Cómo contar con el mejor talento en cada caso: trabajar por proyectos

Equipos de alto rendimiento La manera en que las personas construimos y operamos en equipos de trabajo es una cuestión clave para la viabilidad, supervivencia […]

Equipos de alto rendimiento

La manera en que las personas construimos y operamos en equipos de trabajo es una cuestión clave para la viabilidad, supervivencia y competitividad de nuestras empresas. ¿Por qué hay equipos que parecen estar en estado de gracia mientras otros parecen andar siempre en un equilibrio precario? Se diría que cuando la armonía se consigue en un equipo es una especie de lotería, que además no durará eternamente. Cada profesional pasa por sus ciclos de vida humanos habituales y nada dura para siempre.

Llevo varios años entrevistando a músicos en mi programa de radio y me he dado cuenta de una cuestión importante que tiene que ver con su manera de crear grupos de trabajo.

El gran público da por hecho que un músico pertenece a una banda y sólo a una. Mick Jagger ha sido el líder de los Rolling Stones y ese ha sido su principal proyecto aunque haya editado algún álbum en solitario y haya colaborado puntualmente con otros músicos. Pero la gente no es consciente de que una importante cantidad de músicos no pertenece exclusivamente a un solo equipo, sino que compagina varios proyectos en paralelo. Y eso es algo tremendamente útil y positivo, tanto para ellos como profesionales, como para los equipos en los que trabajan. Las empresas también pueden beneficiarse de este planteamiento.

Exclusividad vs multiplicidad

¿Por qué razón las empresas  modernas siguen funcionando bajo un modelo de exclusividad en el que cada empleado formaliza un contrato matrimonial con su empresa? Como tantas otras cosas en nuestro presente ésta también es una costumbre proveniente de nuestro pasado histórico, primero del feudalismo y, más recientemente, de la revolución industrial. La simplicidad cartesiana (aún se oye en algunas conversaciones) reza que no se puede servir a dos amos. Sin embargo, hoy estamos en el siglo XXI y todo ha cambiado radicalmente en los últimos 20 años, desde la última revolución basada en las telecomunicaciones.

Los empleados que durante años trabajan en una misma empresa adquieren una sabiduría vertical que les convierte en eruditos de lo que sucede en su empresa. Llegan a la hiperespecialización. Pero inevitablemente pierden terreno en cuanto al otro tipo de sabiduría: la sabiduría horizontal y, en muchos casos, permanecen desactualizados de las nuevas tendencias y metodologías a su alrededor.

Sin embargo existe otra manera de constituir un equipo de trabajo, más a la manera de los músicos.

Trabajando por proyectos

Se trata de crear equipos específicos para un proyecto, echando mano de los mejores profesionales disponibles en el mercado y renunciando a su exclusividad, lo cual no significa que no se proteja adecuadamente la confidencialidad de la información y la propiedad intelectual de las ideas, por supuesto. Esto significa que podemos incorporar al equipo a profesionales autónomos que desarrollarán su papel en nuestro proyecto mientras éste dure, y que serán los más adecuados a cada caso. Esto nos abre la puerta a crear equipos de alto rendimiento, óptimos para cada proyecto sin estar sujetos al corsé de los recursos que ya tengamos dentro de la empresa. Para esto existen varias fórmulas. Una de las más conocidas la del interim manager, un profesional de alto nivel, con amplia experiencia, que puede trabajar para varias empresas simultáneamente.

Además, este planteamiento nos ofrece otras ventajas, como por ejemplo:

  • Relación laboral flexible.
  • Escalable en función de los requerimientos del proyecto.
  • Sin costes fijos, puesto que los autónomos sólo nos enviarán una factura al final de mes.

Pero sin duda la mayor ventaja será la misma de la que disfrutan los músicos, que están más que acostumbrados a trabajar por proyectos (sea el proyecto un concierto concreto, una gira o la grabación de un disco). Los miembros del equipo serán personas cultivadas en muchos proyectos, que han trabajado en muchos entornos distintos, que han pertenecido y siguen perteneciendo a otros equipos con dinámicas distintas, profesionales perfectamente actualizados. En definitiva, tendremos a profesionales con una gran sabiduría horizontal, con una flexibilidad, experiencia y capacidad de adaptación por encima de cualquier empleado a tiempo completo.

¿Qué tipo de proyectos?

Contar con profesionales externos o compartidos puede ser una buena solución, tanto si se trata de proyectos puntuales (lanzamiento de productos, implantación de sistemas, etc.) como para tareas permanentes tales como la contabilidad, la gestión administrativa, la formación interna o incluso la dirección de marketing, comercial o de operaciones. El tamaño de la empresa determinará si existe contenido suficiente para tener, por ejemplo, a un responsable de marketing a tiempo completo, o vale la pena contratar a un externo con buen nivel para que aporte el valor que la empresa necesita.

¿Dónde encontrar a este tipo de profesionales?

Existen varias opciones disponibles:

  • Las buenas escuelas de negocios suelen contar entre sus filas de profesorado con excelentes profesionales con amplia experiencia, acostumbrados a trabajar para una gran diversidad de organizaciones y proyectos.
  • Las cámaras de comercio y el ICEX también son una fuente de profesionales expertos dispuestos a trabajar bajo esta fórmula abierta.
  • Y, por último, tenemos a consultoras especializadas en selección de directivos bajo la fórmula del interim manager.

Foto: ©orangeacid, distribuida con licencia Creative Commons BY-2.0

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