12 pasos para superar un proceso de selección

Los estudios, la acumulación de másteres e incluso la experiencia no son garantía de un empleo, menos aún de un trabajo para toda la vida. […]

Los estudios, la acumulación de másteres e incluso la experiencia no son garantía de un empleo, menos aún de un trabajo para toda la vida. Los profesionales deben asumir los procesos de selección como algo habitual en su trayectoria, y ello supone participar en procedimientos cada vez más sofisticados como las dinámicas de grupo, entrevistas y test: ¿estás preparado para pasar la prueba?

 

En la actitud está la clave

Un español emplea de media unos 15 meses en encontrar trabajo. Un plazo revelador de la dificultad que, incluso olvidada la crisis, el mercado laboral presenta. Aquí resulta inevitable recuperar el tópico de que ‘buscar trabajo es un trabajo en sí mismo’, y como en cualquier otra actividad, la formación, la información y la preparación suponen una importante ventaja: el proceso de selección es más sencillo cuando te has entrenado para superarlo.

Pero de nada servirán esos esfuerzos sin actitud. Esta es la habilidad más deseada por los seleccionadores en unas dinámicas que, por lo demás, poco tienen en común. El candidato debe exhibir “actitud” desde la primera toma de contacto telefónico, como recordaba Teresa Vila Pedraza a los asistentes del taller Cómo afrontar con éxito un proceso de selección, recientemente organizado por IMF Business School. Estas son algunas de las recomendaciones que pudimos escuchar:

 

1. Construye tu perfil profesional sobre tus fortalezas

Como paso previo a la  redacción del curriculum y la propia selección de ofertas, debes saber cuáles son tus mejores habilidades. Rememora experiencias de éxito propias e identifica las claves de éxito comunes, busca también aprendizaje en el fracaso. Y trabaja con esa información para construir un perfil de empleabilidad único, que además de diferenciarte de los demás potencie lo mejor que hay en ti con honestidad.

 

2. Dosifica el esfuerzo, selecciona las ofertas

“Tienes que saber para qué vales”, insiste Vila, y así centrar interés y esfuerzo en las ofertas en las que realmente ofreces un perfil competitivo. Enviar tu currículo de forma indiscriminada solo contribuye al agotamiento y desánimo.

 

3. Elige las empresas en las que quieres trabajar

Saber en qué empresas te gustaría trabajar es una de esas muestras de actitud que Vila busca en los candidatos. Una selección que además conlleva un valioso acercamiento a la empresa en busca de información, identificación de valores, etcétera, que serán de gran importancia en el momento en que surja la oportunidad. Y otra recomendación: nunca se aconseja acudir al proceso de selección de esas empresas sin un debido entrenamiento en otros procesos con menos trascendencia para el candidato, hay que ganar experiencia y confianza.

 

4. Crea un CV único

El objetivo no es hablar con detenimiento de la importancia del currículo, pero no podemos dejar de comentar estos tres puntos:

  • No mientas. Si no lo descubren en Internet, lo harán durante la entrevista.
  • Refleja tus objetivos. Las fortalezas, tu perfil y objetivos deben quedar claramente expuestos en el diseño de tu currículo. Para conseguirlo, es probable que no solo debas hablar de tu experiencia profesional, también en otros contextos: detrás del deporte o la música siempre hay disciplina, esfuerzo y trabajo. Y tampoco se pueden olvidar otras como aficiones, viajes, experiencias en ONG, etc.
  • ¿Con o sin foto? Hay que tener en cuenta que cada vez son más los países que para garantizar procesos no discriminatorios de selección legislan la no inclusión de la fotografía en el CV. En el caso de España, Vila considera que “siempre que la foto sea la adecuada, es mejor ponerla”.

 

5. Linkedin, un imprescindible

El perfil debe responder a las preguntas de ¿qué soy?, ¿qué tengo?,  y ¿qué quiero?, lo que implica no olvidar editar campos clave como los de objetivo profesional o los destinados a los reclutadores profesionales. Además, permite establecer relación con las empresas y personas de esas organizaciones marcadas como objetivo.

 

6. Selecciona en qué otra red social quieres mostrarte

Asume que tener presencia en todas las redes sociales es agotador, opta más por la calidad que por la cantidad y muestra en el perfil público de la red social elegida sólo lo que te interese que sea conocido.

 

7. No se contrata al mejor profesional, se contrata a una persona

Una idea que gravitó durante todo el taller de IMF Business School es que “las empresas cada vez están más interesadas en las personas que se parecen a esas empresas”. Los procesos de selección “cada vez son más empáticos y vinculantes, pero sin caer en aspectos personales y, con las grandes organizaciones a la cabeza, se selecciona desde la idea de diversidad: empleados con mochilas muy diferentes que muestren la variedad de las sociedades para las que se trabaja, pero compatibles con la filosofía y objetivos de las empresas.

 

8. Cuando el teléfono suena…

En muchos casos, el teléfono marca el inicio del proceso, por lo que es la primera oportunidad para mostrar esa deseada actitud. Cuando la empresa llama por teléfono para concertar una entrevista, hay que responder con tanto interés como tranquilidad. Teniendo en cuenta que la llamada puede llegar en un mal momento, hay que estar preparado para resolver: “Tan solo hay que enterarse bien de quién llama, de qué empresa, y a qué teléfono y hora se puede devolver la llamada”.

 

9. Resuelve la prueba online en un entorno controlado

Ante la proliferación de los test online, es importante que el candidato tome conciencia de lo importante que es resolverlos en un espacio adecuado y con tiempo suficiente. En muchos casos habrá una prueba de verificación posterior, para comprobar que no ha contado con ayuda de otras personas (por ejemplo, en el nivel de idioma), así que no conviene hacer trampa.

 

10. Preséntate de forma disruptiva

Tanto en la entrevista personal como cuando se participa en dinámicas de grupo, conviene no desperdiciar el momento de la presentación. Es una situación ideal para utilizar técnicas de elevator pitch y sorprender con una actitud diferente. El límite para la creatividad lo marca la propia empresa en la que nos encontramos.

 

11. Participa de forma incluyente

Si el proceso de selección incluye fases presenciales en grupo, es importante que el candidato asuma un papel activo con naturalidad. Esto no implica comportarse como un líder, cuando no lo eres, pero sí mostrar habilidad para romper el hielo, invitar de un modo sutil a otros más tímidos a dar su opinión, o  prestar atención a posibles participantes conectados por redes sociales. Mostrar habilidades para trabajar en grupo siempre suma puntos, y el líder no es quien más habla, sino quien lo hace de forma más empática.

 

12. Muestra tus logros en la entrevista personal

Hay que estar preparado y mentalizado para el momento clave del proceso. Se debe acudir sabiendo qué hechos concretos ejemplifican los logros en anteriores trabajos como jefe de equipo o como parte del mismo. Es importante utilizar un lenguaje positivo, confiar en el instinto y responder con imaginación, pero siempre aportando habilidades y datos objetivos a las preguntas del reclutador.

En este vídeo de El candidato, realizado por Heineken sobre una experiencia tan divertida como real, tienes un buen resumen de muchos de los puntos tratados. Como ves, todo es cuestión de actitud.

 

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