra charla hace tiempo, además de agradecérselo, siempre le hacía la misma pregunta: ¿Y qué es lo que recuerdas exactamente de aquella charla? Y me dijo que indefectiblemente todos respondían siempre lo mismo: “Pues sé que la charla estuvo bien en general, pero lo que sí recuerdo con exactitud es aquel cuento que contaste…”

Y no es porque haya descubierto un cuento espectacular y que narre siempre el mismo, ya que en cada una de sus charlas usa relatos diferentes, sino porque tiene claro el poder de los cuentos, así como su fuerza para ser recordados y por eso los usa.

Permitidme incluir aquí la etimología de la palabra “recordar”: procede del latín recordari y este a su vez de “re” (volver a) y de cor-cordis (corazón), lugar donde antiguamente se creía que se encontraba la memoria. Por tanto, podemos decir que recordar es volver al corazón, donde directamente guardamos las cosas valiosas.

En este blog ya se ha hablado del storytelling y de su importancia para vender o transmitir valores, pero creo que aún no se ha hablado de su uso para algo que en los negocios es fundamental: el ser recordados.

En un mundo hipercompetitivo, donde realmente la competencia está en la atención de las personas, tenemos que generar historias que sean recordadas. Debemos ocupar el espacio que podría tener nuestra competencia en la mente de los consumidores de nuestros productos o servicios. Para ello tenemos que ser capaces de transformar dichos productos y servicios en historias que lleguen a la gente. Dejadme que os lo muestre mejor con ejemplos.

La fórmula más sencilla es utilizar historias personales. Por ejemplo la mayoría de las empresas tienen bonitas historias de los fundadores que hay detrás, pero otra cosa que puedes hacer es emplear historias de personajes conocidos y asociarlos a tu marca. Como muestra, este anuncio de Volvo:

O llevado al grado máximo, tenemos esta otra forma de utilizarlo. Sin duda, es uno de los mejores anuncios de la historia y, durante el minuto que dura, no se muestra ni una sola vez el producto que se está vendiendo:

En Leemur, que es una app donde el propio producto son las historias, precisamente recurren a la emoción que genera la lectura:

Espero haberos convencido de que, a partir de hoy, utilicéis historias en vuestras empresas. De “bonus extra” os dejo este otro artículo que os ayudará a aplicar el storytelling en vuestra empresa.

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