El futuro de los sistemas de aprendizaje social: las comunidades de innovación

Hay recuerdos que debemos enterrar en el pasado para siempre, porque bloquean nuevas formas de ver el futuro y esto es especialmente cierto en lo […]

Hay recuerdos que debemos enterrar en el pasado para siempre, porque bloquean nuevas formas de ver el futuro y esto es especialmente cierto en lo que hace referencia a lo que sabemos de la educación y formación.

La aceleración exponencial en la creación de un conocimiento de elevada caducidad obliga a las empresas y a profesionales a asegurarse de que los procesos de gestión del conocimiento, formación y desarrollo empresarial son una de sus máximas prioridades.

Pero los nuevos sistemas de aprendizaje han evolucionado muy rápido y nuevos conceptos como los entornos personales de aprendizaje, comunidades de práctica, “gamificación”, socialización del aprendizaje… toman protagonismo, aunque para muchos aún suenan extraños y desconocidos. Es necesario que como profesionales y como empresas conozcamos el impacto que tendrán estos nuevos conceptos, metodologías y técnicas en nuestra carrera profesional y en el éxito de nuestras empresas.

Olvidemos lo que sabemos del aprendizaje

Las instituciones educativas donde pasamos nuestra infancia y juventud son los referentes que muchos tenemos de lo que puede ser el “aprendizaje sistematizado”, un aprendizaje en aula, memorístico, conceptual, desligado de la realidad, cognitivo, disciplinado… Aunque las instituciones educativas no han cambiado sustancialmente en el último siglo, las empresas y profesionales que quieran adaptarse al cambio constantemente sí que deberán “enterrar” rápidamente estas ideas. Deberán hacer un esfuerzo por olvidarse, pues el futuro poco tiene que ver con esta realidad.

Las nuevas formas de aprender  serán frecuentemente informales fuera del aula, sin programas, “serendípica”, ubicua (en cualquier tiempo y espacio), colaborativa (social, en grupo mediante conversaciones), participativa o inclusiva, donde no solo somos receptores, sino también creadores de contenido e ideas (prosumidores).

El aprendizaje se integrará en los comportamientos y valores de nuestra empresa como un fenómeno continuo y colectivo que afectará a todos nuestros profesionales de forma constante. Por ello, desde la empresa debemos pedir y ayudar a nuestros profesionales a que creen sus propios entornos personales de aprendizaje social, que en algunos casos estarán muy conectados con la empresa, pero en otras ocasiones estarán conectados con comunidades, profesionales o sistemas e instituciones educativos externos. Los profesionales que sobrevivirán en el futuro serán los socialnetworkers expertos en desarrollarse en red.

La emergencia del aprendizaje social

De todos estos nuevos fenómenos, el más revolucionario es que aprendes con los demás en entornos de trabajo colaborativo, habitualmente en entornos tecnológicos donde te conectas, compartes, analizas, preguntas, aplicas, compartes, analizas…

Son las denominadas comunidades de práctica las que representan mejor este nuevo fenómeno: grupos constituidos con el fin de desarrollar un conocimiento especializado, compartiendo aprendizajes basados en la reflexión sobre experiencias prácticas. Comunidades que se crearán en todo tipo de empresas y en cualquier entorno de negocio (comercial, producción, directivo…).

Pero las organizaciones inteligentes crearán no solo sistemas para compartir conocimiento internos, sino que ante la complejidad y especificidad de los conocimientos de muchos de sus trabajadores ayudarán a estos a formarse con recursos externos, para de esta forma tener trabajadores inteligentes socialmente. Y esto se hará con instituciones y plataformas académicas externas, muchas de ellas en red o en grupos informales externos.

Las organizaciones inteligentes serán aquellas que tengan más capital social, más trabajadores socialnetworkers, conectados en red con otros profesionales. Y para ello a veces será necesario que directivos o especialistas de RR,HH. actúen como Content Curators, Knowledge Managers, “creadores de itinerarios”… Aunque cualquier socialnetworker por su propia naturaleza creará su espacio personal de aprendizaje social que será de lo que dependerá su éxito profesional.

Más allá de las comunidades de práctica, las comunidades de innovación

La teoría de aprendizaje más relevante para la era digital es el conectivismo, que según George Siemens establece que el aprendizaje parte de la diversidad que surge de conectar personas (nodos) y de la calidad de sus conexiones, donde la toma de decisiones es en sí misma un proceso de aprendizaje.

Las nuevas formes del aprendizaje dan cada vez más importancia a la acción y la toma de decisiones real o simulada dentro del proceso de aprendizaje en red. La “gamificación” o uso de elementos de juegos y técnicas de diseño de juegos en contextos educativos es un ejemplo, muy de moda, de esta tendencia más general.

Pero las prácticas de aprendizaje que más se fomentarán en el futuro no separarán aprendizaje y trabajo, no separarán aprendizaje teórico y tomas de decisiones reales, no separarán entre las comunidades para aprender y las que servirán para la toma de decisiones. Las comunidades para aprender más utilizadas en el futuro serán las comunidades de innovación.

El objetivo de las comunidades de innovación no es el desarrollo del conocimiento aplicado; el objetivo es el cambio, la transformación o la consecución de objetivos. Se crearán para innovar, aunque serán la mayor fuente de aprendizaje para los nuevos trabajadores de la era digital.

Estas comunidades tendrán muchas de las características de las comunidades de práctica, pero la proactividad y el liderazgo distribuido y el proceso de creación de ideas a su implantación (el denominado viaje de las ideas) serán las nuevas bases del éxito. Estas comunidades serán nuevas estructuras organizativas más mutables y flexibles, en las que habrá roles y habrá toma de decisiones que requerirán gestionar conocimientos complejos gracias a la participación de especialistas diversos.

No, no volveremos a separar el trabajo del aprendizaje. Y esto nos hará pensar que quizás sí que haya recuerdos de nuestra niñez que no deberíamos enterrar en el pasado para siempre y sí que deberíamos acordarnos de la escuela y de cómo aprendíamos en ella… en el patio. Aprenderemos como aprendíamos cuando éramos niños experimentando, compartiendo y creando de forma colaborativa, equivocándonos y corrigiendo, para conseguir objetivos.

 

Foto @CollegeDegrees360, distribuida con licencia Creative Commons BY-2.0

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